24 marzo 2017

Remando contra Hitler


"Los buenos pensamientos tienen mucho que ver con el buen remo. No basta con que los músculos de un equipo trabajen al unísono; la mente y el corazón de los remeros  también tienen que funcionar como uno solo" (George Yeoman Pocock, constructor de botes de remo).

"(...) Mientras Joe se adormecía a bordo del Manhattan, la primera luz del alba se posaba sobre Berlín y descubría a grupo de hombres, mujeres y niños obligados a caminar por las calles a punta de pistola. Las detenciones habían empezado hacía horas, bajo el manto de la noche, cuando policías y soldados  de asalto irrumpieron  en las chabolas  y carromatos, donde vivían familias gitanas, y las sacaron de la cama. Ahora se dirigían a un vertedero del barrio berlinés de Marzahn, donde iban a quedar retenidos en un campo de detención, lejos de la mirada de los extranjeros que llegaban a Berlín por los Juegos Olímpicos de 1936. Con el tiempo se los mandaría a campos de exterminio del este y serían asesinados.

Su traslado solo era un paso más en un proceso que llevaba  meses desarrollándose y con el que los nazis estaban transformando Berlín en algo parecido a un enorme decorado de película: un lugar donde la ilusión se podía perfeccionar, donde lo irreal podía hacerse pasar por real, y lo real se podía esconder. Habían quitado los letreros  que prohibían que los judíos entraran en edificios públicos y los habían guardado para poder utilizarlos más tarde. El periódico furibundamente antisemita  Der Stürmer  se retiró temporalmente de los quioscos. En Der Angriff, su principal publicación de propaganda Joseph Goebbels les había entregado a los berlineses el guion de su papel en el espectáculo detallando como debían comportarse con los judíos y como tenían que  darle la bienvenida a los extranjeros cuando llegaran(...) . -"Tenemos que ser más encantadores que los parisinos, más naturales  que los vieneses, más vivaces que los romanos, más cosmopolitas que Londres y más prácticos que Nueva York".

Cuando llegaran los extranjeros, todo sería agradable. Berlín se convertiría en una especie de parque de atracciones para adultos (...) A los periodistas extranjeros, que iban a transmitir sus impresiones de la nueva Alemania al resto del mundo, se les ofrecerían alojamientos especiales, el mejor equipo, los mejores miradores desde donde ver los Juegos y servicio de secretaría gratuito. Había una cuestión, sin embargo,  que había que tratar con delicadeza si surgía: si los periodistas extranjeros intentaban entrevistar a judíos alemanes o investigar "la cuestión judía", habría que acompañarlos educadamente a la oficina de la Gestapo más próxima para que se les interrogara sobre sus intenciones, y después se los seguiría sin que se dieran cuenta (...).

A los pocos días de la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de 1936, los nazis retomaron, con un entusiasmo despiadado e implacable, la persecución de los judíos alemanes y de otros colectivos a los que se consideraba inferiores. Volvieron a colgar los letreros antisemitas; la represión y el terror se reanudaron y se intensificaron. En diciembre, Hermann Göring se reunió en secreto con un grupo de industriales alemanes en Berlín y les dijo en privado lo que no podía decir en público: "Estamos en el umbral de la movilización y ya estamos en guerra. Solo faltan los disparos".

El mundo en general no sabía nada de esto. El espejismo que habían creado los Juegos Olímpicos era total, el engaño fue magistral. Joseph Goebbels logró astutamente lo que todos los propagandistas tienen que lograr: convencer al mundo de que su versión de la realidad es razonable y que la de sus adversarios es sesgada. Al hacerlo, no sólo creó una visión convincente de la nueva Alemania, sino que también debilitó a los adversarios de los nazis en Occidente, ya fueran judíos de Nueva York, diputados del Parlamento en Londres o parisinos inquietos, ya que consiguió que parecieran estridentes, histéricos y desinformados (...).

Extracto de la novela Remando como un solo Hombre, de Daniel James Brown.

12 marzo 2017

Retratos en la memoria.


Era un niño pequeño y, como tal, miraba aquello que tenía a su alrededor. Sus ojos negros y rasgados como el de los japoneses, pestañeaban y parpadeaban al impulso de su cerebro, tratando de asimilar todo aquello que le envolvía: el agua de lluvia, el viento en los árboles, los patos en la fuente y el ladrido de un perro cualquiera.

Retratos. Fotos de Ginebra

Cada año cumplido puso distancia en nuestra relación, porque miraba con otros ojos y exploraba nuevas emociones y sentimientos desconocidos para él. Ante su perplejidad natural, mi experiencia de años y mi memoria. De cuando fui chica, como él, adolescente feroz y mujer madura más sosegada, pero igualmente feroz. 

09 marzo 2017

Hoy no voy a trabajar


Me he levantado más tarde que de costumbre, porque hoy no voy a trabajar. Estoy en huelga por la defensa de la educación pública. No llevo la cuenta de las convocatorias de huelgas generales de educación que hemos tenido en los últimos años, pero digo con firmeza que me alegra haberme sumado a todas las huelgas hasta ahora, y lo que me queda, de no aprobarse pronto un pacto general por la educación en el congreso, pacto que el gobierno en minoría no tiene interés alguno en firmar, ya que viene dando largas para agotar los plazos legales y dejar la actual ley los cuatro años de legislatura, eso está claro. La finalidad del paro es, en resumidas cuentas,  proteger la educación de la privatización y la manipulación ideológica y educativa que una ley, la LOMCE, viene haciendo.

Frenar los recortes en educación (hay que recordar que los mayores recortes en presupuestos en  los últimos cinco años se han producido en sanidad y educación pública) y apostar por un sistema educativo coherente, pactado entre todos aquellos que pensamos que la educación es la base del éxito de cualquier nación,es una necesidad y, desde mi punto de vista, una obligación de todos/as los ciudadanos/as de este país.

06 marzo 2017

Acechándonos








Fotos de Ginebra y Andrea M (tercera imagen),

Acechando en la esquina a su amor con falda roja, el pensamiento ausente; en sus oídos los cascos por los que suena un buen blues. 
Sola observando el entorno, el espacio circundante que la transporta; pensando abstraída mientras  el viento acaricia su boca. Objetos y cosas; seres con patas, con pico y con alas. Troncos y ramas; chasquidos de leña y susurro de hojarasca seca. La interacción.

28 febrero 2017

Blanco y Negro

Sombra sobre fondo blanco. Foto de Ginebra

Ahí estaban ellos: entre la luz y las sombras. Agazapados en su secreto, dentro de un útero oscuro, algo vivo que los dos habían creado. De vez en cuando, hasta allí llegaba el sol; había días que incluso podían vislumbrar las tonalidades de un arco iris lejano, aunque la mayoría de las veces se buscaban en ese pantanal oscuro que sólo ellos conocían bien.

Ningún otro ser podía acceder a ese lugar incierto para el que no existían coordenadas ni mapas de localización; ni puertas de entrada ni de salida. Un lugar invisible a ojos de cualquiera; un sitio lleno de pasadizos que ellos serpenteaban incluso con los ojos cerrados, pues conocían cada recoveco como si de la piel del otro se tratase y allí se esperaban el uno al otro, cautivos de un latido subterráneo que los envolvía a ambos.

22 febrero 2017

Esas pequeñas emociones

Chiringuito, Foto de Andrea M, edición de Dasfisch.

Se dirigió a su quiosco habitual y ojeó las últimas novedades de la semana. Allí estaba ella, como le adelantó él, en la última página de la publicación. Una mujer convertida en dibujo de cómic, de trazos gruesos, en un día soleado junto al mar...

16 febrero 2017

El mal gobierno


Mi padre lleva hospitalizado cuatro días, le ingresaron el lunes y le operaron de una rodilla el martes por la tarde. El hospital en el que está mi padre es público, pertenece al SES (Servicio Extremeño de Salud) un centro en el que trabajan centenares de profesionales, desde cocineros y limpiadoras hasta médicos de cualquier especialidad.

Hemos sufrido las largas listas de espera, porque aunque los políticos se empeñen en decir que no existen o que son normales, el caso es el contrario: existen y son desesperantes; tanto, que tuve que hacer una reclamación por escrito para que el caso de mi padre se abreviara ( a veces pienso que la pasiva e irracional maquinaria del sistema sólo da frutos cuando alguien se queja y decide hacer uso de los derechos que tenemos los ciudadanos).

El sistema tiene múltiples fallos y la gestión que el gobierno central ha hecho de la sanidad pública en los últimos años es penosa. Llama la atención la falta de personal, el cierre o la mengua de medios, de unidades, los recortes en última instancia, que es la causa de todo lo anterior. Lo he visto también en la educación, porque trabajo en ese sector. Es injusto y es triste, pero existe la posibilidad de cambiarlo si somos conscientes de que tanto lo uno como lo otro (educación y sanidad) son los pilares básicos de un estado de bienestar social pensado para cubrir las necesidades básicas de la mayoría.

Pero ante la falta de medios y los recortes, se superpone el hecho de la profesionalidad y el buen hacer de las personas que trabajan en los hospitales públicos, del equipo humano que lucha ante las adversidades y que, con su trabajo y sus ganas, vienen a paliar cualquier error político, dentro de sus posibilidades.

Desearía que los grupos políticos con representación parlamentaria dejaran de lado sus diferencias ideológicas y sus divisiones internas y, de una vez por todas, fueran conscientes, de verdad, de los problemas que nos aquejan a los ciudadanos y se pusieran a trabajar (como hacemos la gente de a pie todos los días) para buscar soluciones reales que deberían pasar, en mi opinión, por proteger estos servicios básicos indispensables que son, sin duda, el medidor de nuestra felicidad como ciudadanos con derechos. Un gobierno que recorta y privatiza es un mal gobierno porque crea injusticia y genera infelicidad , creo que es algo que hay que tener en cuenta a la hora de depositar nuestro voto en la urna electoral porque nuestras decisiones tienen siempre unas consecuencias, y no me vale el manido discurso de "que no hay un duro", porque a juzgar por los hechos, hay dinero para lo que algunos quieren y hay recortes donde los hay, porque en defensa, que yo sepa, no ha habido ningún ajuste, todo lo contrario: el presupuesto se ha incrementado en los últimos años.