05 agosto 2010

El Futbolín


El futbolín (serie retratos). Foto de Ginebra

Tenía algunos años más que tú cuando inserté mi primera moneda en una "maquinita", no me acuerdo del precio, pero sí la recuerdo a ella, a la máquina que cargaba singles y que dominaba un amplio espacio en el bar de "las Corales"¡cómo podría olvidarlo!.
Allí, bien pegada al cristal, miraba atónita como un brazo mecánico cambiaba los discos y me entusiasmaba escuchar a Bony M, alguna de "los Beatles" y mucha, mucha canción del verano entonada por el incombustible Georgie Dann (ahora lo recuerdo con vergüenza, pero entonces bailábamos como posesos y memorizábamos, zarandeados por los propios padres, todos sus temas. ¡Eran otros tiempos!).


En la adolescencia descubrí el pinball y llegué a tener agujetas en los dedos índices de ambas manos por darle a los botoncitos con la suficiente pericia para no dejarme colar ninguna bola. La falta de dinero se paliaba con audacia y tesón, de tal forma que cuando se te reconocía como buena jugadora tenías una fanta esperando en la barra y se te coronaba no con laureles, sino con una frase que todos entendíamos: "ésta chica tiene muchos cinco duros echados".

Pero uno de mis mayores descubrimientos fue, sin duda, el futbolín. Con mi noviete y algún otro "amigo-lapa" nos fugábamos las clases del insti (las de por la tarde) para ír a los futbolines de la madrila donde jugábamos horas y horas que se pasaban en un suspiro. Nos entrenábamos a fondo en esos futbolines para poder jugar en La Luna, el bar heavy al que no he dejado de ír , el bar donde se escuchaba la música que nos gustaba y donde no todo el mundo tenía permitido jugar al futbolín y menos ganar a aquellos melenudos que a mí tanto me gustaban.
Pacientemente sigo retándote a la pinball que te regalé, sigo peleándome con la nintendo ,aunque acabe jugando sola incluso en el parque, expuesta a las miradas extrañas de otros padres. Te seguiré echando partidas de futbolín, te seguiré enseñando a ganar, mientras la wii nos mira "desconsolada" desde el mueble. Puede que sea una batalla perdida, pero tengo claro que no pienso rendirme y menos aún escabullirme.

17 comentarios:

Mª Angeles y Jose dijo...

Que bien explicas nuestros tiempos del pimball y el Futbolin haciendo marrullas en el insti jejejejeje....que no se entere nadie!!!jajajajaja.

Los mios ya son mayores y a parte de gustarles el futbolin, el ordenador con todos sus juegos tambien forma parte de sus vidas.

Una entrada fantastica.

Besos

Ray dijo...

Algunos sábados quedo con mis
Brujis
del trabajo, para pasarnos unas divertidísimas horas jugando al futbolín... ni que decir tengo que aún les queda mucho por aprender... ¡¡ehemmm...!!
Besos cordiales

Sara dijo...

¡Chtssssssssssssss! Gine, calla, dilo bajito....eso de pirarnos las clases....¿nosotras? jejejeje.
Preciosa entrada, sigue y así se habla, no pienso escabullirme....de esa hermosa educación de nuestros hijos y de esa responsabilidad de compartir vida con ellos.
Yo me las piraba, (poquitas eh!!!)en época de vuelta ciclista, para ver Gorospe que me tenía loquita perdida jajajajaja.
Abrazote guapaaaaaaaaaaaa

GINEBRA dijo...

Bueno, quizás me he pasado un poco y parezcan batallitas del "abuelo cebolleta", pero me fastidia tanto que compre esos juguetes para él y él los remplace de un plumazo por los "botoncitos":))) de todos modos casi siempre consigo que echemos algunas partidas...
Espero que este año que cursa tercer curso de infantil le enseñen por fin a leer. Los psicólogos y terapeutas educativos desaconsejan (eso dicen ahora) enseñar a leer a los niños antes de los seis, esgrimen una razón relacionada con la lectura comprensiva... pero por dios, si ni en bachillerato saben lo que leen, coñoooo!!!
Antes aprendíamos a leer antes y un buen libro es el mejor juguete. Yo le leo y él colorea y demás, pero tengo la esperanza (parto de la base de que soy una ingenua:))) de que se "enganche" un poco a los libros...
En fin, Angeles, Ray, Sara... espero que tengáis un muy buen fin de semana. Gracias por venir. Besos

Möbius el Crononauta dijo...

¡Ah, esos tiempos de insti y azúcar!

No hay wii que se pueda comparar a una partida de furgolín con los amigotes, y sus locas reglas, discusiones...

Besos de gol sin pase entre delanteros, lady gin!!

PSYCOMORO dijo...

Es todo un placer compartir esos primeros instantes en los que unos ojos llenos de curiosidad se acercan a algo nuevo. De algún modo, sé que sus vivencias van a ser diferentes a las mias, que seguramente vivirán cosas parecidas de forma muy distinta, pero esos momentos en los que todo se prepara para empezar a caminar son irrepetibles, y estar ahí no tiene precio. Preciosa foto, Ginebra.Un beso.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Madre mía... cuanto llevo yo sin jugar al futbolín...


Saludos y un abrazo.

César Sempere dijo...

Madre mía, me he visto retratado.

Gracias.

Un beso,

Chousa da Alcandra dijo...

Que curioso; en mi caso las agujetas de la pinball las tenía en los dedos medios...Será por ello que ahora, viendo lejano en el tiempo aquel entrenamiento, siguen gozando de una agilidad muy interesante?

(Valía "arrastrar" en los futbolines de Vallecereza?).

Bicos no electrónicos

GINEBRA dijo...

Creo que el futbolín y los juegos en los que nos relacionábamos directamente con otros niños o jóvenes, según el caso, eran fantásticos.
Quería resaltar en este post precisamente cierta nostalgia o pena porque con los "juegos tecnológicos" suele perderse esa esencia yo creo que tan importante.

Veo que a más de un@ nos gustaba el futbolín:))) ¡está guay! yo sigo jugando en casa y tengo un amigo que pidió de regalo de cumple uno grande, como el de los bares, y ¡se lo compraron!!!!!

Móbius, en mi caso el insti y el azúcar continúan, aunque de otra forma:) Oye, pues contigo me hubiese echado yo una partidita, no te creas!!! con cervecita y música de rock and roll de fondo:)) Besos

Psyco, pues tienes razón: tengo suerte de estar ahí, la verdad, aunque a veces eche de menos la vida de pareja sin niños:)))
Besos

Sonrisa, pues anímate cuando entres en un bar que tenga (aún quedan de éso, en los pueblos por lo menos, en el mío lo hay en el albergue). Besos

César, ¿en fugarte el insti o en jugar al futbolín? ¡quizás sean las dos cosas!!!!

Chousa, jajajjaja, pues claro que valía arrastar y menudos rebotes nos pillábamos (yo por lo menos!!!). Besos

aus dijo...

Jaja. Yo prefería el pimball, porque al futbolín jugaba con gente con un nivel que me sobrepasaba... Jugaban tan rápido que no se veía la bola, y tenías que tener cuidado con los rebotes, que como saltara hacia arriba y te diera en la cara te podía abrir una brecha... Era un deporte de riesgo, jajaja.

Besos.

Gabriela dijo...

Eres una dulzura, pensar q tantos prefieren enchufarlos...antes q acompañarlos... Mas vale, ni te rindas!

Yo lo ha hecho, y me salio bastante bien!!!


Un abrazo maternal.

GINEBRA dijo...

Aus, es verdad lo que dices de los rebotes, hacía "pupa", algunos lo hacían a sabiendas.
Besos

Gabriela, creo que en la vida hay que ser persistente y luego, buenooo, a veces se consigue, otras te quedas a medias y otras tantas te quedas como estabas:))
C'est la vie, como dirían los franceses!!!
Besos

virgi dijo...

Pues yo a lo que jugué mucho fue al billar. Me encantaba. Luego, de mayor, lo recuperé, pero ahora hace tiempo que no juego.
Un beso, querida Ginebra, no logro oir la música, me imagino que será buena, como toda la que nos ofreces.

GINEBRA dijo...

Virgi, jajajajjaa, el billar también me gustaba mucho. El tema es de The Commiments, soul, el tema se titula escabullirse, precisamente. Besos

Juan Luis G. dijo...

Buf, este post puede conmigo... el futbolín, el pin-ball, la luna, los amigos-lapa...

Yo tenía un tiro con efecto que me hizo reinar entre mis amigos futbolineros durante una buena temporada... hasta que me pillaron el truco, los muy...

besos

SOMMER dijo...

¿Por qué será que la adolescencia está tan ligada a esos juegos?
Al menos la mía, y por lo que veo, la tuya, si...

Besos de regreso de vacaciones.