
No cabe duda de que somos únicos desvirtuando las cosas y eliminando cualquier sentimiento a base de tarjeta de crédito o pago al contado.
Se nos olvida, entonces, que este día de la madre es en el que celebramos haber nacido y ser quienes somos en parte por la bondad de un ser único , por sus cuidados y desvelos, por su abnegación.
Pienso en las madres que no pueden conceder a sus hijos ni siquiera la oportunidad de una vida digna o incluso, en el peor de los casos, la posibilidad de seguir viviendo por falta de alimentos o medicinas y, sinceramente, no puedo dejar de mirar amargamente todos esos anuncios melosos y falsos de "familias felices" y regalos inútiles.
Agradezco poder coger el télefono y llamar a mi madre y agradezco ese regalo hecho con ilusión en clase con la maestra y envuelto en papel de periódico que será, sin duda, el único y mejor de todos los presentes, ése o alguna flor silvestre o, en su defecto, de invernadero.
Las madres son flores y flores quiero dejarles a todas las madres del mundo.
Blues For Mama. Nina Simone.











