10 diciembre 2013

Corazón que late



Naturaleza. Fotos de Ginebra


Orquídeas que trepan hacia la claraboya que corona el tejado. Luz de luna y de sol.
Un roble que quiere alcanzar las estrellas, pero que hinca sus raíces en la tierra que lo alimenta. El abrazo de un amigo.
Más escaleras al cielo desde las que otear la ladera de una montaña.Latidos de un corazón verde: naturaleza.

7 comentarios:

Sergio DS dijo...

Este verano hacíamos una marcha por la montaña a primera hora y a menudo abrazábamos un gran árbol, gesto que agradecíamos mutuamente.

Un abrazo.

ñOCO Le bOLO dijo...


Se dice que abrazar un gran árbol te carga de energía. Verdad o no, es una señal de reconocimiento, de sensibilidad. Alguna vez he escrito que él fue cuna y será (metafóricamente) nuestro último vestido.
Buenas fotos. La primera, el B&N le sienta bien a las orquídeas.

· un beso Maribel

· CR · & · LMA ·


raúl fdz pacheco dijo...

rozando las estrellas con las raíces en el suelo... la naturaleza es sabia de cojones! :)

Ginebra dijo...

Mientras unos nos dedicamos a abrazar árboles, otros se dedican a matar bichos en pleno parque nacional de Monfragüe con el visto bueno de la Dirección General de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura.
A los políticos de mi comunidad no se les ocurre mejor idea que cerrar el parque durante todo el puente para que unos turistas ricachones puedan matar ciervos en la finca particular que hay dentro del parque nacional.
he aquí la noticia y si lo que prefieres es ver He aquí las imágenes
Como dijo Marx: "siempre hubo clases" y el turista ricachón puede ponerse hasta el culo de cerveza y disparar su rifle último modelo en un parque nacional que cierran para él; mientras el turista normal se queda sin avistar buitres o águilas durante el puente de diciembre...
Es una pasada, la verdad, estoy indignada y, como dirían aquí,"requemaíta".
¡vaya pandilla de sinvergüenzas!

Aristos Veyrud dijo...

Esa primera foto toda una meditación profunda y en el ejercicio de una plena consciencia.
La segunda foto alegría, complicidad, ternura en el diálogo y juego de la inocencia de la naturaleza (paraíso), principio de ese latir del corazón del título donde el universo por necesidad sonríe. Estimula esta forma de cuestionamiento y enseñanza desde el arte que vibra en la solidaridad de la mujer y la tierra, una forma de educar que revoluciona el alcance del entendimiento y la comprensión de lo humano en esta lucha constante por la vida, excelente!!! querida Artista Ginebra.
Otear, avizorar siempre es subir un peldaño más en la escalera del progreso y la urgencia de un horizonte donde todos tengamos cabida incluyendo la naturaleza.
Besos!!!

Ginebra dijo...

Gracias, Aristos, eres muy amable:)
Besos

virgi dijo...

¡Qué fotos tan preciosas, Ginebra!
Besos besos