17 mayo 2015

Saharauis o los niños de arena.


Ilustraciones de Javier de Blas
A escasas semanas de la fecha prevista para que vengan los menores saharauis a Extremadura, las familias de acogida no tenemos claro que su llegada sea posible. Todo el  estupendo trabajo  que viene realizando cada año la Federación Extremeña de Amigos del Pueblo Saharaui para que se perpetúe el programa Vacaciones en Paz, puede que no dé su fruto debido a la pésima gestión y la deuda que la Junta de Extremadura tiene pendiente con la compañía aérea argelina que traslada a los niños desde los campos de refugiados argelinos hasta nuestra Comunidad.

La deuda que el gobierno de Monago tiene pendiente desde 2014 asciende a 87.000 euros en concepto de traslados y viaje en avión de los menores. Él, el presidente de la Junta de Extremadura, tan aficionado a los viajes en avión (en su caso a Canarias) no da signos de mostrar ningún interés por permitir que el sueño de muchos niños vuele hasta nosotros.
De la falta de responsabilidad de los políticos dependen más de 200 saharauis que sueñan con bañarse en el mar, en la piscina o en el río; comer helados y disfrutar de unas vacaciones lejos de los 50ºC  de temperatura que alcanzan en el desierto.

9 comentarios:

Sergio DS dijo...

Bien contado e ilustrado, los cuadernos de Javier de Blas son una delicia. La poca vergüenza de otros no tiene nombre.

Un abrazo.

Ginebra dijo...

Pues sí, Sergio, las acuarelas que viene realizando Javier sobre los campamentos saharauis son una delicia. No se me ocurrió mejor manera de ilustrar este post que tanta rabia me ha dado editar porque esta situación es inconcebible y esto no debería haber sucedido.
La inoperatividad de la administración extremeña es total. La poca vergüenza de un gobierno que culpa a otros de sus errores no tiene nombre.
Mientras tanto, los niños esperan sus vacaciones de todos los años y las familias otro tanto de lo mismo.

La Federación Extremeña de Amigos del pueblo saharaui hace una labor encomiable, lo ha hecho siempre.
Ainhoa García, la responsable en Cáceres está desbordada y , aún así, sigue trabajando sin descanso para lograr nuestro objetivo. Mis felicitaciones para todos, especialmente para esta mujer, Ainhoa.
Un saludo

Erik dijo...

Ya queda menos para que se vaya.

¡Espero!!!

Beso

Ginebra dijo...

Creo que eres muy optimista,Erik. Yo no lo tengo tan claro. El caso es que sea quienes fueren los que gobiernen, tienen que darnos una solución y esa es que paguen lo que deben YA y tramitamos los visados o los niños se quedan en tierra, nunca mejor dicho. Saludos

ñOCO Le bOLO dijo...


Espero que el problema pueda solucionarse. Los problemas del Sáhara nunca fueron una preocupación del Gobierno pero... estamos en campaña y un voto es un voto.
Las ilustraciones son una delicia.

Un beso
Mi camino: Un lugar por donde andar, alguien con quien hablar... y un par de huevos fritos con patatas y chorizo al final. Aunque también hay caminos interiores.
Otro beso

· LMA · & · CR ·

Ginebra dijo...

Ñoco, no tengo ninguna confianza en el gobierno extremeño, francamente. Si se consigue que cumplan lo prometido es porque hay elecciones, como muy bien dices. Jugar de esta forma con los sentimientos de unos niños y de unas familias me parece patético. Yo estoy muy, muy disgustada. Tenemos a un señor de una de las familias de acogida en huelga de hambre desde el viernes, pero los medios de comunicación regionales no hablan mucho de este tema.

Ya veo que tu Camino ha sido placentero, como deben ser este tipo de caminos. Los interiores: los fundamentales.
Besos

Alí Reyes dijo...

Quiera Dios que se concrete.
Me encantaron esas imágenes

Ginebra dijo...

Javier es un estupendo cuadernista que nos acerca la vida cotidina de los saharauis en sus campamentos.

Aún no tenemos contestación del gobierno extremeño sobre saldar la deuda y el tiempo se nos acaba.
Gracias, Alí, por tus buenos deseos

Outsider dijo...

Por lo menos ahí no puede repetir aquello de que debe gobernar la lista más votada.

Aún así, a la vista de los resultados, no se yo si estaría contento de los mismos. En Estremadura sí da la impresión de que se van alternando siempre los mismos, si después lo hacen bien o mal, lo dirán los extremeños. Pero algo me da que allí sí se cumple la teoría del futbol político, los unos dicen que los otros siempre lo hacen mal y viceversa para pasarse la pelota, la misma pelota de cuando en cuando.