12 mayo 2014

La tormenta




"Crónicas de un pueblo". Fotos de Ginebra
El cabrero se refugió en un chozo de piedra el día de la tormenta.Gimieron las ramas de los cerezos por el azote del viento; la tarde se escapaba entre las ramas del castaño muerto y la noche cabalgaba rauda, acercándose por entre  las copas aún sin brotes.
El hombre oyó tronar acurrucado en el suelo de arena, mientras las cabras pateaban inquietas dentro de un corral improvisado hecho con piedras y ramas; mientras abajo, en el pueblo, Milagrosa pasaría la noche sola y preocupada. Una noche en la que el sueño no llegaría porque su mente estaría ocupada recordando a Tomás.

13 comentarios:

Saudades8 dijo...

Pero Tomás volvió como vuelve la paz después de la tormenta.

Gabriela dijo...

Adoro pasear por tus paisajes emotivos!
Que delicia compartes en tus fotos y tus palabras...

raúl fdz pacheco dijo...

la fotos de los cerezos ondeando al viento es maravillosa, todas, en realidad, me encantan. la crónica del pueblo, a través de la tormenta, también.

Ginebra dijo...

Pues os agradezco el comentario. El caso es que a mí no me gusta nada de lo que hago últimamente. Me obligo a hacerlo y el resultado siempre me parece mediocre y se aleja de lo que quería expresar
.
Estoy pensando muy seriamente en irme de aquí por un largo tiempo.
Puede que tenga una enorme crisis de fe y no hay nada peor en no creer en lo que se hace, eso es el desencanto.
Tal vez sea este post una despedida...
Gracias y besos muy sinceros.

virgi dijo...

¡Muchacha, ni se te ocurra, que tienes un tesoro de ideas y sensibilidad!
Me encantó esta historia, dáte un paseo hasta los castaños, acompaña a los ancianos, juega con el niño...y vuelve, porfa.

Alí Reyes dijo...

Arisco de piedra...Suena bien ¿no te parece?
En otro orden te cuento que me gustó tu entrada acerca de Joel Sacco

Nómada planetario dijo...

Una tormenta en pleno campo no es cualquier cosa. La serie de fotos tiene gran fuerza y dramatismo.
Besos en medio de la tarde mustia.

Gizela dijo...

Las fotos una belleza con fuerza y poesía
El texto me recordó a las historias de mi suegra en su pueblo Oceño
Muchas veces, le tocó dormir en refugios, solita, a causa de una tormenta...ella fue pastora de cabras...

Besotessssssss

Ginebra dijo...

Virgi, me parecen muy buenos y sabios consejos los tuyos y he de decirte que algunos de ellos los practico a menudo. Caminar entre árboles es de lo más relajante del mundo (después de montar a caballo, claro:).
Gracias y besos.

Alí, pues me alegro que te gustase Joel Sacco (ya lo sabía, lo comentaste en la entrada anterior:))
Besos

Nómada, las tormentas que tanto me gustan a mí, en medio del bosque son como la muerte galopando en un corcel con la guadaña en guardia:)
Besos

Giz, y seguro que te contó muchas historias vividas. No hace muchos días hablaba con Rafael, cabrero desde los 7 u 8 años, ¡figúrate! (de eso hace muchas décadas, claro).Uno de los consejos de su padre era que en días de niebla o oscuridad, dejase a las cabras guiarle y no al contrario, porque ellas serían su seguro de vida...
Para escribir sobre eso, ¿no crees?
Besos

Javier Herque dijo...

Me quedo con , en , junto dentro de esa última foto y me llevo la ternura que inunda cada huella que van dejando a su paso.

Nunca mueren, aquí , los castaños.

Beso.


Sergio DS dijo...

Ginebra, ni se te ocurra irte, sé dónde vives..
:)

Por supuesto es broma. Lo que te pida el cuerpo, sobre todo el cuore, no hay nada más sabio.
Un beso.

Antonio Torres Márquez dijo...

Preciosas las fotos... Parecen sacadas del baúl de los recuerdos.

Saludos.

Ginebra dijo...

Los castaños, Javier, mueren irremediablemente, unas veces de forma natural y otras (me temo que la inmensa mayoría) porque el hombre los tala o los envenena.
Pero es cierto, en las imágenes, nunca mueren. Me gustó tu comentario:)
Besos

Gracias, Sergio (oye, no le digas a nadie dónde encontrarme:))
Una se va todos los días, pero también vuelve de vez en cuando...
Besos

Ojalá, Antonio, algunas cosas permanecieran en el "baúl de los recuerdos", porque en estos tiempos de tecnología, globalización, comunicación y abusos depredadores, pocas cosas con pureza y esencia quedan, pero todavía las hay...

Saludos y buena semana!