26 diciembre 2008

ULISES EN EL SIGLO XXI



Un número elevado de inmigrantes procedentes de todos los continentes sufren el denominado "Síndrome de Ulises". Se trata de una enfermedad de índole psíquico derivada de la situación que sufren estas personas fuera de su entorno familiar. En definitiva , no es otra cosa que una crisis de estrés y ansiedad del que está lejos de su familia, de sus amigos y, en pocas palabras, de su casa.
El nombre alude al legendario y mitológico héroe Ulises, que según Homero permaneció largo tiempo lejos de su familia y hogar.

Muchos inmigrantes vienen hasta aquí con una idea errónea del occidente desarrollado que en numerosas ocasiones es totalmente onírica, utópica y falsa. Sus sueños de encontrar un trabajo fácilmente, unas oportunidades y yo no sé cuantas cosas más ,desaparecen nada más poner pie en aeropuertos , estaciones de trenes, autobuses o llegar a tierra firme después de navegar muchos días sin naufragar (los más afortunados) cruzando el Estrecho en una patera.
La realidad con la que se topan es muy distinta a sus expectativas: dificultad en encontrar un trabajo, supervivencia extrema, delicuencia, violencia, sometimiento a mafias sin escrúpulos, imposibilidad de legalizar su situación, problemas de adaptación, barreras idiomáticas, xenofobia, abusos de todo tipo....

Muchas de estas personas logran sortear los múltiples obstáculos y consiguen "hacerse un hueco" en nuestra sociedad, después de un gran esfuerzo, por supuesto. En este año que acaba algunos soplarán velas o desearán muchas cosas importantes, cosas que a los demás se nos pasan inadvertidas porque sencillamente no las hemos vivido y sufrido. Ojalá "que les vaya bonito", como dirían en México y que la suerte les sonría en el tiempo que viene.

20 comentarios:

Troba dijo...

me recordaste una canción del Facundo Cabral ...
no me llames extranjero, que es una palabra triste...
Besos, mujer de luz...
y feliz año!

Cornelivs dijo...

Muy cierto.

Un beso...!

Jake dijo...

Lo curioso es que todos somos extranjeros en este mundo. Estamos de paso. Olvidamos y estamos ciegos. Gracias por hacernos recordar lo que no queremos ver. Besos valxeritenses.

Queiles dijo...

El otro dia hablaba con un nigeriano y te diré solo un dato: En cinco meses de trabajo acá, en la recogida de aceituna por ejemplo, ganan lo que en cinco años allá en su tierra y por mal que esté acá le compensa. El Dorado, aunque dificil de conseguir como tu dices, es una posibilidad palpable para los que en su tierra no tienen nada por culpa del saqueo constante a que les ha sometido este nuestro primer mundo.
Muchisimas gracias pr tu felicitación por acá tambien se te quiere. Besos

Gabriela dijo...

Ginebra eres linda con tu deseo, sobre esa realidad brutal, ojala se pudiera generar cambios en cada economía para que la gente no tuviera la necesidad de dejar sus afectos y sus costumbres... en busca de mejoras económicas que como dices...no están tampoco allá.

Un abrazo.

Y mejor 2009.

Antonio Parra dijo...

Gin, aquí los sueños se les rompen, allí la reralidad les mata. ¿se puede tener un destino más cruel?.

Un beso fuerte para ti y un inmenso abrazo de calor para todas las personas que hoy despertaron de un lindo sueño y se dieron de bruces con la puta realidad.
Salud para todos los que visitais este bonito rincón.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Desde Ceuta a Gibraltar.....
mundo de mierda... de muros y diferencias!

Saludos y un beso enorme.

Juan Luis dijo...

Hola Ginebra.

Pues sí. Debe ser muy duro dejar la familia y la casa para trabajar al otro lado del mundo. Una penuria más.

Besos.

GINEBRA dijo...

HOLA A TODOS, pienso a menudo que no tenemos derecho ninguno a estar tristes cuando más o menos tenemos todo a nuestro alcance o por lo menos las necesidades básicas cubiertas.
Dice Antonio que aquí sus sueños se rompen y allí la realidad les mata. La verdad es que la cosa tiene "bemoles"... Queiles dice que aquí ganan más, evidentemente, por éso vienen jugándose todo. Yo haría lo mismo. Les deseo suerte, mucha.
Zoraida pronto verá cumplido su sueño de traer a su hija. Ahora: "la fríen a papeles", lleva (llevamos) al menos dos meses de trámites, y más desde Colombia. Ha tenido suerte, ella me lo dice y creo que es así. Pronto la tendremos aquí, pero he sido testigo de su llegada, de la tristeza que tenía hace casi un año, cuando llegó, esa sensación de desamparo del que ha dejado todo atrás,del estrés que a ella le ha ocasionado todo y éso que está legalizada... Otros corren peor suerte.
Bueno, gente, que sois fantásticos y que me encanta que vengais a verme y comentéis aquí. Os deseo a todos una entrada de año cargada de buena suerte y decios también que me encantó conocer a todos y cada uno de vosotros, soy muy afortunada. Besos, miles.

JESUS y ENCARNA dijo...

Ginebra, guapa, totalmente cierto lo que dices, hay que entender que vienen aquí a encontrar una vida digna que en su país no tienen y que, muchas veces aquí tampoco encuentran. Siento una enorme tristeza por ellos que se ven obligados a abandonar su país, sus hijos, su familia en busca de algo tan incierto... como tu bien dices, yo tambien lo haría...
Un abrazo muy grande
Encarna

abueloscrisytoño dijo...

Yo tuve un perro que se llamaba Ulises y él hacia honor a su nombre porque desaparecía cada vez que sentía la llamada del celo. Luego aparecía sucio cansado y hambriento, él era amante de la aventura, pero siempre regresaba a casa, hasta los animales lo necesitan. Era un perro negro, muy inteligente, en casa se recuerdan muchas cosas de él. Los perros sonríen con el rabo pero este sonreía con la boca y te saludaba sonriendo enseñando los dientes. Todos hasta los animales queremos regresar algún día. Un saludo A. Cris

GINEBRA dijo...

ENCARNA, debe ser duro tener que dejar todo atrás, sí. Bueno, querida, mejor no nos pongamos tristes, que nos quede la Esperanza (con mayúsculas) de algo mejor. Te deseo lo mejor.

CRIS, qué comentario más simpático y más sentido... tu Ulises era un ligón, conozco algunos como él y no me refiero a perros precisamente, jajaajaja, luego vuelven al redil cansados y hambrientos, jejejeejjeje... Tienes razón: todos queremos regresar algún día. Muchos besos y Feliz Año.

Möbius el Crononauta dijo...

Ojalá todos ellos tuvieran la misma suerte que Manu Chao. Sobre este último no tengo mucho que decir.

Y yo que creía que el Sindrome de Ulises era una serie...

Emigrar nunca ha sido fácil, y menos para los que lo hacen por supervivencia.

Besos miss Gin

oyana dijo...

Ginebra, tú y Cornelius habéis tocado el mismo tema, un tema sangrante. No queremos darnos cuenta de lo que implica dejarlo todo para tener una vida mejor, aunque, a veces, se dejen la vida en el empeño.
Dejar a los padres, a los hijos, a la mujer o al marido y venir a un país que no sabes cómo te va a tratar.
A mí me generan una pena infinita estas situaciones; me entristecen y, a veces, hasta me avergüenzan.
Un beso

GINEBRA dijo...

MÖBIUS, ¿no te gusta Manu Chao? A mí me encanta, me gusta todo de él, la verdad...El Síndrome de Ulises una serie???? jejejejejeje, no tenía ni idea, pero bueno el nombre le va bien a una serie... eres un cachondo total, jajajajjaja. Me gusta que la gente tenga humor, me encanta!! Oye niño, muchos besos.
p-d. el viernes fuí a ver El Intercambio, la última de Eastwood, está genial. Si no la viste, te la recomiendo. Besos.

OYANA, da la casualidad que no sólo he coincidido con Cornelivs, sino que también lo he hecho con Queiles, jejejejje, prácticamente el mimo post y pásmate!!! con un vídeo ambos de Manu Chao!!!! Creo que tanto visitarnos que pensamos lo mismo, jejejejje... en serio, es una enorme casualidad. Besos Oyana.
p.d. ¿está usted descansando????.

David dijo...

Grande grande,como siempre!!

Desde luego, tienes toda la razón.Como dice Manu Chao, DESTINO A NUNCA LLEGAR!!

Un besiño!!!!! Sigue así!!!


Espero una entrada sobre la brutalidad de Israel este finde semana!! Cuanto asco!!!

GINEBRA dijo...

DAVID, lo de Israel ayer no tiene nombre... debería escribir sobre su brutalidad todos los días. Ya van casi 200 palestinos muertos y piensan seguir así, a pesar de la condena internacional.
Un asco enorme y una impotencia mayor. Mi amigo Hussein estará bueno, el pobre!!!! Un besiño.

Moisés Márquez dijo...

Lo peor de todo es que muchos de esos emigrantes querrían poder hacer lo mismo en su país. O, al menos, poder ganarse allí la vida. Pero algunos de ellos vienen de lugares donde la vida no solo es difícil económicamente hablando. La emigración, como otros tantos, no es un tema nada fácil.

Besos!

Denavegantes dijo...

Me tiraré piedras a mi tejado, pero debo confesar que a la hora de la verdad, los negros, los morenos, los sudacas, o los chinos terminan mezclándose con los de su raza, y yo, no soy la excepción. Así es que superando la barrera moral de la inmoralidad de este planeta, después tengo poca convivencia con esta gente, y si fueran vecinos tampoco estaría tranquilo. A vosotros que sois capaces de compartir algo más que palabras os tengo en valor. Saludos.

GINEBRA dijo...

MOISÉS, creo que casi todos. Nadie quiere irse del sitio que te vió nacer o aún más, del sitio donde están tus seres queridos. Hay que tener poderosas razones y mucha necesidad. Besos a tí.

DENAVEGANTES, no sé que decir, me has dejado sin palabras. Un beso es lo que puedo darte (y dos tambièn)