08 mayo 2017

Bajo la niebla




Bajo la espesa niebla tiemblan los brotes nuevos del viejo roble. Diminutas gotas de agua se adhieren a la corteza del tronco y trepan hasta sus ramas, como hace la sangre por las venas y las arterias.

Bajo la húmeda niebla pienso en lo que fuimos: dos náufragos agarrados a la misma tabla, y con cierta melancolía reconozco que, cansados de nadar a contracorriente, finalmente perecimos en nuestro empeño y nos engulló la mar, como hace la niebla cuando devora el paisaje.

23 abril 2017

En manos del azar

Acordes. Foto de Ginebra

Acordes suaves, susurros de voces lejanas, el taconeo en los adoquines de la calle; y en el jardín; la quietud de una atmósfera recién renovada que espera esos primeros rayos de sol.
Juntos habían comenzado una relación, en un principio, estrictamente musical: componían canciones y buscaban la melodía acertada para unas letras que, en esencia, hablaban de amores prohibidos.

Más tarde esa empatía profesional fue derivando en algo más, y optaron por esconder sus sentimientos a los ojos de los otros. No confiaban en la comprensión de los de su misma especie, ni siquiera tenían claro que sus círculos más cercanos aceptaran su relación.
Ni siquiera el Estado estaba de su parte. Corrían tiempos de extremismo, sinrazón y mojigatería, y el único mensaje aceptado era el de que las relaciones íntimas debían ser entre un hombre y una mujer, las demás estaban proscritas.

Todo lo tenían en contra, excepto lo que sentían el uno por el otro y no querían desprenderse de esa emoción tan valiosa que daba sentido a sus vidas. Entendían que para no tener que despedirse lo lógico hubiese sido no encontrarse. Pero era tarde para eso y decidieron dejar sus respectivas vidas en manos del azar...

14 abril 2017

Abril

Sombras en el bosque. Foto de Ginebra

La ausencia hizo crecer su sombra y ésta  ahora me acompaña siempre. A veces es la sombra de un perro, otras  la de una farola, adopta la forma de algún tipo de nube o incluso se mimetiza con el bosque y se convierte en la de un roble filmado por Tim Burton.


Es su sombra la de un fantasma que se esconde en mi pensamiento y juega a desorientarme para que piense en él, aunque no quiera.

Su sombra se acerca murmurando un nombre, y da igual que me tape los oídos, pues su sonido traspasa cualquier barrera y, como el machaqueo de un martillo impertinente, quiere horadar mi paciencia, mientras llega Abril para diluir las sombras con su luz intensa.

09 abril 2017

"Escala de grises"



En un día lluvioso o soleado, el violinista, constante y fiel,  afilaba su stradivarius y saludaba al majestuoso árbol que le servía de carpa. Ambos, la luz de la ciudad que sólo algunos veían.

Violinista y árbol. Fotos de Ginebra



02 abril 2017

24 marzo 2017

Remando contra Hitler


"Los buenos pensamientos tienen mucho que ver con el buen remo. No basta con que los músculos de un equipo trabajen al unísono; la mente y el corazón de los remeros  también tienen que funcionar como uno solo" (George Yeoman Pocock, constructor de botes de remo).

"(...) Mientras Joe se adormecía a bordo del Manhattan, la primera luz del alba se posaba sobre Berlín y descubría a grupo de hombres, mujeres y niños obligados a caminar por las calles a punta de pistola. Las detenciones habían empezado hacía horas, bajo el manto de la noche, cuando policías y soldados  de asalto irrumpieron  en las chabolas  y carromatos, donde vivían familias gitanas, y las sacaron de la cama. Ahora se dirigían a un vertedero del barrio berlinés de Marzahn, donde iban a quedar retenidos en un campo de detención, lejos de la mirada de los extranjeros que llegaban a Berlín por los Juegos Olímpicos de 1936. Con el tiempo se los mandaría a campos de exterminio del este y serían asesinados.

Su traslado solo era un paso más en un proceso que llevaba  meses desarrollándose y con el que los nazis estaban transformando Berlín en algo parecido a un enorme decorado de película: un lugar donde la ilusión se podía perfeccionar, donde lo irreal podía hacerse pasar por real, y lo real se podía esconder. Habían quitado los letreros  que prohibían que los judíos entraran en edificios públicos y los habían guardado para poder utilizarlos más tarde. El periódico furibundamente antisemita  Der Stürmer  se retiró temporalmente de los quioscos. En Der Angriff, su principal publicación de propaganda Joseph Goebbels les había entregado a los berlineses el guion de su papel en el espectáculo detallando como debían comportarse con los judíos y como tenían que  darle la bienvenida a los extranjeros cuando llegaran(...) . -"Tenemos que ser más encantadores que los parisinos, más naturales  que los vieneses, más vivaces que los romanos, más cosmopolitas que Londres y más prácticos que Nueva York".

Cuando llegaran los extranjeros, todo sería agradable. Berlín se convertiría en una especie de parque de atracciones para adultos (...) A los periodistas extranjeros, que iban a transmitir sus impresiones de la nueva Alemania al resto del mundo, se les ofrecerían alojamientos especiales, el mejor equipo, los mejores miradores desde donde ver los Juegos y servicio de secretaría gratuito. Había una cuestión, sin embargo,  que había que tratar con delicadeza si surgía: si los periodistas extranjeros intentaban entrevistar a judíos alemanes o investigar "la cuestión judía", habría que acompañarlos educadamente a la oficina de la Gestapo más próxima para que se les interrogara sobre sus intenciones, y después se los seguiría sin que se dieran cuenta (...).

A los pocos días de la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de 1936, los nazis retomaron, con un entusiasmo despiadado e implacable, la persecución de los judíos alemanes y de otros colectivos a los que se consideraba inferiores. Volvieron a colgar los letreros antisemitas; la represión y el terror se reanudaron y se intensificaron. En diciembre, Hermann Göring se reunió en secreto con un grupo de industriales alemanes en Berlín y les dijo en privado lo que no podía decir en público: "Estamos en el umbral de la movilización y ya estamos en guerra. Solo faltan los disparos".

El mundo en general no sabía nada de esto. El espejismo que habían creado los Juegos Olímpicos era total, el engaño fue magistral. Joseph Goebbels logró astutamente lo que todos los propagandistas tienen que lograr: convencer al mundo de que su versión de la realidad es razonable y que la de sus adversarios es sesgada. Al hacerlo, no sólo creó una visión convincente de la nueva Alemania, sino que también debilitó a los adversarios de los nazis en Occidente, ya fueran judíos de Nueva York, diputados del Parlamento en Londres o parisinos inquietos, ya que consiguió que parecieran estridentes, histéricos y desinformados (...).

Extracto de la novela Remando como un solo Hombre, de Daniel James Brown.

12 marzo 2017

Retratos en la memoria.


Era un niño pequeño y, como tal, miraba aquello que tenía a su alrededor. Sus ojos negros y rasgados como el de los japoneses, pestañeaban y parpadeaban al impulso de su cerebro, tratando de asimilar todo aquello que le envolvía: el agua de lluvia, el viento en los árboles, los patos en la fuente y el ladrido de un perro cualquiera.

Retratos. Fotos de Ginebra

Cada año cumplido puso distancia en nuestra relación, porque miraba con otros ojos y exploraba nuevas emociones y sentimientos desconocidos para él. Ante su perplejidad natural, mi experiencia de años y mi memoria. De cuando fui chica, como él, adolescente feroz y mujer madura más sosegada, pero igualmente feroz.