12 agosto 2016

Momentos




Retratos. Fotos de Ginebra

Nos reunimos frente a la ventana.
Un relámpago iluminó nuestras caras 
y no muy lejos
escuchamos al trueno cabalgar por las nubes.

El último camino hacia la tarde
se perdió bajo el agua.

Mamá y papá ahora están muertos,
mis hermanos se han largado del retrato.
(Retrato de Familia. Eduardo Zambrano)

29 julio 2016

"souvenirs"


El ocaso se coló por la ventana y dejó "grafiteado" un tulipán mustio en la pared, junto a mi cama. Una pantalla de cine ocasional para las sombras chinescas que la luz dibujó y modeló a su antojo.

Fotos de Ginebra
De la libertad seguimos hablando. De Libertad hablaron los Enciclopedistas franceses en la Ilustración. El concepto tomó forma en los artículos de la primera constitución del mundo: la americana. También estuvo presente en la primera constitución francesa en plena revolución. Se convirtió en el lema de los revolucionarios y de ahí nació el término Liberalismo en el siglo XIX, aplicado tanto al ámbito político como económico. 

Por la libertad se ha muerto en el pasado y se muere en el presente. Hay personas que no gozan de libertad individual, y son objeto de todo tipo de abusos. Hay otras que son presas de sus ideas, de su cabeza y tampoco son libres. Existes Pueblos enteros que viven encarcelados en su propio país o territorio,los palestinos de Gaza por ejemplo, o viven lejos del país que les pertenece por derecho, el caso de los refugiados saharauis, sin ir más lejos.

La Libertad es, además de un derecho, el bien más preciado que tiene el hombre, pero sigue siendo una idea inalcanzable en pleno siglo XXI, pues aún no hemos sido capaces de erradicar la esclavitud en mucha de sus formas.
Así las cosas, la libertad más bien parece una figura emblemática que podemos encontrar no sólo en las tiendas de souvenirs, también en el escaparate de una hamburguesería...

19 julio 2016

Mujeres al teléfono


Una mujer al teléfono, ajena a cualquier atisbo de vida a su alrededor, concentrada en una conversación que la hace aumentar el tono de voz considerablemente. Discute casi a gritos con alguien que está al otro lado del aparato. Creo que no sabe pronunciar "sehnsucht"...

De teléfonos. Fotos de Ginebra

Las mascotas esperan que su dueña cuelgue el teléfono, saben que ese será el momento del juego, de chapotear por la orilla, de recoger los múltiples restos de desechos que deja la gente en la playa cada día con su noche... Pero la mujer sigue impertérrita, tecleando. Hace tiempo que vigilo sus movimientos y, francamente, no percibo ninguno si se exceptúa su dedo...

13 julio 2016

Imposible

La huida. Foto de Ginebra

PIDO LO IMPOSIBLE

Pido lo imposible: ámame siempre.
Ámame cuando no nos quede el deseo.
Ámame con la dedicación de un monje.
Cuando el mundo en su entera totalidad
y todo aquello que te es sagrado vayan
en mi contra: ámame aún más.
Cuando la ira te invada  y no tenga nombre: ámame
Cuando cada paso desde casa al trabajo te agote:
ámame y recórrelo de nuevo.

Ámame cuando te aburras
cuando cada mujer que veas sea más bella que la anterior,
o más patética, ámame como siempre lo has hecho:
no admirándome ni juzgándome, sino con
la compasión callada
que guardas para ti.

Ámame mientras saboreas tu soledad,
la anticipación de tu muerte,
los misterios de la carne, que se desgarra y remienda.
Ámame como al recuerdo más preciado de tu niñez
y si no encontraras ninguno
imagínalo e imagíname contigo.
Ámame ajada como me amaste fresca.

Ámame como si fuera eterna
y yo haré de lo imposible
una mera acción,
amándote como lo hago
(Ana Castillo, Chicago 1953. Traducción de María Ponz)

07 julio 2016

Lo que hay


Hay una luz diferente a estas horas, es temprano, pero eso no impide que  la calle bulla de vida, de paseantes que buscan un sitio para desayunar.

El vértigo del instante se cuela por el objetivo de la cámara y el clic da como fruto una imagen movida en la que se esconde una intención. El resultado me pareció atractivo por lo inesperado.Sin ese punto de magia y desconcierto, la fotografía no sería lo que realmente es.

Fotos de Ginebra

Hay pocas personas en la playa a estas horas de la mañana...Una mujer con vestido busca algo en la distancia. Quizás no sea algo, sino alguien. El sol le da en la cara y su luz es tan cegadora que las gafas no le protegen suficientemente. El viento ha cesado, por eso su vestido no vuela como lo hacía segundos antes.
Mira hacia un paisaje que ve desenfocado, aunque en realidad no lo está...

20 junio 2016

Sin apenas darme cuenta


Y sin apenas darme cuenta, se convirtió en mariposa y demandó volar en libertad. Nadie se opuso, no encontró resistencia alguna, batió sus alas y las abrió a un vuelo tímido, primero,e impetuoso después. Sobrevoló su mundo infantil de muñecas y cuentos, de pesadillas nocturnas, de tardes febriles con dolor de garganta... Alcanzó su pubertad y se zambulló entera en una madurez recién estrenada, tan blanca como sábanas al viento. 

Fotos de Ginebra

Tardó en llegar la primera flor este año. La primavera vino tarde y a destiempo, no quiso entrar en detalles ni comentó los motivos de su considerable retraso.Ninguno de los presentes quisimos importunarla, por eso no dijimos nada, tan sólo que la esperábamos. Vino con el pelo revuelto y un vestido apretado.

Traía el carmín deshecho y las medias del revés... Me fijé en que, a veces, le faltaba el aire, porque suspiraba entrecortadamente como lo haría un pez al que han sacado del agua... Pensé que a la primavera le había salido un novio, alguien que le escribe poemas o le recita en lo oscuro los de otros. Alguien que hace que se le agite el rostro,y que llegue tarde a sus citas, y que le brillen los ojos...

04 junio 2016

Viajo sola

Retrato con roble. Foto de César M
La lluvia nocturna cesó de madrugada. Lo sé porque me desperté muy temprano y no escuché el repiqueteo de las gotas en la balaustrada del balcón. Aún no había amanecido y volví a quedarme dormida con esa placidez que solo parecen contener los días festivos o los fines de semana. 

El día llegó brumoso, húmedo y nublado, perfecto para una caminata por el monte. Las copiosas lluvias del invierno y la primavera han aumentado el caudal de las gargantas y todo el espacio reverdece de brotes tiernos y hojas nuevas. El color amarillo y morado, el blanco, cubre el suelo en forma de diminutas florecillas silvestres sobre la que liban ufanas las abejas.

Ascendemos mientras oímos el griterío de los pájaros entre las ramas de los robles y los castaños o entre los cerezos que pueblan los bancales de los huertos. 
El rumor del agua no cesa, nos arrulla durante todo el trayecto.

Hablamos del colegio, de los amigos, de todo un poco. Está cansado, me lo hace saber en varias ocasiones, así es que la ruta no se prolongará el tiempo que yo esperaba...

Al enfilar una cuesta prolongada ya divisamos el roble que marca la ascensión sin tregua durante varios kilómetros. Me encanta este árbol, su apariencia y porte son imponentes, tanto que apenas nos deja ver las nubes entre su ramaje.

Hacemos un alto y descanso apoyada en su tronco, mientras él coge mi móvil y hace esta fotografía, que ahora me acerca al recuerdo de ese instante sentido.

La sensación tan cercana que me produce el bosque ahora, me invade por completo, porque no siempre fue así. Mis paseos solitarios por un entorno de alguna forma desconocido, me ha provocado a veces, cierto temor, y a la vez, una necesidad vital.
Me he acostumbrado a escuchar el silencio que se rompe únicamente con el ritual cotidiano de estos espacios agrestes, y he superado esa incertidumbre que antaño me acompañaba.

Ahora sería impensable que dejara de hacerlo, es más, creo que cuando "viajo" por aquí, en realidad me sumerjo en mi interior, en una especie de equilibrio entre lo que tengo fuera y disfruto, y lo que me aguarda dentro y desconozco todavía...