Como la luz de un sueño, que no raya en el mundo pero existe, así he vivido yo iluminando esa parte de ti que no conoces, la vida que has llevado junto a mis pensamientos... Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto cruzar la puerta sin decir que no,curiosear los libros, responder al deseo de mis labios con tus labios de whisky, seguir mis pasos hasta el dormitorio.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo, hicimos mil proyectos, paseamos por todas las ciudades que te gustan, recordamos canciones, elegimos renuncias, aprendiendo los dos a convivir entre la realidad y el pensamiento. Espiada a la sombra de tu horario o en la noche de un bar por mi sorpresa. Así he vivido yo, como la luz del sueño que no recuerdas cuando te despiertas. Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca.

Utopía con Palestina








Todas estas imágenes hechas por reporteros de guerra representan algunos instantes del sufrimiento, sobre todo de los niños, durante la ofensiva israelí en en la Franja de Gaza durante este mes de julio. Huérfanos, desplazados, heridos o, como la última imagen, manifestantes propalestinos en algunos lugares del Planeta, en este caso en Manila, Filipinas.


El fuego cruzado entre el ejército israelí y Hamás dejan un reguero de desolación en la "cárcel más grande del mundo" y no tengo palabras para expresar mi angustia y mi rabia en esta demostración de maldad por parte de ambos bandos; de éstos y de la dejadez e hipocresía de la Comunidad Internacional, empezando por los EEUU  y su presidente "premio Nobel de la Paz" y todos los demás dirigentes mundiales que permiten que estas cosas pasen en Palestina, Siria, en el Congo o en Senegal, por citar algunos lugares en conflicto.

Ciertamente el infierno está en la tierra, y si no, que se lo pregunten a tantos niños que malviven aquí y allá.

"Campo de sueños"

 Ilustración de Majali

Si se levanta tranquilo, mece las copas de los árboles formando una sutil sinfonía que penetra en mi interior como un tacto de seda; pero si está furioso es un vendaval que se lleva consigo cualquier atisbo de esperanza, mientras aúlla con voz enfebrecida esta  canción.

Refresca, si es brisa leve, el cansancio del caminante y juega como un niño a enredar la hojarasca que yace bajo mis pies.

A veces travieso, levanta mi falda al vuelo e intenta colarse entre mis bragas. Lascivo, se acerca a mi oído y me susurra "pecados como catedrales". Es un demonio al que adoro.

Amable, acaricia mi pelo, juega a despeinarlo para después volver a peinarlo.
En un instante, escapa veloz hacia los rotores de un aerogenerador que lo está esperando, quizá para encender un faro que ha de guiar cualquier barco, o para alumbrar los hogares de mis vecinos; para llevar la paz al cuarto de un niño que teme a la oscuridad... O para volver a mí, inesperadamente, gimiendo tras el cristal, mientras penetra en mis sueños por las rendijas de la ventana...

El tiempo detenido




Trashumancia. Fotos de Ginebra


Una práctica ganadera en "peligro de extinción": la trashumancia o la movilidad de los rebaños de ganado hacia los pastos de verano en Castilla-León y la vuelta a la dehesa durante el otoño- invierno, refiriéndome a la trashumancia extremeña, porque hay diversas regiones en el mundo que la practican.
Se trata de una actividad ecológica y sostenible en la que apenas se utilizan medios de transporte a motor, por lo general el ganadero hace el camino a pie o a caballo. Los animales se alimentan del pasto y ,en esa acción fisiológica, los rebaños se convierten en verdaderos agentes contra incendios.

Un trabajo en desuso que perderemos irremediablemente,porque en estos tiempos modernos no hay "tiempo" para nada (valga la redundancia) y las actividades se miden según el esfuerzo y la incomodidad. Pero quienes la practican, se sienten orgullosos y se les ve alegres  y decididos a seguir un año más dirigiendo sus ganados hacia el norte o hacia el sur, según la estación. Una actividad antigua, no exenta de un marcado carácter cultural propio, que se ha intentado preservar y documentar en numerosos museos etnográficos  y que, además, es fuente de inspiración para artistas contemporáneos.

Estas fotos, hechas hace un mes escaso, pertenecen a una etapa de la trashumancia extremeña de ganado bovino  de raza avileña pura ibérica, que suele utilizar la Cañada Real leonesa. Desde Badajoz atraviesan varias provincias hacia el norte peninsular y en el camino se unen curiosos e incluso, por lo que me contaron, gentes de otras comunidades que decide acompañarles en este viaje.

"Surrealismo emocional"

Orquídea bajo el tragaluz. Foto de Ginebra
Es una suerte amar, sea cuando sea, porque así tienes a alguien por quien vivir, pensó la mujer que cultivaba orquídeas bajo el tragaluz de su hogar, pero también es una suerte no estar enamorada, porque entonces no tienes ningún problema y la tranquilidad se adueña de ti hasta convertirte emocionalmente en una especie de vegetal.
¿Entonces, de qué me sirve el corazón, pensó? y ella misma se respondió: Para sacarme algún dinero vendiéndolo al chatarrero...

"El mar es azul"

Redes. Foto de Ginebra
No soy de "Días Mundiales" (hoy se celebra el Día Mundial de los Océanos) en el sentido de que en cuestiones medioambientales, sociales, humanitarias o de otra índole, la fecha es lo de menos; pues opino que hay enormes problemas que se deben  atajar sin tregua y, por supuesto, sin días marcados en el calendario, y en ese sentido, nuestros mares y océanos mueren convertidos en basureros y esa muerte es una carrera a contrarreloj.

El viernes proyecté en clase de geografía el documental "Océanos de Plástico", con la intención de informar y concienciar a los alumnos sobre la necesidad de proteger y valorar los ecosistemas marinos (de paso también los fluviales, que es lo que tenemos en Extremadura). Entre otros muchos efectos negativos de la acción humana en este medio acuático, está el abandono de restos de redes de pesca que suponen un peligro mortal para miles de especies animales, las cuales sufren mutilaciones o mueren atrapadas en estas basuras flotantes.

Existen iniciativas individuales o locales muy positivas, que podríamos encuadrar en ese amplio y difícil marco que denominamos economía sostenible y que se relaciona, en este caso que nos ocupa, con el reciclaje de las redes de pesca. En algunos municipios de Galicia, las redeiras, como se denomina a las mujeres que se encargan de confeccionar las redes, se vienen reciclando las que ya no se utilizan. Es una forma de conseguir un beneficio económico en épocas en la que la pesca escasea o los barcos no faenan,al mismo tiempo se evita que las redes rotas se lancen al mar, como se ha hecho sistemáticamente, pues no debemos olvidar que una red en el mar "no deja nunca de pescar".

Una tarde en la hípica





En la Hípica. Fotos de Ginebra

Cada jinete, cada amazona, se encarga del bienestar de su caballo o yegua. La competición requiere cuidados específicos y una alimentación controlada al milímetro, así lucen estos bellísimos ejemplares, en su justo tono muscular.
Cepillado y ensillado, calentamiento y... La pista: los obstáculos que estos preciosos animales deben saltar en el menor tiempo posible sin cometer derribos.

El público expectante goza de los caballos y de una tarde nubosa y cálida. Se abren las apuestas, las sencillas o las gemelas. Cada año hay caballos y jinetes nuevos, así es que , el primer día,hay que guiarse por una corazonada, evitar a un tipo como Chico y cruzar los dedos... 

Las series, generalmente seis, suelen constar de ocho caballos. A su término se agolpan en las ventanillas de apuestas los ganadores, y los perdedores siempre pueden tomarse una cerveza en la cafetería.
Los caballos vuelven a boxes después de pasar por una ducha fría que les refresca los cascos, eso es fundamental, tanto como los mimos que los jinetes les procuran.

La hípica es un deporte precioso que "engancha". En esta pequeña ciudad donde vivo se celebra, durante el mes de mayo, un concurso hípico nacional que va por su sesenta y ocho edición. Soy asidua desde hace muchos años, desde que era estudiante, así es que, lógicamente, en las gradas, en las cuadras o en la pista, encuentro recuerdos en forma de imágenes mentales de diferentes etapas de mi vida:la adolescencia, los embarazos, los bebés y sus biberones, la sillita plegable, los hijos(ya autónomos)que siguen acompañándote porque les gusta y porque lo han hecho siempre...

Aprendizajes


Aprendiendo a volar. Fotos de Ginebra
Para aprender a volar es necesario, primero, aprender a caer. Sin caídas no hay remontadas y aprender a levantarse es, sin lugar a dudas, iniciarse en la tarea de vivir, incluirse en ese gráfico de barras con eufóricos ascensos y estrepitosos descensos.

Volar o el deseo de libertad, que es una guerra en sí misma, porque vivimos en una sociedad de empleados de oficina resignados, y para salir de esa trampa hay que luchar a la vez contra uno mismo y contra el mundo entero. La libertad es un combate continuo del que somos pocos conscientes. Hay quien se resigna y quien pelea contra el rumbo marcado cuando es consciente de que éste no es el que quiere seguir.

El amor, la forma en la que amamos, es un capítulo inacabado de nuestra existencia porque la inunda por completo. En esta sociedad  los hombres más admirados  son los que ponen en pie puentes, rascacielos e imperios, pero en realidad  los más nobles  y admirables son aquellos capaces de poner en pie el amor, porque es la mayor y más difícil de las empresas.
(adaptación a partir de fragmentos de "La verdad sobre el caso Harry Quebert" de Joël Dicker).