Como la luz de un sueño, que no raya en el mundo pero existe, así he vivido yo iluminando esa parte de ti que no conoces, la vida que has llevado junto a mis pensamientos... Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto cruzar la puerta sin decir que no,curiosear los libros, responder al deseo de mis labios con tus labios de whisky, seguir mis pasos hasta el dormitorio.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo, hicimos mil proyectos, paseamos por todas las ciudades que te gustan, recordamos canciones, elegimos renuncias, aprendiendo los dos a convivir entre la realidad y el pensamiento. Espiada a la sombra de tu horario o en la noche de un bar por mi sorpresa. Así he vivido yo, como la luz del sueño que no recuerdas cuando te despiertas. Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca.

"Un encuentro inesperado"


Billie Holiday en plena actuación


Billie y su perro Mr. Harlem. Fotos de Williams Glottieb
Archivo fotográfico y musical de dasfisch

En Febrero de 1957 Billie Holiday aún no había cumplido los cuarenta y dos años, pero la vida había dejado tantas marcas en su cuerpo que aparentaba muchos más. La mujer hermosa de flores en el pelo y voz suave, se había convertido en una vieja enferma cansada de la vida. Sólo una cosa parecía dilatar una vida que se le escapaba de las manos: la música.

Su voz había cambiado debido a los excesos con las drogas y el brandy, pero eso no representó un problema porque esa dureza en el tono de la voz hacía más profundas las letras de sus canciones, como si quisiera contar cantando todo ese dolor que llevaba dentro y que acabó con su vida unos meses después de la publicación de su último disco, Lady in Satin (Columbia Records, 1958).

Billie Holiday convenció a Irving Townsend para hacer un disco"a lo Sinatra", porque a ella le gustaba mucho este cantante, sobre todo su vertiente más amarga y atormentada. Exigió, de entrada, que fuera Ray Ellis quien hiciera los arreglos, el mismo arreglista que había trabajado con Sinatra.
Las sesiones de grabación fueron desastrosas en muchos momentos porque Holiday no se sabía las letras , se olvidaba las melodías o ignoraba los arreglos de Ellis, llegaba tarde a las sesiones. Pero el resultado fue sorprendente y es que , como opinaba el director, "Billie era capaz de ser ella misma en medio del infortunio", y esa es una definición que, en mi opinión, sólo los genios alcanzan y ella era una dama del jazz que también podía cantar blues.


Joachim Ernst Berent dijo de ella: "Billie era la encarnación viviente de que, en el jazz, no tiene tanta importancia el qué sino el cómo. Por ejemplo, en 1935 grabó una canción trivial y barata como What a Little Moonlinght Can Do y resultó una obra maestra".

Hace unos días encontré Lady in satin en la estantería por casualidad.Un vinilo nuevo sin estrenar, con su embalaje impoluto. No es la Holiday a la que estoy acostumbrada, es diferente, a mí me parece más auténtica, más sincera. Creo que es un disco perfecto, la verdad; me gustan todas las canciones en la voz profunda y lejana de esta mujer.
Un encuentro inesperado.



LIFE o el poder de una imagen.










La revista Life vio la luz por primera vez en 1936 y ,a los pocos meses de su nacimiento, se convirtió en un referente en cuanto a medios de comunicación impresos se refiere. El "misterio" de su rápida éxito tal vez se deba a sus portadas, ya que fue la primera revista en incluir fotografías en lugar de dibujos o grabados como era habitual.

La fotografía se convirtió en el eje fundamental de la emblemática revista. Fotógrafos como Robert Capa, Alfred Eisenstaedt, Gisèle Freund o Andreas Feininger, por citar algunos, cubrieron fotorreportajes para Life, la publicación semanal que cambió el mundo del periodismo.
Desde los grandes acontecimientos mundiales que Life acercó a los lectores, pasando por el mundo de la moda , del corazón o del mundo del cine; todo cuanto sucediese en las siguientes décadas debía estar presente en el contenido de esta revista neoyorquina.


La primera portada en incluir una fotografía a toda página estuvo dedicada a la presa hidraúlica de Fort Peck en Montana. El progreso imponiéndose al mundo, junto a las pequeñas figuras de dos trabajadores que pasaban a su lado. Era el preludio del reportaje interior en el que se hacía un ensayo fotográfico sobre la vida de esos mismos trabajadores… las imágenes de Margaret Bourke-White, quedaron para la historia como las primeras publicadas en cualquier medio de prensa. El poder de la imagen se convirtió en un hecho indiscutible y marcó un antes y un después en cualquier tipo de publicación informativa.


El declive de Life tuvo mucho que ver con la llegada de la televisión y después internet, como les ha ocurrido a muchos medios de comunicación impresos. Desde 2007, definitivamente Life desaparece de los quioscos y sólo puede leerse en edición digital en la red.



¡Hasta siempre, Etta!

"naufragios personales"


Niños a punto de ser evacuados de las zonas de combate durante la guerra civil en Grecia, 1948.
David Seymour.

En barco se puede ir a muchos sitios y hay tantas formas diferentes de navegar (o hundirse) y tantas circunstancias personales en una travesía, que sería imposible elaborar un listado completo.
Hay quien viene en patera, quien se va al exilio desde un puerto cualquiera, quien sale a faenar diariamento o simplemente disfruta de unas vacaciones en muchos casos merecidas.

Lo que no es muy común es que un barco de lujo, nuevo, prácticamente se hunda frente a las costas de una isla porque el capitán de la embarcación decida desviarse de la ruta para saludar a los habitantes que pasean por el puerto.
No es normal, ni entra en cabeza humana. Un desgraciado accidente tiene lugar y se desencadena el caos al que sigue el naufragio de una gran parte del barco. El capitán es el primero en abandonarlo y, a pesar de las órdenes de regresar a su puesto, que le da su superior por vía telefónica, no regresa, desantendiendo sus deberes como responsable de la tripulación y de los pasajeros.

Hasta hoy, este sujeto, no ha reconocido que es reponsable directo de la tragedia (el único responsable) en la que han perdido la vida once personas , además de un número sin determinar de desaparecidos.
Ayer declaraba (¡que hay que tener valor! o ¡manda cojones como diríamos!) que no abandonó el barco, lo que ocurrió es que se cayó de forma involuntaria en un bote salvavidas y, supongo que ya allí, pues pensó que lo mejor era salvarse, "ya que he llegado hasta aquí...¡qué le vamos a hacer!".

A las pérdidas humanas hay que sumar los efectos ecológicos adversos que ya se han hecho notar, el perjuicio de la compañía Costa Cruceros o cualquier otra , porque es de esperar un descenso vertiginoso de este tipo de turismo.
En mi opinión, este individuo habrá salvado su vida, pero ha naufragado personal y laboralmente, no cabe la menor duda.

Ni Fellini hubiese podido imaginar una situación tan rocambolesca y tan dramática a la vez. Ni tampoco los Hermanos Marx podían haber imaginado un suceso tan absurdo cuando rodaron esta escena de como algunos consiguen su trabajo...




"Caja de bombones"


Torso de Herb Ritts




Erwin Olaf



"La vida es como una caja de bombones…nunca sabes lo que te va a tocar".

(Forrest Gump)



"Por un beso"



Nueva York, Times Square, 15 de agosto de 1945. Un joven marinero besa a una joven de uniforme, una enfermera.El hombre se ha abalanzado sobre ella y la ha sorprendido con un efusivo beso, ella está literalmente aprisionada por un abrazo de estos que te cortan la respiración.
El autor de esta fotografía es Alfred Eisenstaedt, un periodista gráfico empleado de la legendaria revista Life.

No se trata de un beso de amor, si hay que ajustarse a una tipología de los besos. Es un beso de alegría, de euforia, un beso con trasfondo histórico, sin el cuál estas dos personas quizá nunca se habrían encontrado. Muy posiblemente después de este beso se separarían y no volverían a verse.

El popular beso documenta un hecho histórico, la rendición de Japón y el final de la II Guerra Mundial, un conflicto en el que murieron más de sesenta millones de personas.
El joven expresa su alegría abrazando a una desconocida en plena avenida neoyorkina. El fotógrafo, no el único, captó esta imagen que se hizo mundialmente famosa.



París, 1950, "El beso del Hôtel de Ville", Robert Doisneau. Un beso eterno que llegó a simbolizar el tópico de la capital francesa como ciudad del amor.
Se trata de una imagen profundamente poética, romántica que no está exenta de anécdota e incluso de trampa.

A lo largo de su vida,el fotógrafo no dejó de recibir cartas entusiastas de gente que se reconocía en la foto. En 1988 se presentaron Denise y Jean-Louis Laverne y reclamaron el equivalente a ochenta y dos mil euros en concepto de derechos de imagen.
Hubo un juicio que tuvo mucho eco y el fotógrafo confesó que había preparado la escena con ayuda de actores contratados.
Denise y Jean-Louis salieron con las manos vacías,pero el juicio levantó tal polvareda que llamó la atención de los actores que posaron para el fotógrafo (Jacques Cartaud y Françoise Bornet) que reclamaron, a su vez, una cantidad de dinero, aunque no lo consiguieron porque el fotógrafo demostró que ,en su día, el trabajo de estos dos actores fue remunerado convenientemente.
Conclusión: no todos los besos que parecen románticos y eternos son verdaderos o "no es oro todo lo que reluce"...



Los motoristas, EE.UU, 1971, foto que pertenece a Dennis Stock. No sé nada de esta instantánea, desconozco quienes son sus protagonistas, pero intuyo que se trata de una pareja real, no de actores que posan ante una cámara. Me parece que este beso sí que encierra un sentimiento verdadero, llámese pasión, deseo, amor, lujuria o de todo un poco.
Me encanta esta foto, la moto y el motero apasionado...



Gianni Berengo Gardin fotografió este beso cuatro años después de que Doisneau publicara en la revista Life su célebre beso del Hôtel de Ville. Ambas imágenes guardan mucha relación.
Además de la temática y de la edad de los protagonistas, hay otros elementos comunes como pudieran ser el escenario (la calle), la ciudad, y el ambiente que envuelve a los amantes, que parecen ajenos a la realidad, como si hubiesen logrado huir del bullicio cotidiano,del ruído del tráfico y de las gentes que caminan a esas horas por las calles.

Es curioso que en ambas imágenes aparezca un medio de transporte en marcha, lo que confiere a la instantánea, desde mi punto de vista, esa sensación de movimiento y estatismo, a la vez: El ajetreo del ambiente y la serenidad de los amantes que, con un beso, han conseguido ausentarse, evadirse de todo lo que tienen alrededor. Y es que un beso es un buen tema fotográfico, desde luego.

Lo que es indudable es que hay tantos tipos de besos que fotografiarlos llevaría su tiempo. Dentro de la amplia tipología conocida por todos, están incluso los que se intuyen, los que pueden ser y aún no han sido, los imposibles o incluso los que se imaginan con tanto empeño que puede decirse que se han materializado.
(Fuente: 50 Fotografías Míticas, Hans Michael Koetzle. Taschen)




¡Feliz cumpleaños, señor Bowie!

Aire de luna


Nunca te pedí la luna. Foto de Ginebra

Nunca te pedí que me bajases la luna, la tuve siempre a mano cuando miraba desde mi ventana, a veces incluso llegué a pensar que desde allí arriba me guiñaba un ojo, me ocurría cuando mi cabeza se empeñaba en llevarme hacia donde estabas tú.

Las noches en las que no salía, he cogido mi bicicleta y he pedaleado hasta ella para pedirle un espejo y mirarte allí, en su reflejo, aunque tú no te dieras cuenta.

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna debajo de tu almohada y
mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,

y dale la llave de la luna a los presos
y a los desencantados.

Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida

no hay mejor estimulante
que la luna
en dosis precisas y controladas.
(Jaime Sabines)



"Test of time"


"Síndrome de estocolmo". Foto de Ginebra

Y le pediremos al tiempo una prueba de lealtad que posiblemente no tendremos, pero aún así, se lo pediremos.
Y propondremos deseos o repetiremos los que ya tuvimos en años anteriores. Los que hemos buscado y seguimos buscando; los que tenemos y queremos perpetuar...

Conservaremos lo verdadero y nos desprenderemos de lo fatuo, aunque venga disfrazado de autenticidad. Intentaremos materializar algún proyecto.

Aprenderemos ,"con el tiempo", a hacer las paces con los minutos y las horas, con los días y con los años, con lo que tenga que venir y quizá, quien sabe, consigamos mantener el vuelo sin plantearnos nada más...