10 septiembre 2014

La felicidad está aquí arriba



Pasión equina, Godín y yo. Fotos de Paco Berrocal

Si se entumecen las piernas, Godín se para al más leve toque de pie en su lomo y, bajo el sol cálido de media tarde, una se despereza ahí arriba, desde dónde se ven las cosas de otra forma. Estar en contacto con los caballos es una terapia prodigiosa contra el estrés o la tristeza. Tener pasión por algo, en concreto  la equitación, me ayuda a sobrellevar los avatares cotidianos, que son ,en ocasiones, bastante molestos.

Yo hablo con mi caballo. Hablo con el mío y con el de mi amigo Paco. Hablo con su yegua y con las yeguas y potros que se me acercan.Hablo con todos los caballos sin diferencia de sexo o edad...
Dicen que hablando se entiende la gente, y he de decir que los caballos entienden más cosas que algunas personas, es más, les gusta que les hablemos porque reconocen la voz casi tan bien como la comida que les vas a dar en el momento preciso.

Después de montar por el campo, saben que has de recompensar su esfuerzo y su buena conducta y lo primero que espera mi caballo son palabras de gratitud hacia él; la palmadita y los vítores que le dicen que es "un campeón". Y lo es, pero sobre todo es uno de los seres que más feliz me hacen de los que pueblan este confuso planeta en el que habito. Y sí, puede que la felicidad, mi trocito de felicidad al menos, tenga que ver con el sitio desde dónde la espero. Eso y el pedazo de atardecer que acabo de contemplar después de una copiosa tormenta que nos ha dejado un mar de lluvia...

6 comentarios:

Alí Reyes dijo...

Retratas con mucha sutileza las sensaciones. Lograstes llevar eso a la cuartilla ¡Buenísimo! Saludos a Gorrín.
Muy buenas las fotos de Berrocal, me gustó también cómo captó ese horizonte salpicado de arbolitos como de cuento.
En otro orden. Pregúntale a Berrocal si es familia del artista plástico del mismo apellido

Gabriela dijo...

De lujo tu imagen y la sensación plácida de montar...
Cambia la perspectiva y nos pone en comunión con la naturaleza ancestral.
Y tus palabras se ven como propias!
Gracias por la belleza!!!

virgi dijo...

Me encanta tu historia con los caballos, debe ser algo fabuloso esa relación que tienes con ellos, dicen que son nobles, inteligentes y muy cercanos.
Lo que es indudable es que es un animal bellísimo.

Ginebra dijo...

Bueno, cada cual tiene sus pasiones (sin ellas no se vive realmente). La verdad es que soy feliz con los caballos, ciertamente. Virgi, yo opino que son inteligentes, nobles también, pero cada cual tiene su carácter, como las personas. Los hay de todos los tipos y colores, jajajajaja

Gaby, lo mejor de todo es estar con ellos y en contacto con la naturaleza, desde luego. Yo monto en el campo y mi caballo está libre en el campo también. Eso es magnífico porque en cada ruta observo y disfruto de cuanto me ofrece la dehesa y la sierra en mi caso particular. Ahora estamos en la época de la berrea (reproducción entre los ciervos) y esta tarde intentaremos observarla de cerca y a caballo, por supuesto. ¿te apuntas?:). Lástima que estés tan lejos...

Alí, daré saludos a Godín, no Gorrín:) tiene el nombre de un jugador del atletic.
Gracias por tus palabras.
Creo que Berrocal nada tiene que ver con ese artista plástico, a este Berrocal le conozco hace muchos años y no tiene primos pintores.
Besos

Sergio DS dijo...

Una amazona rockera, me gusta,
;)

Ginebra dijo...

Y a mí me gusta que te guste, Sergio:)