28 enero 2014

Una delgada y tenue línea


"Contacto musical". Fotos de Ginebra

Se calzó sus zapatos de tacón con plataformas y se embutió, literalmente, en un ajustado vestido negro cuatro tallas menor que la suya. Era una mujer entrada en carnes, pero no sentía ningún tipo de complejo al respecto y ese hecho, lejos de afearla, le hacía bella.
Se subió al escenario para cantar un rock and roll,tan grande como ella misma, un estilo musical acorde con su magnífica voz.

El guitarra se situó justo detrás, tan juntos que el enorme trasero de la cantante  quedaba perfectamente acoplado a la bragueta de él. Ningún espectador podía apreciar este "contacto tan estrecho" entre ambos, ni siquiera el marido de "la voz", que bailaba divertido y bebía, más divertido aún,  al son de una versión de The Allman Brothers Band.

No era sólo su amor prohibido lo que les impulsaba a tal atrevimiento, sobrepasando un peligroso límite, sino que se trataba, sobre todo, de una inexplicable sensación de vértigo, de una descarga de adrenalina, lo que les arrastraba a cruzar esa delgada y tenue línea entre lo correcto o lo contrario:"lo terrible".Era eso lo que sentían al hacerlo delante de todo el mundo,en pleno concierto, mientras interpretaban  Blue Sky  ante una multitud entregada, que no era consciente de la verdadera historia que  sucedía simultáneamente en el escenario. Otra realidad dentro de "la realidad más obvia".

12 comentarios:

Alí Reyes dijo...

Narración breve pero la mar de sugestiva

virgi dijo...

Buena historia. Como si la viviera yo misma (pero sin cantar) oyendo un rock de los buenos.
Por cierto, Ginebra, ya habrás oído a Joe Bonamassa, no? Bueno, incluso puede que lo hayas colgado y yo ya ni lo recuerde.
Es que llevo un tiempo con él y me he acordao varias veces de ti.
Un besote

Sergio DS dijo...

Me pregunto cuánto hay de ficción, sospecho que poco.
¿Lo desvelarás?
;)

ñOCO Le bOLO dijo...


Estupenda historia. Es mejor así, sin corolarios finales. Ya nos encargamos nosotros de terminar tu minirrelato.

· un beso

· CR · & · LMA ·


raúl fdz pacheco dijo...

me encanta tu perspectiva, no solo en esta foto, genial captura del instante, sino sobre todas las cosas, en general :)

Ginebra dijo...

Se trata, por supuesto, de una historia inventada, como casi todas las "historias corrientes" etiquetadas.
Lo curioso del caso es que cuando hice la foto, la segunda foto, no me había percatado de esa "cercanía tan obvia", quería hacer otra cosa y no me salió. Esta foto estaba descartada por falta de calidad, pero el otro día apareció para mi sorpresa en una carpeta y la vi con otros ojos. Vi lo que no había visto antes: un contacto carnal increíblemente real:) así es que me imaginé esta historia de amor imposible. La cantante existe, el marido también y el guitarra, pues evidentemente también.

Conozco a Bonamassa, pero no lo he puesto en el blog que yo recuerde. Es un fantástico guitarrista, pero no sé por qué a mí no me acaba de llegar, fíjate, Virgi.Pero lo que sí que me ha llegado es que te hayas acordado de mí al escucharlo, eso ha sido muy, muy bonito:). Te quiero, nena!.

Besos y gracias.
p.d. Dime Raulillo, ¿qué haría yo sin ti?:))

Aristos Veyrud dijo...

"Se calzó sus zapatos de tacón con plataformas y se embutió, literalmente, en un ajustado vestido negro cuatro tallas menor que la suya…
El guitarra se situó justo detrás, tan juntos que el enorme trasero de la cantante quedaba perfectamente acoplado a la bragueta de él…"

Ufffffffffffffff super excitante!!! con delgada línea o sin ella, tal vez ese sea el condimento esencial de estos músicos para su arte, así cualquiera afina vibrante como los mismos dioses!!!

Esto de enormes traseros dentro del arte siempre será especial.

Muy buena composición!!!
Besos Artista!!!

Gizela dijo...

Pues sigue revisando fotos jajaja!!!
Mira que te inspira a buenas historias!!
Me ha gustado mucho, como vaciaste tu imaginación en buena escritura
Besosssss niña linda!!!

Sara dijo...

Has conseguido con tu imaginación que la mia haya volado a ese lugar... y me haya parecido estar allí, escuchando la música y captando lo mismo que captaste tú.
Esas otras realiades dentro de las realidades más obvias son...divertidas, peligrosas, insinuantes...ésta al más puro estilo Ginebra de Camelot. Cómo me gusta tu estilo Maribel, eres genial y creativa a tope.
Mi abrazotedecisivo y buen fin de semana.

Chousa da Alcandra dijo...

Una línea tan tenue como las medias de ella; y tan fina como como los pantalones de él. Los acordes de aquella guitarra seguro que resonaban afinados en dulcísima melodía, materializando el contacto acústico más allá del visual...

Bicos

María dijo...

Va a ser que te gustan los locos ( los hay de muchos tipos :-) y yo interpreté que no ( por favor perdóname por lo que acabo de dejarte en casa de Aristos, una fuerza irresistible me hizo subirme a ese escenario :-) en fin, hay roces a delgadas lineas que a veces prefiero ni ver, si a ellos les hace sentir bien perfecto... cada uno es feliz a su manera, mientras el marido siga bebiendo no se entere de nada todo irá bien... para el cantante y su trompetista-guitarrista:-)

Un besito Ginebra

PD Soy más de jazz que de blues, pero este además del color está bien.. aah! y tu relato, aun mejor.

Ginebra dijo...

María, no me ha molestado en absoluto, es una opinión la que tú das que yo no comparto y viceversa, simplemente eso. Opinar sin faltar al respeto me parece de lo más sano que hay, así es que no necesitas dar más explicaciones.
No obstante, gracias por tu buena voluntad y por tu detalle aclaratorio.
Besos