29 marzo 2010

Altos vuelos


En las nubes. Foto de Ginebra

Volar es un ejercicio imprescindible para la mente, pero ¿qué ocurre cuándo no se sabe hacia dónde dirigirse batiendo las alas?. ¿Se puede volar si no se tiene un sitio adónde ir?
Siempre se encuentra una nube en el amplio firmamento dispuesta a ofrecerte cobijo. Una nube que nos espera paciente, un sitio en el que una se hace compañía a sí misma y donde sobra todo lo demás. El tiempo se ralentiza y las prisas no tienen cabida allí arriba. Las cosas son relativas y el modo de verlas o afrontarlas es completamente diferente al que usamos aquí abajo.
Este árbol, vecino de altos vuelos, suele estar en las nubes con frecuencia y allí nos encontramos cuando lo fotografié. Sus raíces permanecen bajo tierra, pero sus ramas se alargan hasta tocar el cielo o el Sol,según el día, aunque pocos se den cuenta.

24 comentarios:

raúl dijo...

claro que sí, muy bien. los pies en la tierra y el pelo alborotado por el viento (lo de las medias de color ya, al gusto)

TSI-NA-PAH dijo...

Yo vuelo continuamente y cuando no se hacia donde mejor que mejor, pero prefiero reposar en una rama.
Un abrazo

Sara dijo...

Ummmmmmmmm, mi querida Ginebra!!! me siento asi, un poquito árbol, debe ser por todos los abrazos que me doy con ellos...los pies siempre firmes en la tierra, pero mi alma, rozando el cielo y las nubes y el sol ( que están cargaditos de sueños e ilusiones) de lucha, para seguir con fuerza intentando mejorar este mundo nuestro.
Me encanta la foto, que bonito árbol y el texto...¡como siempre!...un placer leerte.
Muacksssssssssss y disfruta mucho de estas vacaciones, que ya toca!
Abrazote, guapa

Chousa da Alcandra dijo...

Virtudes arbóreas deberíamos tener los humanos. Firmes raices que sustentan -a la par que alimentan-, tronco esbelto (unos más que otros...) y ramas juguetonas, osadas y sumamente atrevidas que juegan a tocar (y tocan) el cielo y el sol.

Claro que esta actitud estática e inmovilista en el momento culmen de "tocar el cielo"...no se yo como la llevaríamos ;-)

Bicos por las ramas

GINEBRA dijo...

Con vuestro permiso, he cambiado el tema musical, no acababa de convencerme éste de la Velvet ( y me gusta la Velvet mucho, pero demasíado popero).
Janis es más fuerte, más árbol, como este precioso árbol que áun no ha brotado sus hojas, pero vuela sin ellas...

Los pies o las raíces en el suelo y el resto donde cada cual quiera llevarlo... Gracias por venir, por pasar por aquí y comentar. Os deseo un muy buen lunes. Me hubiese gustado que luciera el sol, pero no es así. Sigue gris y lluvioso. Pero volaremos, aunque se empeñe el invierno en lo contrario y se resista la primavera a venir y mostrarnos su esplendor.
Besos

Miguel Angel dijo...

Preciosa toma y un texto que le acompaña a la perfección.
Un saludo

PSYCOMORO dijo...

Lo importante no es que haya mucha gente que se dé cuenta de cosas como esas, sino que haya alguien como tú dispuesta a verlas. Mientras cosas como esa sucedan, el resto difrutaremos viendo cómo vuelas, y cómo cada día el cielo cambia de color según el tono de tus alas. Saber volar es conocer la distancia que nos separa de nuestros sueños; es un placer ver cómo lo haces tú. Un beso.

jorge dijo...

Volar sin rumbo, asi es como mas libre se siente la imaginacion.

Mantener las raices que nos conforman es la mejor base para buscar nuestro sitio soñado.

Y saber de esa nube donde (sin prisa) nos autoreafirmamos nos tranquiliza.

La foto, explendida, la acabo de ver en el resultado de un pincel de un pintor japones. Debe ser el mismo arbol...y en su defecto un arbol universal.

Mª Angeles y Jose dijo...

bonita foto , acompañada de un texto para la reflexion...Yo quiero ser como el arbol ,con los pies en la tierra y el cuerpo y mente volando...

Besos

abueloscrisytoño dijo...

Hola Ginebra.
Después de un tiempo sin dar un repaso por mis blogs amigos, permitirme una expresión en gallego “non dou feito” (no doy hecho) me encuentro con un montón de novedades y estoy pasando muy buenos ratos viendo y leyendo todas vuestras entradas.
Me encanta esta última foto esos tonos blancos y azules con las ramas desnudas de ese árbol magnifico que se hace dueño del espacio ¡preciosa!
Biquiños y hasta pronto.
A.Cris

Gabriela dijo...

LLego ya con Janis...
Me gusta ella, tan fuerte tan vital todavía!!!

Me encanó la idea de las nubes...pero no aparece hoy la imagen... Volveré a ver, después.

=)

DANI dijo...

Hay árboles, que sin darse cuenta, florecen en azul ;)

Precioso.

Besos voladores

aus dijo...

Me gusta ese árbol desnudo enredado en las nubes.

Y es bonito el texto que invita a volar y también el potente blues de la Joplin.

Besos.

Mary dijo...

Siempre he pensado que desde el cielo la perspectiva no sólo es mejor sino también más aguda y afilada.
Siempre es mejor querer levantar el vuelo aún sin saber muy bien a dónde, que arrastrarse en el conocido cobijo de la miseria.

un besito

Pau Llanes dijo...

Princesa... llegué por fin a mi isla... Crucé a 35.000 pies de altura por Lisboa y de allí en línea recta a Madrid. Sobrevolé tus campos y bosques, a lo mejor pasé por encima de tu figura o tu árbol sagrado. Quién sabe cuánto de cerca estábamos... Arriba-abajo.

Escribes sobre un árbol y yo me siento árbol ambulante... raíces y ramajes vagamundeando. ¿Has pensado en que son las plantas, los árboles, los únicos seres que están obligados a permancer en su lugar de origen?... Ummm... y o me siento como un bonsai nómada; mi maceta mis libros, mi música, mis recuerdos...

Ye escribo gracias al jet lag... qué hermoso ver amanecer; amanece mientras te escribo...

Besos isleños...
Pau

TORO SALVAJE dijo...

Volar es vivir.
Es soñar.
Es suspirar.
Cómo lo encuentro a faltar.

Besos.

Denavegantes. dijo...

Será por sitios a los que ir, será por oportunidades, por personas a las que descubrir, será por la oportunidad que tenemos de volver a empezar, claro que hay mil sitios esperándonos, otra cosa es que queramos hacer ese camino, o que el ancla que tenemos atado al cuello no fije tanto a la tierra que no seamos capaces de escapar. Pero es fácil, es solo cuestión de decir, ¡ahora es el momento¡, ¡ahora voy a cambiar de aires¡, ¡ahora voy a esperar que la vida que me sale al encuentro cada mañana, no se vaya sin mi saludo, sin mi compañía¡.

Mi rama es num 3122.
Has probado ya las torrijas... mmmm que ricas... como tú

La sonrisa de Hiperión dijo...

Altos vuelos para unas ramas que parecen bronquiales....


Saludos y un abrazo enorme.

Emma dijo...

Es saludable dejarse llevar de vez en cuando durante el vuelo, para reflexionar, por ejemplo, pero sin perder de vista la ruta, que no el destino, ese nunca se sabe.... Un beso, Ginebra!

virgi dijo...

Volar sin rumbo un tiempo, sin horarios, ni coordenadas, sin brújulas, ni puertas que abrir.
Volar sobre y bajo las nubes, acompañando al sol y a la lluvia. Volar. Solamente.

La foto es preciosa, Ginebra.
Y de Janis ¡qué decir! que nos conmueve hasta las raíces.

Möbius el Crononauta dijo...

"Janis es más árbol"...
Reflexionaré sobre esto, mi sabia de dulce savia

Besos gramíneos, lady Gin

Ignacio Bermejo dijo...

Yo siempre quise volar... pero el miedo me enraizó en la tierra y siempre me digo: quizás más adelante...

Un error? No lo sé, seguro que un acto de cobardía.

Un beso.

Javier dijo...

Ha sido un placer pasear por tu blog y encontrarme con esta reflexión, tan bien ilustrada, que me ha hecho pensar mucho.

Saludos

Juan Luis G. dijo...

Hola Ginebra.

El viento se inventó precisamente para esos momentos en los que no sabemos hacia donde volar.

Besos