27 diciembre 2014

"Oficios y beneficios"




Cosas de mi pueblo, bordadoras. Fotos de Ginebra

Si tuviera que elegir algún recordatorio de la infancia, elegiría la visión de las bordadoras y costureras, no porque yo fuera aficionada a este arte de la aguja, todo lo contrario: siempre lo hacía obligada; mi elección se debe, sin duda, al hecho de que a mi madre la recuerdo siempre cosiendo. Nos hacía la ropa a mi hermano y a mí, y nos tejía los jerseys de lana para el invierno. Ella misma se hacía  (y aún hoy se hace) su propios vestidos que, primero diseñaba, y luego cortaba y confeccionaba.Recuerdo los viajes a Plasencia para comprar retales, esas eran y siguen siendo sus tiendas preferidas.

Mi madre, una costurera fantástica, no tenía máquina de coser. Utilizaba esta Singer de la foto, que era de mi abuela y que hoy pertenece a mi prima Marisol (mi madre hubiese deseado que esa máquina fuese suya, entre otras cosas porque era la única que sabía utilizarla, ¡y con qué destreza!, pero las cosas de las herencias no entienden, en la mayoría de los casos, de sentimientos).

La fotografía mental que tengo en la cabeza es, precisamente, el corro de mujeres en cada barrio cosiendo juntas en la  calle durante las lánguidas tardes de verano. Coser y comentar cualquier suceso ocurrido en nuestro pequeño pueblo parecía ser la única actividad vespertina femenina.

Las niñas aprendíamos, quisiéramos o no, "las labores propias de nuestro sexo" como el bordado. Una tortura que experimenté hasta que, por fin, supe reberlarme y decidí no coger más ese inútil y diminuto instrumento llamado aguja. Fue entonces cuando comencé a pasar esas tardes de canícula encerrada en casa, escuchando música o leyendo libros, para disgusto de madre, que no comprendía que "perdiese el tiempo tan tontamente" y que me convirtiese conscientemente en una mujer "sin oficio ni beneficio", como solía decirme.

Las bordadoras de entonces siguen haciendo "sus labores", no en la calle, que era nuestro segundo hogar, sino  en la intimidad de sus casas; y he de reconocer que, con el paso del tiempo y desde mi perspectiva actual, ha cambiado considerablemente mi propio "esquema mental", y es ahora cuando más aprecio su arte y, sobre todo, esa tradición que pervive y que, me temo, será difícil que les sobreviva a ellas.

12 comentarios:

ñOCO Le bOLO dijo...


Para haber estado perdiendo el tiempo tontamente, y además haberte convertido en una persona sin oficio ni beneficio... escribes, relatas, divinamente. Has realizado un retrato costumbrista de una España que no nos es, todavía, muy lejana.
Y además, unas fotos estupendas.
Una Singer como esa... una maravilla.

Un beso

· LMA · & · CR ·

Sergio DS dijo...

Recuerdo a mi abuela coser con una máquina Singer exactamente como esa, de profesión sus labores aunque muy abierta de menta y lectura compulsiva, afición que le permitió viajar por el mundo así, sin oficio ni beneficio, sin salir apenas de Valencia o el pueblo.

Una generación de auténticas luchadoras.

Un beso.

Gabriela dijo...

Y del otro lado del inmenso mar, una imagen se repita retina adentro...
Mi madre también cosía con una singer similar y bordaba como mi abuela a mano, y con una destreza de hadas... También, cargada de ese mandato a voces y temido de silencios, revelarse fue habilidad de nuestra generación, y seguro alguna de placer eligira si borda o no....

Aun hoy la elección de muchas mujeres no depende de la libre voluntad...

por suerte tu escribes y "VES" mucho mas de lo evidente y lo compartes!
Gracias por tanto lujo en tus letras en estos años!

raúl fdz pacheco dijo...

nuestra perspectiva cambia con el tiempo, es inevitable, saludable, incluso, obligarnos a replantearnos las cosas, a tomar nuevas consideraciones. es difícil que se tenga paciencia para mantener una tradición como el encaje de bolillos, por ejemplo, no sé si habrá repuesto para cuando mueran las últimas bolilleras, ancianas todas, y es una lástima.

Ginebra dijo...

En mi pueblo,el arte del bordado o el encaje de bolillos ha ido pasando de madres a hijas, en algunos casos (no en el mío:)) o incluso, una bolillera daba clases gratuitas para no perder la tradición a quienes querían apuntarse.
Aún hay mujeres que continúan con esta tarea artística y tradicional, pero son pocas.
Me da pena que se pierda algo tan bello, así es que dejé mi pequeño homenaje para todas ellas.
La sra. Julia es quien aparece en la foto y el bordado a tambor es de Felisa. Mi madre no salió en la foto, pero lo hace todo estupendamente bien:))) ¡como todas las madres o casi todas!

Me encantó levantarme tarde, desayunar y leer vuestros comentarios.
Gracias y buen día para tod@s.
Besos

Gizela dijo...

Para ser sin oficio ni beneficio...te salieron muy productivas las encerronas
jajajajaja!!!
Bellas fotos, y bello arte. Yo tengo dos manos izquierdas, así que las agujas, se volvieron algo imposible
Mi vecina Espe, es una maravilla en esos artes y parece mentira, pero todavía tiene alumnas que vienen a su casa a aprender
Hermosos recuerdos niña bella
Bueno, aprovecho la visita, para desearte un muy Feliz 2015. Cargadito de salud, alegrías y cumplimientos de sueños, para ti y los tuyos

Besotesssssssss

a volvo dijo...

Recuerdo esa "estampa" que hoy nos traes...

Aún conservo un juego de sábanas que mi tía la extremeña bordó con sus propias manos. Tengo una máquina como esa que muestras; en mi caso, perteneció a mi abuelo que era sastre. Cuando nadie apreciaba los "trastos viejos" yo ya coleccionaba antigüedades, una pasión que no sé de dónde me viene pero que en este caso me vino de maravilla porque, sin tener ni idea, poco a poco me familiaricé con ella y en más de una ocasión me saca del apuro. En cuanto a los bolillos, me llamaban tanto la atención que llegué a hacer un cursillo... Y te aseguro que estoy muy lejos de amar las tareas domésticas pero la curiosidad me puede y me encantan los retos.. pero prefiero la llave inglesa y el taladro y la cámara de fotos ;))

Uff, menudo rollo te he soltado!

tD1b, Ginebra.

La utopía de Irma dijo...

Las herencias nunca entienden de sentimientos y yo creo que siempre ocurre lo mismo, bonitos instantes gracias por compartirlos utópica.

Y que mejor deseo para este año 2015 que hacer realidad todas las utopías, una a una, ánimo tenemos 365 días y 365 noches para conseguirlo.

Feliz año nuevo

Abrazote utópico, Irma.-

Ginebra dijo...

Giz, Feliz Año para ti y los tuyos y para tu vecina Espe, para que siga enseñando el difícil arte del bolillo:)

A Volvo, eres una verdadera caja de sorpresas. No sabes como me alegra haberme cruzado en tu camino:)

Irma, pues eso, lo de las herencias es un tanto farragoso. Yo no lo entiendo mucho, pero es así, supongo que como muchas cosas en la vida.
También te deseo un Año cargado de sorpresas y de utopías cumplidas.


Besos para tod@s y Feliz 2015, ¡qué disfrutéis del día y de la noche de este último día del año!

Sergio DS dijo...

¡Feliz 2015!
Un beso.

Gizela dijo...

El tiempo ya hizo su oficio...una vuelta de tuerca de horas y ya estamos tejidos en el 2015
Niña linda, que todo su recorrido de 12 meses, esté tejido y bordado de SALUD, DICHA AMOR Y ENERGÍAS, para ti y los tuyos!!
Felizzzz 2015!!!

Chousa da Alcandra dijo...

Aquellos tiempos en los que jamás se "perdía el tiempo"...Sobre todo las mujeres.
Tu, en todo caso, has logrado hacer encaje sin aguja!!!

2015 bicos