18 junio 2010

Sobre ruedas


Bicicleta, flores y verja

Cansada de esperar un imposible, buscó en el fondo del baúl por si había algunas alas que pudiesen servirla, como poco, para volar. Al no encontrar ni alas ,ni ningún otro objeto con el que pudiese lograr su propósito, decidió rescatar del trastero su vieja bicicleta y adornarla con flores amarillas. Escogió algunas canciones para el viaje y esperó hasta que el viento le fuese favorable.
Montó en la bicicleta y comenzó a pedalear a ritmo constante. Llegó tan lejos ,que perdió de vista incluso las distancias y voló tan alto ,que ya no necesitó ni alas ,ni ningún otro "apéndice" con el que poder escapar.



Una moto incombustible. Fotos de Ginebra

Los amantes habían envejecido casi al mismo ritmo que su motocicleta, pero ninguno era consciente de esa vejez, porque cada cual veía al otro como se miraron el primer día.
Al atardecer repetían el ritual del principio: El limpiaba la moto y ella esperaba paciente para abrazarse a la cintura de él al mismo ritmo con el que rugía, cansado, el motor.
Comenzaba su paseo diario por la carretera secundaria sembrada de robles y castaños en cada una de sus márgenes, de tal forma que sus ramas, al abrazarse, parecían emular a los dos amantes regalándoles un techo vegetal por el que se escapaban algunos rayos de sol, los suficientes para colorear de claroscuros aquella estampa entrañable y única.

18 comentarios:

GINEBRA dijo...

Nos ha dejado hoy no sólo un formidable escritor, sino un hombre con conciencia, un hombre comprometido con los valores sociales, un referente ideológico para la izquierda, un hombre cuerdo como pocos y sensato.
Siempre que se va un hombre grande pues es como si la humanidad encogiera un poco porque necesitamos de esos hombres precisamente para no perder el rumbo ni la esperanza.
Espero que encuentre un sitio mejor que éste, que halle la luz que nos falta aquí.
¡Hasta siempre, Saramago!

TSI-NA-PAH dijo...

Se ha echo eterno e inolvidable.
un abrazo

raúl dijo...

ah! este little walter sí que da alas y no el red bull. en bici, en moto... al fin del mundo!! gran foto-relato compañera, como de costumbre. espero que vueles alto este finde! aunque a saramago lo tendremos siempre en sus libros es una pena que se muera gente así. hay muy poca, y es muy necesaria!

La sonrisa de Hiperión dijo...

Que chulada la moto... jajaja


Saludos y un abrazo.

Brian Quick dijo...

que imagenes mas bonitas!! / me gustaria que conocieses mi blog y si quieres pues tengamos un intercambio de links!

Besooss!!

Mary dijo...

Siempre las ganas de volar nos llevan a donde queremos llegar, ya sea esa cintura que reconforta o la lejanía de todo y todos... o bien a veces hay quien se va, como Saramago,en su bici, y los demás lo sentimos.
besos

Mª Angeles y Jose dijo...

No se que me gusta mas...la bicicleta o esa moto...creo que lo tendre que pensar.

Bonita entrada.

Besos

virgi dijo...

Alguien grande, inmenso, transparente, generoso, sencillo.
Siempre al lado de los del otro lado.


En bici o en moto, con esa música, al fin del mundo, ¡qué buen gusto tienes!
Besitos besitos

Chousa da Alcandra dijo...

Muy buena idea: primero pedaleas para fortalecer las alas; luego -bajo ese techo vegetal- dejas que vuele la imaginación cabalgando la vieja moto.
(Ojo con lo de incombustible; que bajo unas piernas de mujer nada está libre de arderrrr ;-))

Bicos

Chousa da Alcandra dijo...

La pérdida de Saramago nos hace a todos más pequeños. Unicamente consuela pensar que los grandes como él permanecen en cada uno de los que les admiramos.

DANI dijo...

Bonitas historias, las que has soñado hoy G. Me he imaginado en esa carretera secundaria...

Besos moteros

Ñoco Le Bolo dijo...


Todos necesitamos esas dos ruedas, de bici o de moto, para escapar de lo cotidiano y encontrarnos esperando a que alguien limpie la moto, él o ella, y poder iniciar un viaje... abrazados.

un beso

CR & LMA
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GINEBRA dijo...

Acabo de "aterrizar" y me encuentro con que esa bicicleta de la foto (mi bicicleta) no está en mi trastero... está claro que la historia cobraba vida mientras la escribía:))) así es que tuve que correr mucho para poder alcanzar a esta mujer sin alas y con bici, pero no lo he logrado... espero que regrese y, al menos, me devuelva mi bici con mis flores amarillas...

Si Saramago tuviese que elegir entre bici y moto, creo que no dudaría en escoger esta moto portuguesa de la foto. Una moto muy común en el alentejo que viene a sustituir a los caballos en muchos casos, por ello llevan ese cajón trasero para ir a la huerta y recoger fruta y hortalizas.

Él decía que no se arrepentía de nada de lo que había vivido, que lo viviría tal cual, con lo bueno y con lo malo. Sólo un hombre con la conciencia tranquila y con la valentía suficiente puede pensar éso.

En estos tiempos de crisis de valores, de falta de espiritualidad y de abundancia de estupidez ; en estos tiempos donde la gente es "tan poco elegante" en su comportamiento, se echa mucho en falta ese tipo de pensamientos y actitudes.

Como siempre, agradezco vuestras opiniones.
Os dejo un beso, aunque éste sea de domingo Espero que disfrutéis.

Sara dijo...

Maribel guapaaaaaaaaaaaa, yo te acompaño en ese viaje sobre ruedas...aunque prefiera la bici a la moto...a éstas últimas las tengo pánico...asi es que me subo, y pedaleo buscando alas...para volar,buscando rituales....para disfrutar...buscando ser mejor persona para algo aportar a este mundo como lo ha hecho el gran Saramago.
Besines Ginebra, de domingo, de domingo al que le he robado un ratito...que este final de curso me está consumiendo...que te voy a decir a ti jajajaja.
Muackssssssssss

Gizela dijo...

ayyy las dos me gustan
Pero me derretiste con la segunda jajaja
Que bonito es envejecer sin que él o ella, lo note...
Es que el alma, nunca se arruga cuanado está llena de amor verdadero
Un besote grande
Gizz

Manuel (Solrak) dijo...

La imaginación, te da las mayores alas para volar, atraves de lo cierto y lo inventado, npo necesitamos mas artilúgios, solo nuestra imaginación, y seguir volando en ella junto a nuetra mitad.

Preciosos textos, me han llegado.

Un bersazo.

PSYCOMORO dijo...

Vehículos que nos acompañan hacia el recuerdo de un hombre inolvidable. Va a resultar muy difícil acostumbrarse a vivir sin él y dejar de contar con su opinión cuando el resto huimos de decir lo que deberíamos gritar. Tus fotografías son motivo de homenaje suficiente; tus palabras, el recuerdo que todos le debemos. Un beso.

mobtomas dijo...

Con la bici y las flores amarillas llegó hasta una librería. En el estante vio "La vida está e otra parte". Sólo sonrió, la existencia sobrepasa a las novelas de Kundera.