26 junio 2014

El tiempo detenido




Trashumancia. Fotos de Ginebra


Una práctica ganadera en "peligro de extinción": la trashumancia o la movilidad de los rebaños de ganado hacia los pastos de verano en Castilla-León y la vuelta a la dehesa durante el otoño- invierno, refiriéndome a la trashumancia extremeña, porque hay diversas regiones en el mundo que la practican.
Se trata de una actividad ecológica y sostenible en la que apenas se utilizan medios de transporte a motor, por lo general el ganadero hace el camino a pie o a caballo. Los animales se alimentan del pasto y ,en esa acción fisiológica, los rebaños se convierten en verdaderos agentes contra incendios.

Un trabajo en desuso que perderemos irremediablemente,porque en estos tiempos modernos no hay "tiempo" para nada (valga la redundancia) y las actividades se miden según el esfuerzo y la incomodidad. Pero quienes la practican, se sienten orgullosos y se les ve alegres  y decididos a seguir un año más dirigiendo sus ganados hacia el norte o hacia el sur, según la estación. Una actividad antigua, no exenta de un marcado carácter cultural propio, que se ha intentado preservar y documentar en numerosos museos etnográficos  y que, además, es fuente de inspiración para artistas contemporáneos.

Estas fotos, hechas hace un mes escaso, pertenecen a una etapa de la trashumancia extremeña de ganado bovino  de raza avileña pura ibérica, que suele utilizar la Cañada Real leonesa. Desde Badajoz atraviesan varias provincias hacia el norte peninsular y en el camino se unen curiosos e incluso, por lo que me contaron, gentes de otras comunidades que decide acompañarles en este viaje.

16 comentarios:

Sergio DS dijo...

Hay tradiciones que no se deberían extinguir, no molestan, no hacen daño a nadie, están cargadas de experiencia y hasta de estética, claro que la evolución e intereses económicos no acompañan, pero... son tan bellas.

ñOCO Le bOLO dijo...


Solo he podido ver movimiento 'locales', por ejemplo en los Pirineos. A gran escala, desde tu tierra a los puertos cantábricos, tiene que ser una gran espectáculo. Muy interesante.
Dices que hay gente que les acompañan. Me gusta la idea. Hasta podría ser un candidato a viajar con ellos...
Como siempre, tus fotos son un buen reportaje.

· un beso, Maribel.

· CR · & · LMA ·

raúl fdz pacheco dijo...

actividades así son las que deberían preservarse, pero todos los esfuerzos para mantener tradiciones con animales parece que se dedican al toro de la vega y barbaridades por el estilo. muy triste. las fotos magníficas, como de costumbre. me encantan.

Ginebra dijo...

Pues sí, Ñoco, hay gente que se les une. Yo también estoy pensando en ello seriamente. Les pillé por casualidad: venía de montar y traía la cámara en el coche. A mi paso por un pueblo de los LLanos vi una polvareda y paré.Me acerqué, hablé con ellos y me puse a hacerles fotos. Me invitaron a seguirles y ante mi imposibilidad, muy amablemente me dejaron un teléfono de contacto y me animaron a seguirles el año que viene, ya me pensaré si lo llevo a cabo pues me parece una idea muy tentadora. De esta práctica me gusta todo y es, desde luego, una forma diferente de viajar.

Hay muchas profesiones y prácticas laborales que no deberían perderse, efectivamente, pero así son los nuevos tiempos, esos que crean nuevas actividades...

Besos a los tres y gracias por venir. ¡Feliz tarde!

Alí Reyes dijo...

Buena iniciativa, pues prácticas como estas serán más y más escasas. Por cierto, me recurda que en el año 1991 acompañé a unos amigos en lo profundo del llano venezolano a trabajar en un movimiento de ganado que hacen dos veces al año...¡Tremenda experiencia que todavía recurdo con gusto!

Amapola Azzul. dijo...

Interesante, Besos.

Ginebra dijo...

Alí, no me extraña que aún recuerdes esa experiencia, debe ser precioso ese sitio, el Llano Venezolano...
Besos de buenos días para ti y para Amapola Azul.

Erik dijo...

Recuerdo que mi suegro me traía cuando volvía de allá arriba a veces una botella de orujo y arándanos para ponerlos dentro y resultaba un buen remedio para las malas digestiones decía.

Yo no subí nunca mi hija si con su madre alguna vez.

Beso

Nómada planetario dijo...

En una ocasión que encontré con un rebaño de toros y vacas camino del puerto de Tornavacas, allá por Cabezuela del Valle. Pasé entre ellos con la bici, a pesar de las advertencias en sentido contrario del vaquero.
Besos.

Gizela dijo...

Hermosas fotos Ginebra!!!
Cuando era adolescente, en la hacienda de mis hermanos, me encantaba levantarme de madrugada y acompañar a los vaqueros a arrimar el ganado a los potreros.
Los campesinos sabios, lo hacían lentamente y cantando tonadas llaneras
Sus cantos, la brisa fresca y aquellos amaneceres, son de mis mejores tesoros en recuerdos.

Besossss niña linda!

Ginebra dijo...

Orujo de arándanos, muy bueno para todo, Erik: catarros, malas digestiones o incluso corazones solitarios:))

Esa trashumancia me suena, Nómada, muy familiar, me trae enormes recuerdos, como le ocurre a Gizz con esos movimientos de ganado en la hacienda de sus hermanos...
¿Y no es precioso recordar esos instantes de nuestra niñez y adolescencia?.
Me alegra que te gustasen estas fotos, Gizz, las hice con cariño:)
Besos a los tres y gracias por venir hasta este rincón lleno de cerezas picotas, por cierto, que es lo que se recoge ahora básicamente en el Valle, la ambrunés, que junto a otras tres variedades forman la Denominación de Origen Picota del Jerte. ¡La mejor! así es que coman cerezas,señores!!!

Chousa da Alcandra dijo...

Reconozco perfectamente en tus palabras la alegría que se percibe en todas las personas que siguen manteniendo viejas (!) costumbres y profesiones. Esa medida del tiempo que se adapta a los humanos y no al revés, se está perdiendo con aquella manera de hacer. Y con esa pérdida se nos esfuman valores...

Chousa da Alcandra dijo...

(se me esfumaron los bicos entre los puntos suspensivos. Van ahora, entre paréntesis)

Ginebra dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo, Chousa, éste era el sentido de esta entrada: la adaptación al tiempo, no sé si primero el tiempo a las personas o viceversa, en cualquier caso todo se resume a hacer las cosas sin prisas, saboreando lo que se hace y ,si es en plena naturaleza y guardando un equilibrio con ella, ¡pues perfecto! ese es el sentido, creo yo. Se va perdiendo esto y con ello, como dices, los valores, y eso es una lástima.
he cazado al vuelo esos bicos esfumados, los he separado de los paréntesis:)

Sara dijo...

Mi querida Maribel, cuánto tengo andado por esa cañada Real Leonesa, un buen tramo lo tenemos cerquita de casa...ya sabes un viajecito a mi tierra Leonesa y lo podrás disfrutar, que aquí hay mucho ensalzamiento últimamente de esa trashumancia maravillosa.
Mi abrazotedecisivo guapa y pasad muy buen verano.

Ginebra dijo...

Intuyo que has caminado mucho por esa Cañada, sí:) ese viajecito está pendiente, a ver si se materializa.
Besos