09 diciembre 2017

De despropósitos


En poco menos de quince días, el gobernante electo de Estados Unidos, Donald Trump, hace honor a su fama de líder polémico y elemento disruptivo y nos lanza estas dos perlas en forma de resoluciones: vía libre a una petrolera italiana para realizar prospecciones en el ártico y declara que Israel tiene derecho a decidir legítimamente cambiar su capital de Tel Aviv a Jerusalén, poniendo en riesgo ese frágil equilibrio entrel "Goliat y David" en ese territorio.

La Tercera Intifada ya tiene sus primeras víctimas: cuatro muertos y centenares de heridos, palestinos en su mayoría, como de costumbre.
Mientras las manifestaciones en contra de esta maniobra amoral e ilegal se suceden por las grandes ciudades del Planeta, el consejo de seguridad de la ONU (que en realidad no nos asegura ninguna seguridad) parece mantenerse firme contra la actitud imperialista de Israel sobre la ciudad santa .

Sabemos como se sucederán los acontecimientos en los próximos días. Incluso imaginamos las duras imágenes que aparecerán en los noticieros, esas en las que observamos a madres llorando frente al cadáver de sus hijos, niños y niñas algunos , envueltos en la bandera palestina. 
Veremos las manifestaciones aplastadas por la represión de los soldados judíos, el contraataque de Hamás y, en definitiva, el sufrimiento de la población civil palestina, esos hombres y mujeres, esos niños, que aprenden lo que es la lucha armada antes de hacer su primera redacción en el cuaderno escolar.

No sé si hubo o no fraude electoral en las elecciones presidenciales norteamericanas, pero el caso es que estamos ante el dirigente mundial más inepto y desagradable del mundo occidental. Cuando se dice que la realidad supera a la ficción, se habla con razón, y si no, sólo hay que ver como un patán egocéntrico y poderoso puede sacudir un avispero tan peligroso sin cambiar de gesto, mientras engulle, seguramente, una hamburguesa y tuitea en su cuenta... Un verdadero despropósito.

24 noviembre 2017

El joven de la foto





"Contra la composición y precisión de Dezfuli, emerge la penetrante mirada de Sumaila, de 16 años de edad, conmovedora y perturbadora. En el retrato converge, poderosamente, su pérdida y su soledad, y también su determinación". Este ha sido el veredicto del jurado para otorgar el Premio Taylor Wessing de Retrato 2017 de la National Portrait Gallery de Londres. El captador de tan fuerte imagen es un fotógrafo español, César Dezfuli (Madrid, 1991).


"El retrato destaca por la emoción que transmite. Amadou acababa de ser rescatado y, por lo tanto, había cumplido su sueño. Sin embargo, la expresión de su cara es de miedo, desconfianza e incertidumbre, pero también de determinación y fuerza", explica el fotógrafo madrileño de la aparente contradicción en el rostro del inmigrante. Cesar se dedica al fotoperiodismo en temas como el de la inmigración, los Derechos Humanos, los tratos humanitarios y la identidad.´

Me llamaron la atención varias cosas: que fuera un retrato sincero, tanto en la edición, la composición y el motivo, la mirada de Sumaila y, leyendo la noticia publicada en El Mundo, me impresionó el dato de su edad: 16 años. Parece, o al menos a mí me parece un hombre adulto y cansado. Su rostro expresa todo ese periplo que los migrantes padecen para luchar por el sueño de una vida mejor.

Cada cuál huye de su contexto, pero tienen muchas cosas en común: la miseria que produce el no reparto equitativo de los recursos, la guerra, el fundamentalismo extremo, los abusos de cualquier índole, la presión de las multinacionales en esos espacios subdesarrollados,el hambre, y el miedo...Todos los infiernos, y un viaje largo y terrible que muchas veces desemboca en el mar de la Tragedia (bien podríamos llamar así al Mediterráneo ahora).

Y, al margen del merecido premio fotográfico de César Dezfuli, la imagen me condujo irremediablemente a la reflexión sobre la gravedad y la dureza que sufren los refugiados, vengan de donde vengan y huyan de lo que huyan.

El problema de los refugiados es muy grave y parece que nuestro gobierno y todos los gobiernos de la "democrática" UE lo tengan en cuenta.Da la impresión de que no lo entienden, no lo consideran, o simplemente les resbale.Las leyes internacionales,básicamente recogidas en La Declaración de Derechos del Hombre obligan expresamente a la defensa y atención humanitaria de los refugiados y estas leyes se incumplen constantemente sin ningún pudor y ante la pasividad de la mayoría de nosotros.

Todos hemos leído alguna noticia relacionada con el padecimiento que muchos seres humanos, menores en gran número, sufren en Libia a manos de las mafias que trafican con personas. No hace mucho escuché el escalofriante caso de Aysha (no he olvidado ni su voz ni su nombre. Su rostro no se apreciaba, salía difuminado porque era una inmigrante ilegal).
Tal fue mi impresión que no dudé en hablar de ello con mis alumnos y alumnas aprovechando que trabajábamos contenidos sobre demografía en general y más concretamente el problema de los refugiados.Pensé que la cruda realidad no se debe ocultar, y que son los jóvenes los que pueden cambiar el rumbo, si conocen y empatizan.Además, hay niños menores que mis propios alumnos y jóvenes de su edad que sufren este tipo de cosas y eso es de una injusticia atroz.
Los adolescentes se quedaron atónitos con la brutalidad de las acciones que sufrió Aysha y muchas otras personas como ellas.Algunos incluso expresaron su deseo de ser políticos en un futuro y trabajar para mejorar la situación (ellos son utópicos y soñadores, también sinceros, por eso no defraudan).

Los gobiernos saben todo esto y NO hacen nada. Sale en la prensa, de vez en cuando hay alguna manifestación a los que nos sumamos unos pocos/as o ni eso. 
Es verdaderamente frustrante la impotencia que se siente al ser gobernada por una clase de seres humanos frívolos e insensibles, ávidos de poder y dinero, que se arrodillan ante los poderes económicos que tanto sufrimiento causan al Planeta.
Es muy negativo para la felicidad de las personas el conocer casos como el de Aysha o el joven de la foto.
Les deseo, desde el "semianonimato"que da esta ventanita al mundo, mucha suerte en su nueva empresa. Seguro que van a necesitarla...

16 noviembre 2017

Sobre la amistad

Por lo que se ve, a Kirmen Uribe le sienta bien subirse a los árboles. 

" Las rupturas no llegan de repente, acostumbran a ser consecuencia de una herida que lleva tiempo abierta.Como en los terremotos, las capas interiores de la tierra presionan en silencio, una contra otra, hasta que, en un momento dado, desgarran la corteza terrestre. La razón de la ruptura, la causa más profunda, tampoco solemos verla con claridad hasta que ha pasado un tiempo. Y pocas veces suele ser única (un solo desencuentro, una sola riña) la razón que provoca todo este terremoto.
Además, con el paso del tiempo, aquella razón que tanto nos ofendió se va difuminando, va perdiendo sus aristas, igual que las figuras de las portadas góticas, y ya no nos hace sufrir tanto.

Los amigos no se enfadan de repente, por el contrario, la vida de cada cual tira hacia uno y otro lado, y son esas fuerzas las que desgarran la amistad, como una tela vieja cuando tiramos de ella. Y uno piensa cómo es posible que personas que estuvieron tan cerca estén luego tan lejos; que las mismas personas que una vez se llevaron tan bien luego reaccionen con amargura, con rabia despiadada, como el peor de los amantes(...).

Un amigo te aceptará tal como eres, defectos incluidos, aun cuando por un momento lo dejes de lado. Y, a pesar de que pase mucho tiempo sin que esteis juntos, no se preocupa; para un amigo el tiempo tiene otra medida, así que no se apura. Te pondrás a hablar con él como si os hubierais visto la víspera; como si, a pesar del paso de los años, siguieras siendo el de siempre. Saber que siempre estará ahí, que admitirá los excesos que hagas en la vida, aporta una gran tranquilidad, una paz que tal vez no pueda alcanzarse en otro tipo de relación.

Quizá sea la amistad la más perfecta de las relaciones, o la más humana."

Lo que mueve el mundo. Kirmen Uribe. Seix Barral.

03 noviembre 2017

De paraguas


A las ocho en punto de la tarde se encendía el farolillo de la casa número ocho, en la calle de los sauces.
A esa hora, cuando los días se acortaban y la lluvia resbalaba en los paraguaslos chiquillos del barrio volvían a casa, siguiendo la orden irrebatible de sus padres. A las ocho acababan los juegos infantiles y comenzaban otros cuyo eje vertebral eran los besos furtivos entre las sombras, a salvo de la luz indiscreta de las farolas, y lejos de las miradas escondidas tras los visillos de las ventanas.

Paisajes. Fotos de Ginebra

17 octubre 2017

Del bosque


Desde el tronco muerto revolotearon mariposas tan blancas  como la grava que huyó del río. En la ribera se mecen los chopos y desde la ribera canta Leon.
Llueve sobre el bosque incendiado. Lágrimas por el bosque quemado.El árbol muerto servirá de cobijo a los pájaros.

cubierto de mariposas
el árbol muerto
florece.
(Kobayashi Issa)

Desde la ribera. Fotos de Ginebra

28 septiembre 2017

Instantes

Ocaso (R). Foto de Ginebra



La estela naranja y lila casi ha desaparecido en el horizonte. Nos hemos sumergido en su color rutilante y nos hemos bañado en la luz macilenta del día que acaba, pienso...

La vela encendida, la copa de vino, la música que invade la estancia y se escapa por el resquicio de una puerta abierta. El gato se despereza y dormita, el perro del vecino ladra. Suena la risa de una mujer en la calle, su taconeo, y oigo una moto que se aleja. Llaman por teléfono y no contesto.

Estiro este instante, este momento, como si fuese una bola de plastilina infinita, pero se acaba y al final, cómo dice la poeta, Dime tú ¿qué nos queda?.

12 septiembre 2017

Espirales

Espirales. Foto de Ginebra

Se cierra el círculo. De la inquietud ante lo imposible a la serenidad de lo cercano y posible. La espiral marca el camino: de la insalubridad y el dolor, a la resolución del problema. La curación.

Se cierra el círculo con un ascenso prolongado, atrás quedó la inmersión en el fango. Le nacieron alas en los omóplatos, afinó sus cuerdas vocales y voló a lomos de una melodía mágica hasta completar el círculo. La espiral.