09 octubre 2013

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En los últimos meses he tenido el placer de toparme con lo que me han parecido dos estupendas novelas: Intemperie, del extremeño Jesús Carrasco y El Nadador, de la alemana de ascendencia húngara, Zsuzsa Bánk. 
Han llegado a mis manos por diferentes vías y, siendo tan aparentemente diferentes, yo les he encontrado "cierto parecido", bastantes similitudes, por decirlo de alguna manera.
En el aspecto formal, destaco una prosa en la que te zambulles sin apenas darte cuenta; una forma de narrar magistral en la que no hace falta un diálogo entre personajes excelentemente construidos, porque se dice todo sin necesidad de que hablen. Eso por una parte  ,por otra, las brillantes descripciones del paisaje, del entorno, de las personas que tejen estas historias, de sus emociones, La belleza en el lenguaje de unos textos trabajados con esmero, que hacen de estos  relatos dos verdaderas joyas para el lector que se acerque a ellas.

La temática parece muy diferente a priori, como el espacio o  el tiempo en el que se desarrollan  ambas novelas, pero las dos tratan con sensibilidad el sentimiento de la soledad y el desarraigo de unos niños fugitivos de sí mismos, de las circunstancias adversas, hijos sin hogar, bien porque se han escapado de él o porque lo han perdido. la huída constante podría ser el eje sobre el que giran estas novelas.
El paisaje es fundamental en cualquiera de estos libros, bien sea un lugar desolado y duro en medio de la nada o pueblos y ciudades bien rotulados en las vías de acceso, sitios que son atravesados por un río  o por un ferrocarril.

El Nadador e Intemperie son el recuerdo triste de un menor, una niña, Katia, y un niño sin nombre respectivamente. En primera persona nos cuenta ,la primera, el drama que vivieron su hermano y ella en su infancia; o la fuga como único medio de supervivencia en el caso de un niño sin nombre; y la placidez que les proporcionó encontrar "un refugio" en medio de ese naufragio personal: un cabrero como maestro en un caso, o un río o lago en el que nadar, en otro. 

Jesús Carrasco y Zsuzsa Bánk debutan como novelistas con estas historias llenas de fuerza y dureza. Dos escritores que ,intuyo, tienen mucho que contarnos.

Mientras lees en su idioma original una de estas novelas y "buceas" por tu barra de marcadores en la que añadiste mi Utopía, puedes escuchar esta canción.

11 comentarios:

Sergio DS dijo...

Gracias por las referencias, las tendré en cuenta, no conozco ninguna de las dos sugerencias.

(Pearl Jam maravillosos, no fallan)

Erik dijo...

Las pondré en la lista.

Ya veremos....
¡saludos!

Aristos Veyrud dijo...

Luego de estas entusiastas reseñas, si que queda uno invitado a conocer estas obras.
"...una forma de narrar magistral en la que no hace falta un diálogo entre personajes excelentemente construidos, porque se dice todo sin necesidad de que hablen..." Ya este punto es más que seductor, llegar a expresar sin necesidad que los personajes hablen.
La niñez es un estadio humano donde se es más vulnerable que todos los demás, es una fase decisiva donde se va hacia lo humano o a lo inhumano, me gusta repetir cuando Nietzsche dijo en Ecce Homo "A la edad los de siete años ya era consciente que ninguna palabra humana podía tocarme". Y es que precisamente mediante el instrumento de la palabra es por donde se suele mutilar esa vital unión entre la matriz del universo y el ser humano, mutilación que nuestra capacidad estética entonces trata constantemente de restablecer o reconectar. No me referiré a las cifras que los organismos internacionales manejan en cuanto a las condiciones de la niñez en el mundo, es un oprobio que simplemente está y se da y contra el cual hay que seguir haciendo lo que cada cual pueda hacer desde sus posibilidades, y la estética juega mucho en esta lucha de reconectarnos a ese periodo donde no hay que hablar mucho para expresar lo esencial como seres humanos.
Besos Artista!!!

Aristos Veyrud dijo...

Leer "...a la edad de los siete años.." y no "...los de..."

Nómada planetario dijo...

Tomo nota de estas obras. A juzgar por tus recomendaciones merece la pena leerlas.
La fotografía de tu blog cada día se supera en calidad.
Besos.

Gizela dijo...

Seguiré tus sugerencias...
No conozco a los autores
Besosssss niña linda!

raúl fdz pacheco dijo...

yo con esa canción no puedo leer, ni pensar, ni nada, solo alcanzo a cerrar los ojos. y flotar.

ñOCO Le bOLO dijo...


Viniendo de ti tienen un buen aval. Has hecho dos buenas reseñas.
La música... una excelente selección (de los mejores tiempos de la música)

· un beso

· CR · & · LMA ·


Ginebra dijo...

Espero que disfrutéis estas lecturas, quien decida abrir uno de estos libros. Recomiendo que se abstengan quienes se entristecen en otoño y demás, pues Intemperie es una historia realmente dura y El Nadador es realmente triste, esa tristeza melancólica que tienen aquellos a los que le han robado una parte de su vida...
Para lectores tristones, mejor una comedia:)
Avisados estáis!

Besos de domingo

virgi dijo...

¡Ah, El Nadador! Hace tiempo colgué aquí una reseña porque me cautivó totalmente y hace un par de meses la releí de nuevo.
Me encanta que te haya gustado, Ginebra.
La otra sí que no la conozco.
Un abrazo, me has alegrado.

Ginebra dijo...

Precisamente la vía por la que me vino El Nadador fue tu reseña, así es que te doy las gracias, Virgi.
No la tenían en la biblioteca pública e hice una desiderata, la compraron. Suelo hacerlo a menudo para colaborar en que compren fondos y no se duerman en los laureless con eso de la crisis:)
Beso