01 abril 2020

Lágrimas



Gotas de lluvia en las ramas. Fotos de Ginebra

Las ramas no lloran, atrapan las gotas de lluvia, el rocío y la niebla de la mañana. No lloran tampoco cuando el sol justiciero del estío las castiga incansablemente porque, debido a su ingenio, se cubren de hojas que amortiguan esa energía malévola.

Las ramas vencen los caprichos del viento invernal, se doblegan a la intensidad y a la dirección que éste les marca, pero en general, sobreviven a su fuerza acostumbrándose, tal vez, a esos embates que de vez en cuando sobrevienen.

Las ramas no lloran,dicen, pero seguro que en su intimidad son capaces de hacerlo, aunque no lo hayamos visto desde la distancia...

23 marzo 2020

Reverdecer

Brotes nuevos en la colina. Foto de Ginebra


Y tras el largo invierno, asoman ya ,en el único árbol de la colina, unos brotes tímidos en sus ramas. Ya está cerca la primavera. 

Le gusta a la encina que la miremos, que nos paremos frente a ella y le dediquemos un tiempo del que, sin duda, nos sobra. Le gusta a la encina que  escuchemos el mensaje que nos lanza, ese que habla sobre que todo acaba reverdeciendo porque es sabido que  la vida siempre empuja, aunque haya apretado antes.

Y, al fondo,  el pueblo que espera al caminante para brindarle un reposo merecido; una cerveza o un vino en una terraza al sol, y unas vituallas de las de siempre, para prolongar, quizá, esa conversación que no cabe en una carta.

Todo es transitorio, aunque a veces parezca una puta locura...

19 marzo 2020

Ríos

Desenfocados. Foto de Ginebra

Éramos felices, pero no lo sabíamos. Ahora nos empuja el llanto. Lloremos, pues.

06 marzo 2020

Líneas

Reflejos en la charca. Foto de Ginebra

La línea que separa la realidad de la "no realidad" es muy tenue, tanto es así, que a veces nos cuesta discernir entre lo uno y lo otro, y eso, creo es positivo para el vasto aprendizaje que supone lo que puede llamarse existencia.

Hay días en los que uno mismo está más pendiente del reflejo de aquello que parece real;  y otros, en cambio, se concentra en el modelo con atención y presta menos importancia al resto, aunque quizá sea preferible atender a ambas cosas. Algunos se entregan con fervor a esa tarea, yo misma, sin ir más lejos. y puede que eso haga de mí  una mujer observadora como me autodefino. 

El caso es que todos los detalles me parecen importantes a la hora de construir esas "verdades", esas realidades que nuestro cerebro acepta como válidas para hacerse una idea de lo que es el mundo que nos rodea. Después está el de cada uno o cada una; ese universo interior, como suele entenderse, que cada uno abre y cierra a los demás, según el día o la circunstancia y que no llegamos a conocer hasta que hemos transitado regularmente por sus vericuetos y caminos; a través de  sus apariencias y sus reflejos...

25 febrero 2020

Del 1 al 10

Del 1 al 10. Foto de Ginebra

Existe, cerca de mi hogar, un pequeño atajo en pleno bulevar que ha quedado a salvo de los planes urbanísticos, por ahora. Ni siquiera está pavimentado, lo cual es un placer para los pies, y en primavera, incluso un poco antes, se llena de flores, de los "quesitos amarillos" como los llamamos por aquí. También de lo que algunos denominan "malas hierbas", como si eso fuera una certeza...
Me gusta coger siempre ese pequeño sendero para introducirme en la ciudad. 

En el muro de una vieja edificación alguien había dejado escrito lo que se ve en la imagen. Me gustó el interrogante y la propia respuesta que el autor se había concedido. La pintada en la pared llevaba allí mucho tiempo, es más, podría pensarse que se estaba mimetizando con el edificio en ruinas como si ambos, desde el principio, hubiesen formado parte de un todo. 

Un día me sorprendió que hubiese desaparecido y lo hubiese hecho de de una manera, que yo denominaría brutal. Alguien había reescrito encima, sin ningún miramiento ni sensibilidad por el significado de esas palabras que hablaban de amor o de esperanza... Había borrado consonantes, anulado vocales y cometido faltas de ortografía a sabiendas y, en un acto que me pareció vil, había cambiado el sentido del mensaje con respuestas jocosas sobre éste.

Pensé en la maldad, en la oscuridad, en la toxicidad, que siempre busca el destello de luz para tragárselo y alimentarse de ello. De la fealdad que envidia a la belleza, pero así  las cosas, que  estoy escribiendo sobre ello y la imagen permanece intacta porque tuve el acierto de hacerle una foto y porque me senté a escribir sobre ello. En ese acto,un tanto inconsciente, esto no ha muerto, muy al contrario, ese mensaje bonito se dispersa como arena arrastrada por el viento aquí y allá...

14 febrero 2020

Rocío de la mañana

 Los amantes, rocío de la mañana. Foto de Ginebra


Tú rama de arbusto y yo rocío de la mañana. Uno esperando la llegada del otro, ese abrazo eterno que puede durar minutos. Ese instante único que se recuerda toda la vida.
Luces doradas que esperan a disipar las gotas que sin duda llegarán mañana. Mientras tanto un baile de caricias y besos.

03 febrero 2020

Sobre la espera

En estado de espera. Foto de Ginebra


Un tosco asiento de madera rodeado de flores amarillas que espera  paciente la visita de un lector, de una pareja que llegará al ponerse el sol, de una mujer con su perro, de quien, simplemente, se sienta a mirar . Cada día es diferente, como la luz que circunda el espacio del que emerge, simple pero robusto y acogedor.

La espera es sentarse en un banco de madera rodeado de flores y escuchar el balido de las ovejas que pastan cerca o el zumbido de los insectos que liban la esencia de la primavera. La espera es leer un libro, escuchar una canción o atender el chapoteo de un anfibio en la charca. Y en esa espera amable, pensar en aquel que también espera...