01 septiembre 2011

Impresiones


Paseo al sol hacia Los Barruecos.

El sol no era excesivamente molesto y el campo estaba cuajado de flores. Este año eché de menos las amapolas; en los márgenes de la carretera había menos que en años anteriores. Los árboles proyectaban su sombra sobre el asfalto y jugábamos entre el claroscuro a pisar nuestras siluetas negras dibujadas en el suelo.

Nos turnábamos para llevar la mochila en la que habíamos incluído nueces, chocolate y zumos. Siempre merendábamos en la charca bajo la mirada curiosa de las cigüeñas. Era primavera y tú eras más luminoso que el sol.


El teléfono y la colada.

Había llovido de forma rotunda durante un buen rato. Comíamos en un restaurante concurrido y bullicioso mientras la tormenta dejaba desierta la calle. El tiempo presagiaba la llegada del verano, que suele llegar y marcharse del mismo modo, con ese cielo gris y amenazante que puede caérsete encima en cualquier momento.

Tomamos café y salimos a la calle. Había dejado de llover. Caminamos sin rumbo fijo, ni siquiera miramos el callejero arrugado que llevaba guardado en el bolsillo. Hablamos de la nostalgia, un sentimiento que me acompaña al recordar un sabor,un olor o ver la ropa tendida en un balcón. Había llovido y éramos eternamente jóvenes.

16 comentarios:

No.me.pises.que.llevo.chanclas. dijo...

El tiempo no espera por nadie.
Un besazo!

DANI dijo...

Justamente, a mi el tiempo me ha absorbido de manera que no salgo de su bucle.

Dichosos los jovenes eternos, que envidia les tengo :(

Besazos enormes

Gabriela dijo...

Una delicia los paisajes en tus palabras, en tus fotos... Me encantó eso de regirse en tiempo por la luz...
Que libres!!!

Nada me resulta más placentero que andar sin prisa.

Sara dijo...

¡Nostalgia! ¡nostalgía! yo ando nostálgica...esperanzada, emocionada, agobiada, cabreada,alegre....ufffffffff, un sin fín de emociones....pero en esta época la emoción más imperante es la nostalgia, que si la mezclo con la ilusión por la vuelta del otoño, para salir a esos bosques, que se cargarán de colores...pues me siento genialmente utópica jajajaja.
Abrazotedecisivo guapa

raúl dijo...

me encantan estas capturas de vida que haces, las historias que hay detrás de cada imagen. son geniales. forever young!

virgi dijo...

Esas monjitas y esa calle me suenan mucho. ¡Ah, hace un año estaba por ahí!
Besitos, Ginebra

PSYCOMORO dijo...

Es una suave experiencia dejarse llevar por las historias que prometen tus fotografías, como si las interpretaciones fueran guías hacia un siguiente fotograma. Besos, Ginebra.

Juan Luis Garcia dijo...

Hola Gin.

La nostalgia es una viejecita muy maja, pero casi siempre es poco exagerada.

Besos.

La sonrisa de Hiperión dijo...

La foto de las monjas es realmente chula. Siempre un placer.

Saludos y un abrazo.

César Sempere dijo...

Los cuadros que pintas con tus imágenes y palabras nunca dejan de gustarme.

Saludos,

Nómada planetario dijo...

El tiempo es un maldito corsé del que hay que aprender a prescindir.
Besos sin hora.

Chousa da Alcandra dijo...

Me pregunto si será adecuado hablar por teléfono de ciertas intimidades habiendo ropa tendida delante?

Bicos impresos

Gizela dijo...

Nostalgias...
Todos andamos en la misma...
Será que el alma presiente otoño
Preciosas las fotos también!!
Besos y la mejor semana niña linda!!

Sergio dijo...

Tienes toda la razón del mundo. El tiempo, algo tan efímero como inexistente conforme acabas de pronunciarlo atormenta y obsesiona. Admiro a la gente que sobrevive a su paso y asume con elegancia su huella sabiendo envejecer. Madurez y sabiduría. Espero saber hacerlo.

Möbius el Crononauta dijo...

las fotos de carreteras siempre dan que pensar.

Palabras a considerar.

Besos de carretera y manta

GINEBRA dijo...

Una de las reflexiones acerca del "Tiempo" que más me han gustado de las que he leído es ésta:
""Ahuyentemos el tiempo, amor, que ya no exista; esos minutos largos que desfilan pesados cuando no estás conmigo y estás en todas partes sin estar pero estando".

¡ahí es nadaaaaa!

Besos y gracias