18 junio 2018

De la empatía.

Vendedor ambulante de globos. Foto de Ginebra

Hace poco vi un documental titulado Dígitos que versaba sobre la relación que los humanos sostenemos entre nosotros en base a la tecnología. Se centraba, concretamente, en la figura de los moderadores de comentarios que trabajan para las empresas y plataformas digitales.

El testimonio de algunos de estos trabajadores y trabajadoras era similar: se trataba de una profesión difícil en la que la ansiedad y el estrés estaban presentes debido a la información violenta, tanto escrita como visual en las redes sociales.
Una trabajadora comentaba que su receta era "moderar moderadamente" porque un gran número de sus compañeros terminaban con bajas laborales a los pocos meses de ser contratados en este sector. Incluso un alto porcentaje abandonaba el trabajo antes de los seis primeros meses de formalizar el contrato. Y es que leer insultos y agresiones verbales, ojear vídeos con contenidos muy duros debe conllevar una pérdida de fe en la humanidad y, por ende, un sufrimiento emocional considerable.

Los testimonios venían avalados por sociólogos y psicólogos que habían estudiado la evolución de ese valor o virtud humana que denominamos empatía durante las dos últimas décadas y revertía datos concretos: los seres humanos estamos perdiendo la capacidad de comprender las situaciones y el contexto de nuestros semejantes, de identificarnos con sus problemas e inquietudes, de entender sus sentimientos;  y la red es un vehículo en el que el anonimato permite el insulto y la intolerancia porque no tenemos delante el rostro y la mirada del otro y, por tanto, esa relación menos cercana ampara estas situaciones desagradables.

No sé hacia dónde nos encaminamos, pero lo que tengo claro es que la ética debe regir siempre nuestra conducta independientemente del contexto, el lugar o las circunstancias en las que nos desenvolvemos.
Si olvidamos el significado de palabras como la empatía, evidentemente perdemos parte de nuestra esencia humana y eso es realmente terrible.

08 junio 2018

"Un beso y una flor"

Cyclamen blanco. Foto de Ginebra

El cyclamen blanco es una flor de tipo bulbo que posee una extraordinaria belleza, dada la forma de sus pétalos que sugieren un corazón de esos que solemos dibujar en los cristales cuando el vaho nos brinda esa posibilidad.

Su periodo de floración es el invierno hasta bien entrada la primavera; es entonces cuando ralentiza su crecimiento y, digamos, se toma un largo descanso estival porque no le gusta el calor.

No necesita cuidados extraordinarios, aunque sí precisa de parte de nuestro tiempo, como cualquier otra planta. En contrapartida, ella nos ofrecerá siempre mucho más de lo que nosotros podemos concederle, por ejemplo esa delicada y rara belleza que viene a adornar nuestras tardes de invierno, lluvia y sofá.

En la mitología griega se la consideraba una flor vinculada al amor duradero y sincero y Plinio el Viejo sostenía que su cultivo evitaba el mal de ojo. En otras culturas, esta planta se asocia a las pócimas de amor, a la magia, a la resignación por un amor perdido y, por ende, a las despedidas (esto me recuerda a la letra de aquella canción de Nino Bravo: "al partir, un beso y una flor"...

29 mayo 2018

Una pareja perfecta

Girasol y Lola. Foto de Ginebra

Lola le azuza, le compromete, y él responde con agrado a sus reclamos. Con una voz aguda le llama por su nombre: "Girasol", y él responde con caricias y carantoñas, mordisqueándola el pelo y resollando muy cerca de su oreja.

La niña levanta sus manitas y, a tientas, le busca el hocico mientras, pendiente de la cámara, posa como si de una profesional se tratase.
La complicidad entre los dos me contagia y me despido de esta pareja perfecta que me ha regalado unos instantes rebosantes de belleza...

19 mayo 2018

Paisajes cercanos


Los humanos, como los patos de la charca, somos animales gregarios (sociales o políticos diría Aristóteles) y ,como ellos cuando surcan las aguas, caminamos juntos algunos tramos en la ruta de nuestra existencia.
Encontramos compañeros entrañables (otros que no lo son) hacemos amigos,  conectamos con gente anónima con la que compartimos instantes o anécdotas  en las que puede surgir cierta empatía, ese "ubuntu" que tanta falta hace. 


Unos, muy pocos, se quedarán siempre a nuestro lado, aunque hayamos decidido tomar caminos diferentes. Otros saldrán en desbandada y nunca se volverá a saber. En el círculo que blinda el existir ha de ser así.


Agua y Nieve (paisajes cercanos). Fotos de Ginebra

Es entonces cuando, desde la distancia que es nuestro retiro, observamos este devenir de cosas que forman parte de nuestras vida.

La distancia es la frontera que trazamos ante el desapego, la decepción , el desengaño o la desilusión que nos causan los hechos y las personas; y ,a la vez. es el refugio en el que nos podemos ver sinceramente, reencontrándonos con nosotros mismos en una observación sin maquillar.

10 mayo 2018

Siempre el viento


El castaño que quiere alcanzar los jirones de nieve sembrados en el océano del cielo; las nubes que juegan a deshacerse y rehacerse; a formar imágenes sencillas o difíciles de imaginar en el puzzle mental del que observa desde abajo. El viento, que siempre está presente, deshace a capricho las formas etéreas y vaporosas. 
Un pájaro canta en una rama, mientras el tiempo pasa y los recuerdos perduran. Puedo tocar su tristeza...

Fotos de Ginebra

Romeo subió al tejado un día claro para colocar unas tejas que el viento había movido en una noche de tormenta. La gotera persistente tiene los días contados.
Miro a Romeo y él me ve, sonríe y me saluda. Intuyo un guiño, como suele hacer cada vez que nos encontramos. Tiene un nombre literario, voz de locutor, manos de albañil y corazón de poeta. 
Romeo adora las alturas. Sueña con subir hasta la cabina de un aerogenerador, mientras tanto, ensaya con algo más accesible: los tejados del barrio.

06 mayo 2018

Zapatos nuevos


Veo su desconfianza en la mirada, hemos encerrado en el corral al otro caballo y a él no. Eso no sucede nunca, supongo que pensará en su mente de cuadrúpedo, a la que yo, como humana, no tengo acceso, aunque con los años se puede conocer un poco a estos seres maravillosos que son los caballos. 


Hemos quedado con Tomás, el herrador, hoy toca calzarse unos zapatos nuevos. A Tomás le encanta su profesión, se le nota mucho. Me habla de sus caballos, de los días en que tiene tiempo para montar y me repite lo mismo que me dice siempre: "¡qué buenos cascos tiene tu caballo!" están muy sanos y se ve que tiene un aplomo perfecto en el trote y el galope. 
Que el herrador diga eso es un motivo de alegría, porque sabemos que en los cascos, precisamente, radica gran parte de la salud del caballo.


Hace un día soleado, templado y apacible. Hemos montado un par de horas por las dehesas colindantes a la finca, plenas de verdor y de flores multicolores.


El herrero tiene trabajo pendiente en el pueblo, tiene que herrar a un potro que están domando antes de la romería.
Me gusta escucharle hablar de sus experiencias en este trabajo ,del nervio o temperamento cambiante según la sangre, el carácter o la doma (como las personas, pienso yo para mis adentros. Hay de todo, "como en botica"). Le pregunto si recuerda alguna coz con especial nitidez y, sonriendo, me dice que desde luego que sí. Que tiene incluso alguna que otra cicatriz de sus primeros años en el oficio, pero que ya es "perro viejo", y que con solo una ojeada puede prever con quién se está jugando el tipo. La sabiduría popular y, en este caso, laboral, le contesto, que no es "moco de pavo".

 Mi caballo, día de herraje. Fotos de Ginebra

02 mayo 2018

Equilibristas




Llanos de Cáceres. Fotos de Ginebra

El bosque mediterráneo o dehesa es el ecosistema que se extiende por la mayor parte de la superficie extremeña. Su conservación es fundamental para la subsistencia de buena parte de la población rural de numerosas comarcas.

La mayoría de las veces suelo hacer mis rutas a caballo, pero también las recorro a pie. En mis trayectos me encuentro con ciclistas y con los vehículos a motor de los ganaderos, pero en general, son los sonidos propios de este bosque los que percibo e incluso inhalo.

El equilibrio entre el medio físico y la actividad humana es el elemento fundamental, aunque igualmente interesante es su biodiversidad  autóctona y  estacional, como es el caso de la grulla del centro y norte de Europa que pasa los inviernos en esta comunidad (el 80% de las grullas europeas eligen Extremadura como destino invernal).

La capacidad de adaptación de la flora a un medio que sufre altas temperaturas en verano, y dónde suelen escasear las precipitaciones durante largos periodos del año son motivos suficientes para que cualquiera pueda enamorarse de estos paisajes. antropizados de una manera eficiente, racional y, por tanto, de un modo bastante ecológico (teniendo en cuenta que todo puede mejorarse).

La dehesa es un modelo de economía sostenible y, por tanto, de futuro. Así, tenemos la obligación de conservarlo y también de potenciarlo porque esa es la mayor riqueza que tenemos en esta tierra olvidada por todos los gobernantes de la nación y todos los planes de desarrollo. De la sostenibilidad depende nuestro nivel de vida, o mejor dicho: la calidad de ésta.

El turismo internacional, concretamente inglés, holandés y alemán, es el que más nos visita. Buscan un bosque bien conservado y, sobre todo, el avistamiento de aves tales como el buitre negro y el buitre leonado, especies en las que somos una potencia mundial en cuanto al número de ejemplares; la cigüeña negra, el águila real e imperial, especie esta última que sólo habita en cuatro comunidades españolas y en Portugal.

Conocer, observar, comprender y respetar. Es tiempo de valorar lo que tenemos alrededor, de descubrir ese tesoro que es un recurso seguro para los jóvenes que no quieren emigrar. Formarse como guías de la naturaleza, biólogos, hosteleros, etc es una opción necesaria y práctica al mismo tiempo. 
La paradoja de esta tierra olvidada de los planes industriales y mineros es, por tanto, una tierra rica en recursos naturales y éste es nuestro futuro y debe ser nuestra opción de desarrollo.