Como la luz de un sueño, que no raya en el mundo pero existe, así he vivido yo iluminando esa parte de ti que no conoces, la vida que has llevado junto a mis pensamientos... Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto cruzar la puerta sin decir que no,curiosear los libros, responder al deseo de mis labios con tus labios de whisky, seguir mis pasos hasta el dormitorio.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo, hicimos mil proyectos, paseamos por todas las ciudades que te gustan, recordamos canciones, elegimos renuncias, aprendiendo los dos a convivir entre la realidad y el pensamiento. Espiada a la sombra de tu horario o en la noche de un bar por mi sorpresa. Así he vivido yo, como la luz del sueño que no recuerdas cuando te despiertas. Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca.

Carta a Un Octogenario


Si tuviera que destacar lo mejor que he hecho esta fatídica semana no dudaría en decirle que ir al cine y ver su película Gran Torino por segunda vez, recostada en la butaca, sola, a salvo de todo y en manos de usted, señor Eastwood. Sepa que hace muchos años que sueño con usted y que mientras enamoraba a la fantástica Meryl Streep en los "Puentes de Madison" con su cámara al hombro, yo suspiraba por ser ella solamente un segundo, allí en esa gran pantalla que es la antesala de los sueños más fantásticos que los humanos podemos tener.

Su cine es mágico porque usted es un mago, un ser "casi" perfecto cuando interpreta, cuando dirige, produce o compone bandas sonoras, pero sobre todo cuando elige esos fantásticos guiones que llegados a sus manos se transforman en historias fabulosas y sencillas que nos llegan ya pulidas como diamantes. Es usted un contador de historias como sé que le gusta que le llamen, un heredero de los cuentacuentos medievales que encantaban a niños y mayores en las plazas de mercado atiborradas de olores , texturas y colores.

No sabía que Gran Torino era un modelo de coche Ford, de esos que en la ficción del film usted fabricaba después de luchar en Corea, no lo sabía, siempre me sorprende... Ha sido un placer volver a verle en la pantalla, la última vez me cautivó como entrenador de una boxeadora tenaz y ahora lo hace desde la apariencia de un hombre mayor y cascarrabias que, llegado un punto,
decide quitarse la máscara y enseñarnos la belleza y la bondad de su alma. Lo que no ha logrado esa estúpida familia, sus hijos de usted en la película, lo logran sus vecinos: esos "rollitos de primavera amarillos que han invadido los barrios de su país". Su humor,su crítica a veces explícita y otras no tanto, la interpretación de los jóvenes Ahney Her (Sue) y Bee Vang (Thao) es brillante a pesar de ser actores desconocidos.
Señor Clint, sigo todas sus historias, pero reconozco que esta última "la ha bordado". Si hay una próxima vida pido como primer deseo llegar a conocerle y ,si me apura, reencarnarme en usted (pero con tetas a poder ser, pués estoy feliz con ellas y con mi condición femenina también).


"A veces me imagino la vida como una gran piscina a rebosar. En ocasiones es necesario salir de ella y tomar aire para que ,al zambullirnos de nuevo ,la sensación del baño sea más placentera. Gracias a todos por echarme de menos un poquito. Aquí os dejo una canción de los Rolling Stones que he descargado de mi equipo. Un tema muy vital ("¡ánimo!") que bailo incluso conduciendo, como hoy, porque no puedo estarme quieta cuando lo escucho. Es de sus orígenes en Londres, cuando versioneaban blues, rock y lo que caía en sus manos".


Valle-Cereza



Cada uno lo ve de una forma, pero creo que para todos es un espectáculo inolvidable. Da igual que se vea la primera vez o se haya visto toda la vida, yo aún me sigo emocionando hasta el punto de llorar en silencio. Son majestuosos tantos cerezos juntos, miles, tal vez más de un millón, todos vestidos de blanco casi al mismo tiempo, recordándonos lo efímero del momento, quizás lo efímero de la propia vida. Caminé por estos senderos en blanco y negro, estos caminos que utilizan los caballos y mulas de carga y también los coches para transportar las cajas de cerezas que se recogen y se llevan a la cooperativa para ser pesadas, supervisadas y etiquetadas . Cada socio lleva su mercancía que se transportará hasta la Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte. Pero éso será en verano, ahora en este equinocio nos dedicamos a contemplar la belleza de este sitio.





La floración suele coincidir con el mes de marzo, pero depende mucho de los factores meteorológicos, sobre todo las temperaturas, aunque también existen diferencias entre las propias variedades de cerezas o situación geográfica de los pueblos y paisajes cultivados (sotavento o barlovento; solana , umbría en la sierra , altitud, etc...). La flor del cerezo es de color blanco y de tamaño más bien pequeño. Tiene unos pétalos muy suaves y es bastante frágil por lo que la floración no suele durar más de quince días pués la lluvia o el viento pueden destruirla.



El cerezo en el Valle del Jerte está muy bien adaptado a la altitud y a las diferencias climáticas de un sitio y otro. Resiste favorablemente las diferencias térmicas y necesita una humedad concreta que en esta zona es muy adecuada.



Hasta no hace mucho tiempo se solía regar de forma tradicional, pero ahora se ha extendido el uso del riego por goteo y es idóneo para este árbol. El Valle del Jerte cuenta con importantes recursos hidrológicos, no sólo el río Jerte, sino las numerosas gargantas que recorren la montaña desde su nacimiento hasta el río. Los agricultores suelen construir "estancos" (así lo llaman aquí) en las fincas como éste de la fotografía, para instalar este sistema de riego.



Podemos hablar casi de monocultivo en este paisaje agrario de montaña pués el cerezo es el protagonista indiscutible no sólo en la fisonomía del valle, también en el principal sostén de las economías familiares. Las fincas suelen cerrarse con muro de piedra (granito) que abunda en la zona. Estas paredes se contruyen a mano , protegen el espacio cultivado y evitan la erosión de la tierra.



Las terrazas o bancales son la forma de cultivo más extendida porque se trata de una zona de montaña. Son pequeñas parcelas ganadas a la ladera de las sierras .



Una costumbre peculiar y curiosa es la de colgar cds en las ramas de los cerezos. Supongo que os sorprenderá e incluso os parecerá surrealista, pero tiene su función: evitar que cuando la fruta está madura y a punto de recogerse, se convierta en alimento predilecto de las numerosas aves que habitan en este espacio.

.

Así lo he visto y lo he sentido. De esta forma os lo muestro.

El Legado de Ferrer


Está muy enfermo y va a morir. Un día de éstos cerrará sus ojos, esos mismos ojos que han visto tantas cosas, y morirá tranquilo y supongo que en paz, porque morirá como ha vivido, en paz consigo mismo.
Dicen que los ángeles no existen, pero eso es una estupidez. No existen los ángeles del cielo, pero sí los ángeles terrenos, que son precisamente los que los humanos necesitamos, ángeles como Vicente Ferrer, un hombre ya mayor que ha entregado su existencia a mejorar la vida de los más pobres, de los marginados en los espacios más subdesarrollados del Planeta, como Anantapur, en la India, un lugar olvidado por la mayoría de los gobernantes indios y poblado fundamentalmente por los parias o intocables, los más desfavorecidos del injusto sistema de castas que aún pervive en la sociedad india.

Leí que participó en la guerra civil española en el bando republicano porque fue llamado a filas con tan sólo 16 años (la Quinta del Biberón), que estudió derecho y que ingresó en la orden jesuita... que viajó por África como misionero y que supo desde muy joven que quería dedicar su existencia a mejorar la vida de los más desvalidos... Puede que estuviera loco, porque hace falta un punto de locura para tomar una decisión semejante y abandonarlo todo por un sueño. Ha conseguido premios y reconocimientos internacionales de toda índole, pero, sobre todo, ha conseguido salvar de la pobreza a miles de personas.
La fundación Vicente Ferrer que creó con su esposa Perry se encarga de la educación de muchos niños pobres y acoge a enfermos de sida, mujeres maltratadas, viudas y todo tipo de personas desvalidas, así como ayuda y asesoramiento a campesinos indios y formación de talleres y pequeñas empresas que sostienen las economías familiares de muchos hogares en Anantapur.
Decir Vicente Ferrer es hablar de un hombre grande, inmenso... un ser humano excepcional que no se irá nunca porque su semilla ha prendido en forma de un inmenso árbol que cobija a muchos con su sombra, como apacible oasis en el desierto.

En Esta Canción.


(Árbol y Ocaso. Foto de Ginebra)

Se ha convertido en una necesidad, en una urgencia
subir mi persiana y ver tu desnudez y tus nuevos brotes
convertidos en hojas.
Sentir la luz del ocaso no sólo en mis ojos,sino también en mi alma.

Hacerme un ovillo en la cama, mientras escucho una canción
y pensar... volar lejos, quizás huir, no lo sé.
Y que llegues con tu cerveza en la mano,
con tu mirada tierna y distraída, despreocupada de todo.
Que cambies el disco y me digas que en esta canción de siempre,
en Ésta,en cada palabra, en cada nota, simplemente estoy yo
Jugar con el tiempo, con los años y acabar hechos un nudo.

Soñar. Poder soñar, tener la capacidad de hacerlo,
a pesar de los días en los que no puedo,
días llenos de dudas, de abismos, puede que de miedos...
Confiar en la gente a pesar de las pequeñas
y grandes traiciones, de las mentiras, de los rencores...
sentir dentro la esperanza
de que mañana puede ser mejor.

Como Cada Año...


Siempre se hace notar cuando llega, nunca lo hace en silencio porque sabe que es majestuosa, que no pasa desapercibida y no intenta disimularlo, pués ha aprendido con el paso del tiempo que sería inútil e incluso absurdo... Tiene un aroma inconfundible y es deliciosa a la vista, mágica, espectacular, plena... así es la primavera cada año. Nos avisan los almendros y la lavanda, más tarde lo hace la jara en la dehesa. También los jardines y las macetas de casa se convierten en protagonistas después del largo invierno. Bostezan mirando al sol, desperezándose resplandecientes de color.

Recuerdo esa primavera blanca entre montañas y reflejos de río, el sitio al que voy cada año como si fuera el primero. Me gustan las flores. Siempre he pensado que por sí solas son capaces de curar casi todo. No sé si Platón encontró la esencia de la belleza que tan afanosamente buscaba, yo cada año la encuentro en muchos rincones cercanos y en el mío propio también.
(El jardín de María. Fotos de Ginebra)

Saber Mirar.


A la descripción física y psíquica o moral que hacemos de una persona lo llamamos retrato y su origen se remonta a la antigua Persia (en torno al siglo V a.c) en el momento en que grandes reyes como Darío o Jerjes decidieron que debía grabarse su imagen en las monedas como símbolo de su grandeza, de su valía como dirigentes de un gran imperio, su talla humana y divina. Tanto en la antigua Grecia, como en Roma, los artistas siguieron cultivando el retrato tanto en pintura como en escultura. También los egipcios demostraron ser hábiles retratistas pictóricos y escultóricos y,al igual que los romanos, sus retratos no sólo identificaban a sus emperadores y reyes, también a sus difuntos, como una forma de recordarlos, de tenerlos siempre presente. Desde entonces hasta nuestros días continúa la necesidad del hombre de plasmar sus propia imagen y carácter (autorretrato) o la de sus semejantes.

El retrato es, quizás, la técnica fotográfica que más me cautiva, sencillamente porque me gusta mirar los rostros y la figura de los que me rodean, me entretiene "ver pasar gente" , cada uno con una forma diferente de caminar, de vestir, de mirar, de balancear los brazos al compás de las zancadas, de hablar, de reír... Si los retratados pertenecen a otra cultura diferente a la nuestra (fotografía etnográfica) el resultado es mucho más enriquecedor en mi opinión, pués entran en juego factores muy curiosos como la diferencia en los rostros, la etnia, las costumbres en el adorno personal (tatuaje, henna, etc) el color de los tejidos, los peinados o pañuelos en la cabeza que hacen de estos retratos una especie de viaje sin salir de casa.

En el retrato se debe prestar atención a algunas reglas de composición, luz, distancia focal y encuadre básicas, aunque un buen retrato no es aquel que ha logrado una técnica perfecta, sino aquel en el que la sensibilidad del artista ha sabido interpretar los rasgos y la existencia o la vida interior del retratado, independientemente del momento histórico o artístico en el que se haya hecho el retrato.
Puede que la clave esté en "saber mirar", en ver lo que otros no ven, quizás sea precisamente ésto lo que diferencia a un artista de otro que no lo es, porque al fin y al cabo los ojos pueden estar en el alma.

Quemando Etapas...


La música siempre ha estado presente en mi vida, tanto es así que recuerdo etapas y vivencias que sólo cobran sentido asociadas a un grupo concreto o a un tipo de música; imágenes que vienen a mi mente en forma de acordes y letras imposibles.
El origen fue , como pienso ahora, "directamente en vena". Yo no tuve hermanos mayores que me mostraran tendencias, mi único hermano es menor. La discoteca de mi pequeño pueblo fue mi "centro educativo " en cuestiones musicales, mi primera toma de contacto con el mundo de la noche, los tíos , los amigos y bueno, esas cosas...Con trece años entré allí por primera vez. Nadie controlaba la edad de entrada, aunque sí el precio de ésta, pués había que pagar para entrar. Curiosamente las chicas no pagábamos, pero en la pandilla abundaban los chicos y sin ellos tampoco merecía la pena... por suerte la señora que regentaba el local, Mercedes se llamaba, sufría una especie de sueño crónico, y cada noche de fin de semana se quedaba literalmente dormida en la taquilla de entradas... ni que decir tiene que esperábamos impacientes a que morfeo la acunara en sus brazos y avisábamos a nuestros chicos que nos esperaban, más impacientes aún que nosotras, en la calle.

Se accedía allí traspasando unas horribles y pretenciosas cortinas que imitaban al terciopelo, de color rojo. Parecía aquello más "otra cosa" que una discoteca, aunque una vez dentro era un sitio de lo más chulo, o al menos a mí me lo parecía. La barra, los aseos, una escalera para bajar a la pista, la cabina del Dj y un rincón muy oscuro lleno de cómodos sofás para deleite de las parejas. Allí podías perder y encontrar de todo, jajajajaja...era un sitio verdaderamente divertido.

La música era de lo más ecléctica y con ésto me refiero a que podías escuchar una de los Chunguitos y después el "Sí Señor, Sí Señor" de los Leño. El orden no variaba mucho, de tal forma que en dos o tres fines de semana, ya sabías con lo que Jose Manuel, así se llamaba el pincha, te iba a sorprender.
Mi momento mágico era sin duda, "la hora de los rockeros", así nos llamaban, porque en un sitio tan chico había que contentar a todos. Cuando los rumberos abandonaban la pista al son de las magistrales guitarras de los hermanos Young, entrábamos nosotros, los amantes del rock and roll más eléctrico, del heavy. Batería , guitarra y voz en una comunión perfecta: AC/DC.



En más o menos una hora podíamos volar con los sonidos de los hermanos australianos y su banda, los Deep Purple o los Zeppelin... ahí comenzó sin duda mi fascinación por la música. Estos fueron mis orígenes, los primeros grupos que me decían en un idioma desconocido lo que una adolescente como yo necesitaba, o al menos éso creía. Esa música abrió mi mente a otras que vinieron después, anteriores o posteriores en el tiempo, éso daba igual, pero consiguieron una predisposición para escuchar muchas cosas diferentes y para bailar, algo que sigo haciendo todos los días.Hubo después un tiempo de Beatles , Rolling, y muchos otros, pero mi cuerpo se electrizaba al son de otras guitarras y aún lo sigue haciendo.

Viento del Norte



Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o alguien que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
tú con la mancha roja de mis labios
yo con el tizne azul de tu carbónico.
( "Amor de Tarde". Mario Benedetti)