20 junio 2016

Sin apenas darme cuenta


Y sin apenas darme cuenta, se convirtió en mariposa y demandó volar en libertad. Nadie se opuso, no encontró resistencia alguna, batió sus alas y las abrió a un vuelo tímido, primero,e impetuoso después. Sobrevoló su mundo infantil de muñecas y cuentos, de pesadillas nocturnas, de tardes febriles con dolor de garganta... Alcanzó su pubertad y se zambulló entera en una madurez recién estrenada, tan blanca como sábanas al viento. 

Fotos de Ginebra

Tardó en llegar la primera flor este año. La primavera vino tarde y a destiempo, no quiso entrar en detalles ni comentó los motivos de su considerable retraso.Ninguno de los presentes quisimos importunarla, por eso no dijimos nada, tan sólo que la esperábamos. Vino con el pelo revuelto y un vestido apretado.

Traía el carmín deshecho y las medias del revés... Me fijé en que, a veces, le faltaba el aire, porque suspiraba entrecortadamente como lo haría un pez al que han sacado del agua... Pensé que a la primavera le había salido un novio, alguien que le escribe poemas o le recita en lo oscuro los de otros. Alguien que hace que se le agite el rostro,y que llegue tarde a sus citas, y que le brillen los ojos...

04 junio 2016

Viajo sola

Retrato con roble. Foto de César M
La lluvia nocturna cesó de madrugada. Lo sé porque me desperté muy temprano y no escuché el repiqueteo de las gotas en la balaustrada del balcón. Aún no había amanecido y volví a quedarme dormida con esa placidez que solo parecen contener los días festivos o los fines de semana. 

El día llegó brumoso, húmedo y nublado, perfecto para una caminata por el monte. Las copiosas lluvias del invierno y la primavera han aumentado el caudal de las gargantas y todo el espacio reverdece de brotes tiernos y hojas nuevas. El color amarillo y morado, el blanco, cubre el suelo en forma de diminutas florecillas silvestres sobre la que liban ufanas las abejas.

Ascendemos mientras oímos el griterío de los pájaros entre las ramas de los robles y los castaños o entre los cerezos que pueblan los bancales de los huertos. 
El rumor del agua no cesa, nos arrulla durante todo el trayecto.

Hablamos del colegio, de los amigos, de todo un poco. Está cansado, me lo hace saber en varias ocasiones, así es que la ruta no se prolongará el tiempo que yo esperaba...

Al enfilar una cuesta prolongada ya divisamos el roble que marca la ascensión sin tregua durante varios kilómetros. Me encanta este árbol, su apariencia y porte son imponentes, tanto que apenas nos deja ver las nubes entre su ramaje.

Hacemos un alto y descanso apoyada en su tronco, mientras él coge mi móvil y hace esta fotografía, que ahora me acerca al recuerdo de ese instante sentido.

La sensación tan cercana que me produce el bosque ahora, me invade por completo, porque no siempre fue así. Mis paseos solitarios por un entorno de alguna forma desconocido, me ha provocado a veces, cierto temor, y a la vez, una necesidad vital.
Me he acostumbrado a escuchar el silencio que se rompe únicamente con el ritual cotidiano de estos espacios agrestes, y he superado esa incertidumbre que antaño me acompañaba.

Ahora sería impensable que dejara de hacerlo, es más, creo que cuando "viajo" por aquí, en realidad me sumerjo en mi interior, en una especie de equilibrio entre lo que tengo fuera y disfruto, y lo que me aguarda dentro y desconozco todavía...

24 mayo 2016

Europa, tierra de nadie


"En la prepotencia que nos hace tan humanos, hemos tenido a bien llamar "tierra de nadie" a ese espacio que media entre dos tierras poseídas.Es un espacio vacío que nos permite sentir la plenitud que nos habita alambradas adentro. Es una pausa de derechos, un silencio detenido que separa y afirma el estruendo pleno de las naciones. Junto a la localidad de Presevo, entre la frontera de Macedonia y Serbia media una de estas tierras con un camino polvoriento que han cruzado ya miles de personas tratando de ponerse a salvo del infierno de la guerra.

Al cruzar una tierra de nadie, uno espera encontrar algo al otro lado, un lleno, una presencia viva que equilibre el murmullo silencioso del viento que silba en el campo sin dueño que acaba de cruzar. Si además uno llega con lo puesto, con los pies gastados y con la patria rota, con los niños despojados de sus derechos de niño y con sus viejos empezando de cero a estas alturas de su vejez, uno quisiera ver brazos abiertos, camas listas para ser dormidas, caricias derramadas sobre las pieles heridas... Sería entonces cuando uno sabría que ha llegado por fin, que su vacío pisa sobre un país completo, que la ansiedad y el miedo van a ser barridos por una calada honda de sosiego y esperanza.El camino polvoriento de antes termina en un centro de recepción de migrantes con una cola de 10 kilómetros de autobuses que esperan para hacer negocio con lo innegociable, llevando a los desposeídos de todo para que pasen lo más rápido posible, sin molestar hasta la frontera siguiente, habiéndose dejado incluso relojes y pulseras en el peaje, como pudieron ver estos ojos que suscriben.

En el perímetro de nuestra Europa cansada y triste hemos sembrado cuchillas, fusiles, alambradas y tanquetas; 'noes' y 'peros', pillaje, negocio y mafias, y hemos permitido que otros siembren nuestras costas con chalecos salva-muertes y fosas comunes numeradas.Con este panorama y pese a todas las acogidas que se resisten al hastío de la política, uno no puede menos que preguntarse si la tierra de nadie no es ésta nuestra, una tierra antaño habitada por un sueño en común, por un proyecto de civilización justa y que se ha quedado en bragas con el primer aguacero.Ante la oportunidad de salvar en lo poco que quede la dignidad que nos hace decirnos civilizados, hemos querido traer a la memoria colectiva un recuerdo, unos retales de las afueras, para que los pasemos por el corazón y por el estómago una vez más. Son fotografías, pero también son balas contra el olvido.Y como dijo Benedetti en su poema Grietas: Señoras y señores a elegir, a elegir de qué lado ponen el pie".

 ( Exposición fotográfica colectiva"Sin Filtros",artículo aparecido en El Mundo, sección cultura, 24/05/2016. Los beneficios obtenidos por la venta del catálogo de la exposición colectiva serán donados a MSF)

19 mayo 2016

Impunidad

Ni comprendo ni comparto que las tradiciones más castizas y con mayor número de seguidores y devotos (sean españolas en general, catalanas, gallegas,andaluzas, vascas, etc... en particular) necesiten para su ritual festivo el uso de animales,y mucho menos que estos sean maltratados e incluso asesinados para que la masa pueda disfrutar de su ración de alcohol y cachondeo, devoción Mariana o similar, y elementos erótico-festivos de diferente índole.

En este país impera una impunidad que me produce inquietud como poco (el resto de emociones, visto lo visto, mejor me las callo, porque a buen entendedor, pocas palabras bastan).
Además, en este y otros casos, "siempre nos quedará youtube" y las imágenes, como no podía ser de otro modo, son totalmente ilustrativas.No hace falta que dé la chapa sobre lo que hay, lo que somos y lo que tenemos, incluso tampoco lo que merecemos...

En fin, que España,en mi humilde opinión, entre otras cosas, no será un país desarrollado hasta que no consiga erradicar el maltrato animal y/o vegetal. Y a juzgar por datos, nos queda un buen trecho... ¡Una pena!

12 mayo 2016

"En camino"

Un hombre solo. Foto de Ginebra
Camina hacia delante con las manos en los bolsillos, ajeno al pasado, decidido hacia el instante, el momento presente, sin temor a los aguaceros o tormentas que siempre amenazan el deambular de los viandantes.
Un hombre solo bajo las nubes. Un hombre solo sobre el granito. Un hombre, al fin y al cabo. Tal vez, al otro lado del precipicio le aguarde una mujer...

06 mayo 2016

El Bosque Envenenado II

Roble El Acarreadero. Foto de Álvaro M

Aquí estoy yo, minúscula, a los pies de D. Roble, como le llamamos en mi pueblo, junto al Acarreadero, que es su nombre propio; un roble de más de quinientos años que está catalogado por la Junta de Extremadura y que forma parte de esas joyas naturales que tenemos en la región, y concretamente entre el término municipal de Cabezabellosa y El Torno.

Es un árbol robusto, enorme, magnífico, imponente, mágico, vetusto, impresionante ... que guarda bajo sus ramas la historia de una zona geográfica, de sus gentes, de una cultura que agoniza, pero que aún conserva algunas de sus tradiciones.

Cuando era pequeña, recuerdo ir hasta ahí montada en la yegua de padre, con mi hermano. Era el sitio para festejar una especie de feria de ganado, de fiesta, en la que se tendían unas mantas y comíamos, bebíamos, bailábamos, dormíamos y lo que hiciese falta. Ahora es el límite para el paseo de los paisanos, suele decirse: "me voy hasta el roble" y todo el mundo sabe hacia dónde va (no hace falta que lleves el móvil).

Esta semana ha muerto un hermano menor del roble Acarreadero. No ha sido una muerte natural, lo han asesinado. Un arboricidio más en la lista negra. Ha sido en Barrado, el Roble  De La Solana, de trescientos años de edad, y catalogado también como árbol singular. Sus hojas no han brotado en primavera y esto ha alertado a sus vecinos que lo han comunicado al Seprona. Los habitantes de Barrado están tristes y abatidos, porque se ha ido un habitante singular de su municipio, una parte de su historia. Como se ha ido el oso Scarface en el parque de Yellowstone,  de 25 años de edad, abatido posiblemente por un cazador furtivo.

Es difícil asimilar este hecho, digerir la noticia. Es duro asumir que hay gente que puede hacer daño a un árbol así; a otros árboles, a todos los árboles; a cualquier ser vivo... con esa mala leche y esa sinrazón.

Ya hace tiempo hablé de la práctica homicida que suele ser común en este Valle: el envenenamiento de los árboles con herbicidas utilizados en el monocultivo del cerezo. La sutil muerte lenta que no cesa. La sinrazón.
He pensado mucho en el hecho, en las maneras y también en el castigo que impondría al causante, si llegara a conocerse: La misma muerte que tuvo su víctima, ni más ni menos...


30 abril 2016

No son un objetivo

"Los Hospitales no son un objetivo" es el lema de la nueva campaña que MSF está difundiendo en la red, después de que hace dos días fuera bombardeado  por las tropas de Bashar Asad un hospital en Alepo dónde murieron cincuenta personas, entre ellas niños y el último pediatra que quedaba en la ciudad; y todo esto ocurría mientras está vigente un alto el fuego entre el gobierno y la oposición.

Una niña llora mientras mira al objetivo de un cámara y chilla preguntándose qué han hecho ellos para merecer esto. No muy lejos de allí, un niño también llora desconsoladamente ante el cadáver de su hermano. Perdió a su padre hace meses en otro bombardeo y grita por qué ha tenido que sobrevivir él... No encontramos las palabras que puedan describir esta situación mientras  algunos se cuestionan, todavía, el porqué llegan refugiados sirios a esta Europa que les ha dado la espalda.



El próximo día 3 de mayo, el consejo de seguridad de la ONU votará una resolución en la que hospitales, pacientes y civiles en zona de guerra no sean blanco de ataques, y yo me pregunto ¿es qué todavía no tenemos esa resolución?¿No estábamos en el siglo XXI?. No me lo puedo creer... En fin, precisamente este vídeo quiere impulsar dicha resolución y el objetivo de MSF es que se difunda en las redes, así es que todos y todas podemos colaborar haciendo extensivo el mensaje. Proponen la difusión del vídeo acompañado de este breve texto que puedes copiar y pegar en tu facebook, twiter, blog, etc...

Apoyo a Médicos Sin Fronteras en su petición al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para que reafirme la protección de la prestación imparcial de asistencia médica, del personal de salud y de todos los pacientes, independientemente de su origen, y establezca un mecanismo de investigación independiente y eficaz para informar de los ataques a las instalaciones médicas y hacer que los responsables rindan cuentas. Los hospitales no son un objetivo. #NoSonUnObjetivo
De media, una estructura de salud apoyada por MSF fue atacada o bombardeada cada semana durante 2015 y las primeras seis semanas de 2016 en Siria. El personal sanitario y los centros de salud de MSF también han sido objetivo en Yemen, Sudán del Sur y Afganistán, entre otros países, causando un sufrimiento intolerable, muerte y desolación.