17 octubre 2017

Del bosque


Desde el tronco muerto revolotearon mariposas tan blancas  como la grava que huyó del río. En la ribera se mecen los chopos y desde la ribera canta Leon.
Llueve sobre el bosque incendiado. Lágrimas por el bosque quemado.El árbol muerto servirá de cobijo a los pájaros.

cubierto de mariposas
el árbol muerto
florece.
(Kobayashi Issa)

Desde la ribera. Fotos de Ginebra

28 septiembre 2017

Instantes

Ocaso (R). Foto de Ginebra



La estela naranja y lila casi ha desaparecido en el horizonte. Nos hemos sumergido en su color rutilante y nos hemos bañado en la luz macilenta del día que acaba, pienso...

La vela encendida, la copa de vino, la música que invade la estancia y se escapa por el resquicio de una puerta abierta. El gato se despereza y dormita, el perro del vecino ladra. Suena la risa de una mujer en la calle, su taconeo, y oigo una moto que se aleja. Llaman por teléfono y no contesto.

Estiro este instante, este momento, como si fuese una bola de plastilina infinita, pero se acaba y al final, cómo dice la poeta, Dime tú ¿qué nos queda?.

12 septiembre 2017

Espirales

Espirales. Foto de Ginebra

Se cierra el círculo. De la inquietud ante lo imposible a la serenidad de lo cercano y posible. La espiral marca el camino: de la insalubridad y el dolor, a la resolución del problema. La curación.

Se cierra el círculo con un ascenso prolongado, atrás quedó la inmersión en el fango. Le nacieron alas en los omóplatos, afinó sus cuerdas vocales y voló a lomos de una melodía mágica hasta completar el círculo. La espiral.

30 agosto 2017

Algunos chicos


Oporto es una ciudad bellísima del noroeste portugués. En su origen fue asentamiento griego, después romano, suevo, musulmán e incluso perteneció al Reino de León tras su conquista y repoblación en la  Edad Media. Su evolución histórica multicultural, unido a su privilegiada ubicación geográfica como lugar de desembocadura del Duero, la convierten en un centro turístico por excelencia muy similar en cifras a  la capital del país, Lisboa.

Pasear por el estrecho entramado de calles y callejuelas del casco histórico, de plazas y balconadas a orillas del río es un regalo para la vista; pero la ciudad "muere de éxito" debido a la gran afluencia de visitantes que recibe en los meses de primavera y verano.



El río a su paso por el puente de Luís I es el "centro de trabajo" de algunos habitantes humildes de la ciudad y alrededores. Son menores de edad en su mayoría,chicos, que, aprovechando el ir y venir de turistas, se juegan la vida saltando al río por unas monedas, la voluntad que la masa de espectadores quiera brindarles.

No parece importarles la temperatura del agua en los meses de primavera, o las corrientes y remolinos que el caudal produce a su paso por el decimonónico puente de hierro; tampoco el tránsito de los barcos turísticos que surcan el cauce.

Se turnan mientras dura la jornada y esperan pacientes su "segundo de gloria" con un aforo casi completo que los anima desde los miradores y terrazas de la ribera.
La policía no hace nada. Los dos agentes hablan mientras observan a los chicos en sus saltos acrobáticos y sonríen ausentes a una realidad que a otros nos duele. Recuerdo la ciudad y recuerdo a esos chicos que arriesgan tanto por tan poca cosa. Su imagen se solapa en mi cabeza con la de los edificios emblemáticos y bellos, las bodegas, los barcos y el río,los puentes, la gente, las gaviotas, los músicos callejeros o el tranvía y su recuerdo me entristece aunque me sean anónimos sus rostros y sus historias.

En la desembocadura. Fotos de Ginebra

25 agosto 2017

Mar de arena

De los sueños. Foto de Andrea M
" Le llaman el de los barcos, aunque vive en el desierto. Sentado en la puerta de su jaima, con un té en la mano, Abdel cuenta su historia a todo el que quiera escucharla.

Siendo muy joven, sus padres le enviaron al extranjero a hacer sus estudios universitarios. Cuando regresó, Abdel se había convertido en ingeniero naval, pero su país de origen había perdido el mar. Se lo quedó Marruecos, aprovechando la salida de España de su colonia, que confinó al pueblo saharaui al interior del desierto.

Desde entonces, todos le llaman Abdel el de los barcos, porque sabe cómo hacerlos, pero vive en el desierto.

Sentado en la puerta de su jaima, con un té en la mano, Abdel entorna y cierra a veces los ojos, y en el horizonte infinito de arena, entre las dunas, ve alejarse la silueta de los barcos que nunca hizo, sus bodegas llenas de los sueños no cumplidos de su pueblo".

(Abdel, el de los barcos. Aquí yacen dragones, Fernando León de Aranoa, seix Barral)

17 agosto 2017

Del agua



Una lluvia gruesa irrumpe estrepitosamente sobre la laguna, diluyendo el reflejo de los árboles en el agua. Baja la escalinata de piedra un niño con paraguas. 


El río fluye silencioso ajeno al chapoteo de los bañistas. No es el mismo río del que habló Heráclito y tampoco lo es su caudal.El bosque dibuja sombras en la arena.La conversación sustituye al silencio mientras el agua discurre mansa hasta el embalse...

Del agua. Fotos de Ginebra

07 agosto 2017

Equinocios

Crepúsculo. Foto de Ginebra


Las macetas en flor y, en el crepúsculo, la lumbre en casa. Los gloriosos momentos que nos regala el tiempo meteorológico, sobre todo durante los equinocios. Arden feroces las podas de olivo en la base de la hoguera, mientras las de cerezo colorean de naranja la chimenea.

Deshojar margaritas y esperar ya dejó de complacerle, ahora, el hombre de ojos tristes, las observa sin despedazar los pétalos a merced de sus "incertidumbres emocionales".

Hay momentos en que ella se para a pensar y recuerda con todo detalle las palabras y las conversaciones.Aún no entiende lo que ha sucedido dentro de ella, lo que ha acontecido a su alrededor. Es como la lumbre en un día soleado de primavera...Toma aire, respira y baila mientras espera.