04 febrero 2014

De juramentos inexorables



En Albania podemos encontrar vírgenes juramentadas o juradas que es como se conoce a esta antigua tradición que consiste, básicamente, en que una mujer adopta el papel de hombre y cabeza de familia después de haber emitido un juramento de castidad ante un tribunal de su aldea formado exclusivamente por hombres.

Las causas más comunes por las que una mujer toma esta decisión, voluntaria o no, suelen ser la huida de un matrimonio no deseado o la muerte de todos los varones de la familia y la necesidad de que alguien adopte la figura masculina con la intención de  proteger a las mujeres y niños de su clan.
Suele ser practicada en zonas agrícolas de pocos habitantes, generalmente del norte del país,aunque también se han encontrado ejemplos en otras regiones balcánicas entre eslavos del sur y gitanos.
Sobre su origen decir que tiene más de quinientos años y que podría remontarse a un código legal arcaico (Kanun) en el que se estipulaba la sumisión total de la mujer al marido como una propiedad más y la vulneración de todos los derechos femeninos, por lo que algunas mujeres habrían considerado la opción de convertirse en hombres para poder gozar de todos los privilegios. 

Es una tradición curiosa y terrible al mismo tiempo que se presta, como poco, a la reflexión. Me pregunto qué sentirán esas mujeres que cambiaron de género,algunas incluso menores de edad cuando adoptaron este compromiso tan demoledor psicológicamente, me imagino.
Quizá cambiar de indumentaria, de costumbres, renunciar a la propia naturaleza, deba conllevar una especie de tormenta emocional en la mayoría de los casos o quizá ser privada de todo en una sociedad machista es más asfixiante aún que negar la propia naturaleza o adoptar un género que no te pertenece por el simple hecho de poder vivir con un mínimo de libertades, tales como conducir, beber una cerveza o cualquier otro "privilegio" que a las mujeres les es negado en amplias regiones del planeta.

16 comentarios:

Javier Herque dijo...

Vivimos en un mundo que no deja de sorprendernos , un mundo de contrastes y de luces que se revelan entre sombras, de contradicciones capaces de derribar intolerancias , de paradojas capaces de desnudar sinrazones.

Aún estamos muy muy muy cerca del "mosquito del vinagre".

Beso.

Nómada planetario dijo...

No comparto muchos de los "preceptos" islamistas. El otro día vi un reportaje en TV sobre la costumbre de camuflar a una chica joven como un varón, para acceder a ciertos privilegios reservados a los hombres. Era otro país distinto de Albania, pero igual de atrasado socialmente.
Besos.

Aristos Veyrud dijo...

Y pensar que ahora se atenta contra todos los logros en las luchas femeninas en la propia Europa para hacer retroceder lo avanzado, cuando debería ser al contrario.
Ayer oí que a un alto jerarca de la Iglesia Católica en España mujeres del Movimiento Femme le lanzaron bragas. Todavía es mucho lo que queda por hacer y por mantener, no hay que cejar ni aflojar en esta lucha.
Besos!!!

raúl fdz pacheco dijo...

los gestos, desde luego, no pueden ser más adustos, el enlace es toda una galería de hombres serios, no hay dulzura, delicadeza, elementos asociados a la mujer, un estereotipo estúpido, seguramente, pero sorprende esa tosquedad en los rostros. extraña costumbre tener que cambiar de género, casi literalmente, para asumir socialmente los roles del sexo ajeno.

Sara dijo...

A veces, muchas veces las tradiciones nos muestran su cara más agresiva, injusta, absurda, incomprensible, eso es lo que mantengo yo con algunas de esas tradiciones que hay por el mundo...tolerancia cero. Muyyyyyyy interesante tu post MariBel.
Mi abrazotedecisivo guapa, a salvo del mar ufffff!!! muacks

ñOCO Le bOLO dijo...


Curiosa información la que hoy nos traes. No la conocía y sí, es cierto que se presta a una profunda reflexión. Duras condiciones las ha llevado a esa renuncia, por el bien ¿de la prole solo? Es probable que desde una condición de extrema debilidad lo hayan sufrido con menos intensidad de lo que nuestra cómoda sociedad pudiera pensar. Aún así, no deja de ser una castración psicológica.
Buen tema, Maribel. Sí. Para pensar.

· un beso

· CR · & · LMA ·


Camino a Gaia dijo...

Algunas culturas construyen su miseria desde dentro. Y ninguna riqueza puede cambiar eso.
Un saludo

La utopía de Irma dijo...

¡Qué crueles somos con nosotros mismos! y eso que pensábamos que en el siglo XXI íbamos a cambiar, digamos que "utopías".

Cada día me siento más pequeñita ante situaciones así, que por desgracia están más cerca de lo que nos imaginamos.

Me alegro te hayan gustado "Las Becicletas".

Besines utópicos, Irma.-

Sergio DS dijo...

No lo conocía, primera noticia. Respeto las tradiciones, no todas, en particular las de marcado índole cultural, no por ello las comparto o las entiendo.

Privilegio a ojos de uno, cruda cautividad a ojos de otros, a fin de cuentas es una elección personal que no daña a los demás.

Gizela dijo...

Para nosotros suena extraño e injusto
Pero es una decisión personal
Y leía en el enlace, que se sienten muy orgullosas de haber tomado esa decisión, por lo menos las que aparecen en ese reportaje
Besos niña linda!

Ginebra dijo...

El debate está servido, pues en muchos casos hay una contradicción entre tradición cultural de un pueblo y libertad/derechos de un grupo humano o un sexo (casi siempre el femenino).
Lo que puede parecer una tradición histórica puede ser una cárcel. En el enlace parece ser que los testimonios indican que se sienten orgullosas de esta decisión, que la han tomado libremente, pero ya he indicado que una causa de este cambio de género, es huir de un matrimonio concertado no aceptado por la mujer o la menor... eso no es libertad.
La ablación es un claro ejemplo de esa contradicción libertad-tradición o los propios matrimonios pactados muchos de ellos infantiles.

Hay tradiciones difícilmente respetables, aunque formen parte del sentir de un pueblo.

Pienso, como dice Gaia, que algunas culturas construyen su miseria dentro de ellas mismas y la perpetúan en el tiempo de generación en generación.

Me agrada mucho que os haya interesado este tema, a mí también me sorprendió esta costumbre que, con el cambio social en Albania, tiende a desaparecer, yo me atrevo a decir que para bien.

Besos a tod@s y ¡cuidado con la ciclogénesis explosiva!

Gizela dijo...

Además hay que tomar en cuenta, los valores inculcados a través de la cultura y la moralidad, a los humanos que muchas veces, para nuestros ojos es una completa injusticia o barbarie
En el enlace leí que algunas, se convirtieron en algunos, por no dejar a la familia sin patriarca, al faltar el verdadero titular, imagino que por muerte
Y siento que se sienten honradas por haberse sacrificado por la familia
Igual pasa, con aquellas antiguas tradiciones japonesas que muerto el samuray, se inmolaba toda la familia
Sé que el aspecto cultural, se puede convertir en una coacción pura y dura
Ahora bien, en la ablación, creo que es algo completamente distinto
A las niñas no se le consulta, las obligan
Hay muchas que huyen y ahora al menos existen refugios , para las que logran huir
Y ni me gusta pensar, del tipo de ablación, que le practican a bebes de meses...
En fin, el mundo es un lugar bizarro,gracias a algunas tradiciones y algunas religiones
Besosssssss

Chousa da Alcandra dijo...

Es cierto que el debate está servido y que, léase como se lea, no podemos obviar la mutilación de derechos (y cuando no solo son los derechos...)de la mujer en una buena parte del planeta.
Y en ese sometimiento tan absurdo es el propio varón el que sale también perdiendo: se pierde la marabilla de sentirse amado de forma libre!

CicloBicos!
(Si los notas muy mojados...culparemos a la meteorología)

virgi dijo...

Es increíble la cantidad de costumbres que no conocemos y que no están tan alejadas como podría parecer.
Lo terrible es tener que negar una serie de características personales para coger otras, todo por deberes ancestrales, miedos, xenofobias, religión...
Impresionante, nunca oí de esto.
Y las fotos son de dos de esas personas, no?

Ginebra dijo...

Los derechos se mutilan, como dice Chousa, la falta de libertad es la peor forma de mutilación porque se le arranca al ser humano su don más preciado, lo que realmente le hace único: su libertad, que es a la vez el derecho más esencial.
Evidentemente la ablación, querida Giz, es una tradición terrible que debe ser perseguida y castigada, pero es una tradición, incluso su nombre lo dice: ellos lo denominan "la costumbre" y, efectivamente, no se consulta a las niñas, pero sus propias madres que lo han sufrido están de acuerdo en perpetuarlo porque si no lo hacen temen que les llegue la enfermedad y la mala suerte o simplemente temen que la tribu las rechace...


Sí, virgi, se trata de dos mujeres que decidieron convertirse en hombres. En el enlace verás más fotos de alguna de ellas, como apreciarás, físicamente parecen hombres, supongo que el cuerpo acepta el cambio movido por la mente, no sé, pero el caso es que verdaderamente parecen hombres.

Besos

virgi dijo...

Impresionante, ya fui al enlace. Un besote.