27 octubre 2014

Descafeinado

Sale el sol tras la tormenta. Foto de Ginebra


Acaba de llover de una forma abrupta, casi salvaje, como llueve durante las primeras tormentas de septiembre que preludian la llegada del otoño. Ha salido a correr un rato, no sabe si para disipar su abulia o para mantenerse en forma, supone que se trata de las dos cosas.

Le gusta el sonido de los charcos bajo sus nuevas deportivas y el sol cálido que emerge tras el aguacero impertinente.
Escucha una canción de  Talking Heads en su reproductor de mp3, mientras trata de concentrarse en el ritmo de su respiración, entre suave y entrecortada, según la intensidad de sus zancadas y la pendiente del terreno.

Se dispone a cruzar el amplio llano asaetado de caminos de tierra, para tomar después la vía del tren y llegar hasta la charca dónde abreva una colonia de cigüeñas.
Piensa en la monotonía de un día laboral, en los estrenos de cine y en lo que va a hacer al día siguiente en su tiempo de asueto. Se debate entre la lectura o el footing, actividades solitarias propias de alguien como él.

Ha pensado en adoptar un perro. Sabe que la perrera municipal está desbordada, pues un efecto de la crisis (otro más que añadir a la larga lista de despropósitos) es el abandono de animales inocentes que no deben entender en absoluto esa falta de decoro de unos dueños a los que se han entregado sin contemplaciones.

Tiene marcado en su cabeza el recorrido de sobra conocido, que suele realizar tres o cuatro días por semana. Después llegará a casa del mismo modo en el que vino, se duchará y preparará algún plato para cenar, algo ligero y descafeinado, como la vida rutinaria en la que está atrapado sin remedio.

11 comentarios:

Chousa da Alcandra dijo...

Y si un día se encuentra con mi rubia de las botas azules?

;-)

Bicos de café café

La utopía de Irma dijo...

Al final saca al perrín de la perrera y notará como día a día su vida no es tan descafeinada, de hecho Talking Heads suena en Radio3 y juntos se van a pisar charcos y colorín colorado me encanta ese contraluz que te has marcado.

Besines utópicos, Irma.-

Ginebra dijo...

Jajajajaja, Chousa, pues lo mismo la invita a correr, otra cosa es que con esas botas pueda hacerlo...
(lo que he escrito tiene también un doble sentido si se piensa mal, ahora me doy cuenta:)))
Besos

Irma, pues seguro que la vida le cambia con un compañero en casa, con alguien necesitado que , por fin, recobra la esperanza.
me encanta el giro que le has dado a esta historia descafeinada.
Gracias y besotes

virgi dijo...

Para la vida rutinaria que dices, veo mucho movimiento. Cuando no es a caballo, es con música o sacando fotos espléndidas como la de esta entrada.
Un abrazo (nada descafeínado, que conste)

abuelacris dijo...

!Hola! cuanto tiempo un gusto pasar como siempre. No dejo de publicar en mi bloc pero ahora tengo mucha marcha en Facebook donde me encontré con todo el mundo de la camelia.. ya sabes esos locos por las flores Un abrazo Ginebra y espero que un día quieras perderte por mi tierra
Besos
https://www.facebook.com/cameliascris

Gabriela dijo...

y cada cual en su paisaje encuentra rutina y placer, aunque mínimos, nos salvan un poco...

Ginebra dijo...

Bueno, Virgi, yo me refería a la vida rutinaria de este corredor solitario; aunque de alguna forma todos llevamos una vida rutinaria, la cuestión está en disfrutarla, porque a veces la rutina también nos salva, depende..
Gracias, querida.

Cris, pues claro que sigo viendo tus fotos de camelias y tus atardeceres de Marín, como siempre fantásticas fotos. No tengo facebook, no me gusta, lo probé unos meses y lo dejé. No tengo ninguna red social excepto el blog (que es algo más que una simple red social) así es que ahora estoy, como los bloggers, pasada de moda, como dicen los entendidos...¡ya ves, como si esto nos preocupase!.
Besos

Gabriela, nos salva el paisaje y las actividades que realizamos libremente, aunque sean un tanto planificadas y autómatas como las de este corredor.
Nos salva el creer en nosotros y la relación con los demás. Nos salva la risa, el silencio, la lluvia, el cine, el arte en general, la conversación... ¡Hay tantos y tantos salvavidas si queremos verlo!
Besos

ñOCO Le bOLO dijo...


Si. Una historia corriente. Mucha gente atrapada por rutinas que nunca acaban de satisfacer. Vidas descafeinada que aparentan plenitud. Y sin embargo, mejores que las de tanta gente condenadas a la exclusión y al desarraigo...
Me gusta la foto, su intensidad sonora.

· un beso

· CR · & · LMA ·


Ginebra dijo...

Ñoco, tienes toda la razón: mejor que aquellos que se ven excluídos, número que crece en España, por cierto.
Me alegra que te gustase la foto.
Besos

a volvo dijo...

Y yo que pensaba que los corredores iban concentrados a tope!... ;)

Me encanta la foto, con esas siluetas que parecen sombras y que además proyectan sombra.

t Dejo un beso.


Ginebra dijo...

Seguramente este señor también esté concentrado (sin dejar de ser descafeinado:)
Gracias. Besos