25 octubre 2012

"Mañana de niebla, tarde de paseo"


Mientras abre el alambre oxidado de la valla para acceder al río, piensa en la vorágine de sucesos que tienen lugar a su alrededor; sucesos cercanos y lejanos, y medita sobre el efecto que algunos tienen sobre ella.
Ve y siente todo lo que tiene cerca, lo que a otros les pasa desapercibido y sabe que es distinta, pero esa diferencia no consigue tranquilizarla, al contrario, conoce la sensación de  sentirse  vulnerable  y desnuda ante los demás y se sabe incómoda ante esa idea.


 
Hay niebla, una fina niebla húmeda que lo cubre todo, pero que no impide que pueda verse a través de ella. El paisaje blanquecino le impresiona y no tarda en serenarse. Ese efecto balsámico de la naturaleza le es familiar y lo busca. Le resulta vital.

A veces se despierta con una niebla interior que se parece a la que hoy cubre el campo. Se pregunta de qué sustancia estará compuesta, que sustituya al vapor de agua de la que tiene delante y se contesta a sí misma en voz alta: de desencanto o de tristeza, seguramente de desesperanza.
Recuerda una  breve conversación sobre Heráclito de Éfeso que tuvo con su amiga María en el coche, camino del trabajo. Ambas habían escuchado el día anterior una cita del filósofo que decía: "En la desesperanza puede encontrarse lo inesperado". Había pensado mucho en ello y creía que el pensador tenía razón.
Ahora, ese adivinar el paisaje tras las nubes, se le representaba en la necesidad de ser optimista y sonreír al azar, de ver una explosión de haces de  luz detrás de esa niebla interior que siempre podría levantar...
Lleva colgada su cámara al cuello y prepara la obturación y la velocidad. La exposición y los balances lumínicos. Mira a través del visor, encuadra y dispara. Respira.


Mañana de niebla en los Llanos. Fotos de Ginebra
Se oye el trino de algún pájaro y el relinchar de los caballos que pastan a sus anchas en la finca que ha dejado atrás. Escucha también el ruido insistente del motor que bombea agua hasta los abrevaderos del establo dónde pacen las terneras.
Se deleita ante esa tranquilidad que es un regalo y que, por unas horas, pone orden en su cabeza. Consigue no pensar en nada y dejar que las cosas sigan su curso aferrándose a ese dicho popular de "el tiempo dirá".


9 comentarios:

virgi dijo...

Me gustan tus fotos, Ginebra.
Espero que la expo vaya bien, ya nos cuentas.
Muchos besos

Sergio DS dijo...

Interesantes fotos, sugerentes, lejos de entristecerme aunque con cierta melancolía, me recuerdan que tras la nieblas sobreviven los días soleados.

p.d. Cómo se nota que eres una chica lista, yo no he hablado en el coche en la vida con un amigo sobre Heráclito de Efeso ni por más vino que nos bebiéramos.
:)

Aristos Veyrud dijo...

Composición maravillosa al ritmo de la vida. La protagonista es consciente de ser diferente porque siente diferente, y por tanto razona diferente aunque esa misma sensibilidad la hace sentir vulnerable.
Ese vaivén entre la niebla exterior y la psicológica interior se constituyen en el palpitar del relato, un ritmo que da apertura al existir desde la condensación de los elementos de la naturaleza en el clic de la cámara hasta la meditación de Heráclito en la esperanza de lo inesperado y bajo la misma fuerza del fluir del tiempo que al final dirá.
Una joya en cuanto a técnica, planteamiento en la argumentación y manejo de tiempo que puede seguir siendo experimentada y explotada con grandísimos resultados. Sorprendente cómo desde las letras la vida puede irradiar más vida.
Mil felicitaciones Ginebra!!! Sigue puliendo este diamante de técnica y meditación literaria.

ñOCO Le bOLO dijo...


· Yo jamás lo podría decir tan bien como lo dice Aristos pero es cierto, sigue puliendo ese diamante que son tus palabras.
Ahora son tiempos de desesperanza. ¿Serán tiempo de muchos momentos inesperados? Hace falta un cambio de paradigma.

· un beso.

CR· & ·LMA
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Ginebra dijo...

La expo va bien, a la gente parece que no le disgusta, que ya es algo, Virgi... Gracias guapa!

Sergio, jajajajajaja, en el coche también hablamos "del armamento pesado de Nacho Vidal",que estos días ha dado mucho juego... no te creas que todas las conversaciones son filosóficas... la que es lista es María, que además es profe de filosofía. A mí me gusta la filosofía, también he dado clases de esa materia, me gusta la historia de la filosofía.

Aristos, gracias por tu comentario tan alentador, pero creo que más que técnica lo que tengo es ganas o necesidad de expresar. Escribir me parece difícil y me causa mucho respeto. Yo no sé hacerlo, por eso no me planteo ir más allá de un simple post, pero me alegra que mis palabras tengan vida cuando alguien las lee y las entiende. Tu comentario sí que es un brillante pulido:)

Ñoco, pues sí que son tiempos de desesperanza, sólo hay que mirar alrededor o leer la portada de un periódico. Yo creo que veremos la luz, claro que sí, y como Ave Fénix, la sociedad renazca de sus cenizas y establezca un sistema más justo y mejor... tenemos que soñar con ello, no nos queda otra opción. Soñar y luchar...

Besos y buen finde

raúl fdz pacheco dijo...

hasta las nieblas más espesas terminan disipándose, como las dudas. es cuestión de tiempo, ya lo dice el populacho, que a veces también filosofa sobre la vida y le saca unas fotos preciosas :)

Sara dijo...

Eyyy guapa, que entrada más bonita, tu creatividad sale por todos tus poros...aferrándonos a " el tiempo dirá" y aferrándonos a que lo que diga ese tiempo sea bueno...sino de que habrá servido tanto sacrificio? tanto desatino?
Me alegro mucho que la expo esté saliendo muy bien, así debía ser, no podia ser de otra forma con todo ese arte que tienes para regalar y compartir.
Ayer estuvieron en mi cole las escuelas viajeras y había un cole de Cáceres.
Te dejo mi abrazotedecisivo guapa

Ginebra dijo...

Pues de nieblas a nubes... parece que me resisto a poner los pies en la tierra...

Gabriela dijo...

querida! la frase me salvo el día...

Imagina esos sucesos inesperados, del otro lado del mundo, y tu gesto hace magia...