14 febrero 2010

Mr. postman

Sin noticias
Sin noticias. Foto de Ginebra

Reconozco que ya no es lo mismo. Recibir correo electrónico no tiene "el romanticismo" de entonces, cuando las cartas las traía a casa el cartero, al que se esperaba con recelo en ocasiones y con impaciencia la mayoría de las veces. Podías intuir casi la hora exacta en la que el sobre blanco era depositado en el buzón de tu casa. Según la forma y el tacto podías saber qué tipo de noticias contenía, sin ver el remitente. Los sobres rectangulares y alargados, esos con ventanita, nos acercaban los datos de algún banco o de cualquier administración y me parecían tan impersonales como sus palabras asépticas y su letanía de números remarcados por el sempiterno "débito y haber". Los sobres comunes se transformaban en únicos cuando reconocías el tipo de letra que los envolvía. Sin abrirlos, ya imaginabas quien los enviaba ,según el trazo de la letra, su redondez e incluso el color de la tinta. El tacto de cada sobre era diferente, los había más gruesos y rugosos o más finos, coloreados en sepia o con tonos más escandalosos. De cualquier forma, suponía un momento de placer inmenso abrirlos y zambullirse en el bosquecillo de vocales y consonantes que formaban aquellas cartas de más de una cuartilla que te acercaban a esos seres queridos que habitaban en la distancia que te separaba de ellos.

Tengo que reconocer que cuando veo un buzón como el de la foto, me invade de alguna forma la nostalgia de aquellos tiempos en los que me sentaba cerca de un árbol o de una ventana para escribir alguna carta y contar en ella minúsculos retazos de la propia vida o expresar los anhelos que me acompañaban en esos momentos. Siempre en tinta negra y letra bien derecha y redondita, remarcando los puntos de las "íes" e, incluso, dibujándolos algún que otro corazón.

23 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

Paso este domingo ya casi de noche... como siempre, siempre me encuentro alguna maravilla en forma de letras y fotos.

Saludos y un abrazo.

TSI-NA-PAH dijo...

Ya no hay cartas, el disco fisico se muere, ahora el I-Book, ¿donde vamos?
Un abrazo

Chousa da Alcandra dijo...

No hay duda de que aquel toque romántico de las cartas al que aludes parece que se difumina en nuestro recuerdo; no obstante hemos de reconocer cuanto ganamos en inmediatez, interactividad y cercanía.
Claro que perdemos esa magnífica descripción tuya: "...su redondez...El tacto...los había más gruesos y rugosos o más finos, coloreados en sepia o con tonos más escandalosos..."

Eso sí, los bancos seguirán indicándonos cuanto les debemos por nada o cuanto nos cobran por casi nada!

Un bico con matasellos

Oyana dijo...

Ay, Ginebra, me has hecho recordar...Veraneaba yo en un pueblecito de Toledo y tenía un noviete que tardaba en responder a mis cartas. Yo le escribía a vuelta de correo y él, despistado -eso decía-, tardaba 2 o 3 días en responder. Si a eso se le sumaba lo que tardaban en llegar las cartas al pueblo, comprenderás la de horas que me pasaba esperando al cartero, que no sólo no llamaba dos veces, sino que, la mayoría de ellas, pasaba de largo.

Sin embargo, aunque ahora nos persigue la inmediatez, la emoción de abrir el ordenador (a veces va lentísimo) cuando esperas carta, se parece un poco a quello. La frustración o la alegría te llega antes, eso sí.

Lo del Ibook, sin embargo, no voy a poder soportarlo, creo.
Un beso muy muy grande.

Mª Angeles y Jose dijo...

Con las de cartas que yo escribi durante 18 meses de mili.....y con las ganas que tenia que pasara el cartero por casa.
Gracias por hacerme recordar.

Bonita y creativa composicion.

Beso

Gabriela dijo...

Si!!!!
Ese tipo de nostagia...
Sigo escribiendo cartas a la vieja usanza...sobre, papel..y la raga y compromiso emocional, que llevan...
Y si bien, no me creo una romantica..en este aspecto, parecería.
Besos!

Adolfo Payés dijo...

Si se pierde el romanticismo eso es muy cierto..


Un abrazo
Saludos fraternos.

Juan Luis G. dijo...

Hola Ginebra.

Qué razón tienes. Es de esas cosas que hemos dejado atrás y merecían mucho la pena. Pero mucho, mucho.

Un abrazo

Moisés dijo...

Pues yo prefiero lo actual a las pérdidas de correos. Puede ser más frío. Pero si después de todo el esfuerzo y cariño puesto en un trozo de papel alguien lo pierde por el camino ...

raúl dijo...

y quemar los bordes, para darle aspecto de pergamino... era típicamente adolescente! no sé, lo suyo es escribir negro sobre blanco, en papel o en pantalla. aunque es verdad que ya casi no nos acordamos de escribir a mano, y creo que es una costumbre que nunca deberíamos perder.

GINEBRA dijo...

¡Vaya, veo que no soy la única nostálgica en cuanto a correo ordinario se refiere!!! Me he reído con algunos comentarios como Moisés y las pérdidas de correo y es que es verdad: se siguen perdiendo cartas por el camino y me pregunto:¿adónde irán????

Sonrisa, gracias por pasarte, con la noche que hizooo y la mañanita que tenemos, aquí nieva y llueve por tiempos Besos

Tsi-Na- Pah, vamos a la inmediatez, por supuesto, a quiero algo pues lo tengo rápidamente. No tiene mucho sentido porque, a la larga, no hay encanto en ésto

Chousa, para que no me llames vaga, escribí algo (y como ves en galego el buzón, jajjajajaaja, bueno, en portugués). Ganamos en inmediatez e interactividad, sí, pero no podemos ver la letra de quien nos escribe. Todo es más impersonal. Por el tipo de letra podemos incluso hacernos una idea de como es quien nos escribe... Yo me fijo mucho en la letra, puede parecerte un detalle sin importancia.
Besos con acuse de recibo, gracias.

Oyana, encantada de verte de nuevo en este mundo virtual. Jajajajajaja, tu novio era muy perezoso, quizás es que tenía más correspondencia que atender, ¿no?. Muy curioso tu comentario. Besos

Jose, jajjaajajaja, cartas de enamorado en la mili, me lo imagino!!!!Besos

Gabriela, ¿aún sigues escribiendo cartas? Pues está muy bien. Tendrás que darme tu dirección, te escribiré una a mano, que hace muchos años que no lo hago. Besos

Adolfo, también lo creo yo. Besos y gracias por venir

Juan Luís, lo que no haré, creo, es leer en Ibook, me niego, tumbarme en mi sofá con una buena novela en la que pasas las páginas y hueles el papel, no tiene precio. Besos

Moisés, como siempre, dando en la diana, que puntería tienes!!!!jajajajaja. Eres muy "fino". Besos risueños

Raúl, pues lo de quemar los bordes también, jajajjajaja y menudo "jumerío" (humo en extremeño) quedaba en las habitaciones, jajajjaajaja. Besos nostálgicos

Möbius el Crononauta dijo...

Nunca he sido un hombre muy epistolar, así que no añoro las cartas a mano, aunque ciertamente eran desde luego más románticas.

Pero sí que me gustan mucho los Beatles. Así pues... besos cavernosos

Möbius el Crononauta dijo...

Sí, la palabra cavernosos me la he inventado, qué pasa xD

jorge dijo...

los Beatles con el estilo del principio.
Cuando arrasaron, conmocionaron y escandalizaron al mundo...ellos tan normalitos.

Me encantaba recibir cartas y reconocer la letra.
Escribir con colores, y en circulo.

Pero me he adaptado bien a la forma epistolar de los correos, a los que puedo añadir imagenes para ilustrar lo que voy diciendo.

La foto me parece magnifica por como esta hecha, por que la "vieras", y porque el buzón esta guapo para salir en ella.
Lo he leido en tu comentario, pero era evidente que era Portugal (unia las dos cosas; proximidad y lengua).

Me encanta verte de nuevo activa.

Voy a hacer una defensa del iboock. Menos arboles cortados, mas barato por menos gastos de impresion, se puede elegir el tamaño de letra, no pesa nada, no ocupa lugar (y llevas varios libros dentro).

En Boston vi a muchas mujeres (siempre mujeres) en el metro sacando el iboock del bolso y poniendose a leer. Parecia comodisimo.

No tengo porque el catalogo en español es infimo y sin novedades, pero cuando voy a un viaje un poco largo o llevo entre siete y diez kilos de libros o no me queda material para el regreso (es dificil encontrar en los paises anglosajones libros en español). Con el libro electronico que no llega al kilo trasporto libros para un trimestre.

virgi dijo...

¡Y que decir del cartero con su uniforme gris, la gorra de plato y el morral de cuero al hombre, pobre hombre, cuántas pateadas con ese peso!
El de mi infancia era un encanto, súper educado y galante.
Un beso volado, otro te lo envío con acuse de remite.

Chousa da Alcandra dijo...

Es cierto. Me habeis convencido entre tod@s. Además, con esto del correo electrónico el cartero nunca llama. Ni una ni, mucho menos, dos veces!!.

(Yo tb me fijo en la letra, aunque debo reconocer que al paso que vamos ya no se si sabré escribir).
O do buzón en portugués: todo un detallazo!

El Drac dijo...

Como todo en la vida, lo antiguo toma matices de clásico, de leyenda, de sueño. Un gran abrazo. Y como decía raphael..."a veces llegan cartas" una canción linda.

El Drac dijo...

Como todo en la vida, lo antiguo toma matices de clásico, de leyenda, de sueño. Un gran abrazo. Y como decía raphael..."a veces llegan cartas" una canción linda.

GINEBRA dijo...

Mobius, bueno, pues acepto esos besos cavernosos con carta o sin ella, Besos

Jorge, ¿escribes en círculo??? Ummm éso debe ser difícil, no me lo imagino.. Me alegro de que te gustase la foto, como ves, el buzón es el único protagonista de ella. Desde luego tu reflexión sobre el Ibook es muy razonable y convincente, no lo niego: comodidad, poco peso y cantidad en poco espacio... Yo siempre llevo un libro en el bolso, a veces dos porque El Principito casi me lo sé de memoria (ése siempre lo llevo) y he de decir que mi bolso pesa más de lo que mis cervicales pueden aguantar. Pero aún así, me resistiré a leer en un artefacto, ya ves... soy, además de nostálgica, un poco chapada a la antigua, creo.
No obstante, mira los vinilos. Pasaron de moda para disgusto de enamorados de este soporte y así se fueron convirtiendo en una reliquia. Yo me veía obligada a escuhar mis vinilos y no poder comprar discos nuevos. Ahora han vuelto con ímpetu y los grandes músicos editan en vinilo... ¿ocurrirá lo mismo con el Ibook?
Besos

Virgi, pues el cartero que venía a mi casa era más bien antipático y creído. EN verano siempre le sustituía alguien y me gustaba esa novedad. Besos

Chousa, desde luego son convincentes. La letra dice mucho de su dueño, no en vano existe una ciencia llamada grafología. Conocí a un compañero de instituto que había estudiado ésta y, en serio, adivinó muchas cosas de mi carácter cuando, sin conocerme, leyó unos apuntes que yo estudiaba en la sala de profesores. Con el transcurso del curso nos hicimos muy amigos, era sacerdote además, y me enseñó algunas cosas sobre intuir o desentrañar rasgos de una persona por su letra. Bueno, besos.

Drac, cierto, lo antiguo siempre acaba tomando matices de clásico. Miraré en mi correo por si hubiese alguna carta que espero. Besos

Queiles dijo...

Vale, me hiciste recordar, asi que si quieres te escribo cartas de sobre y sello, incluso hasta con pluma, que la prefiero al bolígrafo.

Besos postales.

GINEBRA dijo...

Queiles, no sabes lo que me gustaría recibir una carta tuya de puño y letra. Cuando quieras te daré mi dirección (va en serio). Prometo contestar. Me alegro muchoooo de verte. Besos

PSYCOMORO dijo...

Supongo que la correspondencia tiene ese algo de entregar un trozo de ti mismo envuelto en un sobre. Como si encerraras tu intimidad y dejar que la devore uno de esos tubos metálicos de colores chillones. La magia llega cuando abres ese sobre, y compruebas que alguien ha estado pensando en ti. Besos, Ginebra

SOMMER dijo...

Pues fíjate que a mi los e-mail me despiertan la misma sensación de bienestar cuando aparecen ahí en negrita, antes de ser leidos, que las cartas cerradas.

Besos