08 julio 2015

Instantes


Hacía un calor sofocante esa tarde. La mujer estaba preparando su puesto de bisutería barata con el mismo celo con el que lo hizo la primera vez, hace ya muchos años, o eso quise imaginarme yo.Se protegía del sol abrasador de media tarde con un pañuelo generoso de algodón. Me pareció mayor para hacer ese tipo de trabajo en esas condiciones. 


El ocaso siempre entra  en mi casa para regalarnos sus juegos de luz. Sabe que los atardeceres me encantan y por eso mismo se cuela por el ventanal y nos inunda de esa mágica luz antes de que la oscuridad de la noche lo impregne todo.
A veces le espero con mi cámara de fotos queriéndole retratar, y jugamos al ratón y al gato haciéndonos guiños sutiles.


Hay sucesos que trastocan la vida de uno de tal forma que nos dejan patas arriba. Hay llegadas inesperadas que te colman de dicha y despedidas tan amargas que parece que una encogiera incluso de estatura... De todo hay; así pues, unas veces la vida se pone seria y otras quiere jugar con nosotros a las chapas y, como es tan caprichosa, nos pone con  los pies en el suelo o patas arriba; según le dé o le venga en gana. 

Fotos de Ginebra

9 comentarios:

Alí Reyes dijo...

¡Las chapas! A veces por mal nombre las llamábamos "las charpas"...Bellos recuerdos

La foto del parque de diversiones está genial

Lo de la señora me gustó...Digamos que tú distes un guiño a la fuerza de la costumbre

Dios bendiga a tus hijos ¡Un besote desde Venezuela!

Saudades Ricardo dijo...

Sabes captar esos momentos especiales que dejan grabado tantos recuerdos, otros momentos que se fueron y que se repiten contínuamente en cualquier lugar.

Un abrazo.

Ginebra dijo...

Alí, que sea recíproco lo de las bendiciones. Estamos bien y damos gracias por ello.
Besos

Ricardo, gracias y besos:)

Sergio DS dijo...

Joer, qué mayores (y guapos) se hacen.
;)

Un abrazo un tanto nostálgico.

Ginebra dijo...

Sergio, ellos se hacen mayores y me temo que nosotros también:) más mayores y menos guapos, supongo:)). La vida misma. Besos

Gabriela dijo...

Hermosa, de lujo tu ojo vacacionante!!!

Pienso que mi hijo anda x alla, tan cerca con su orquesta,
la proxima te aviso con tiempo =)

virgi dijo...

El blanco y negro lo tienes controlado, Ginebra. Y en tus palabras siempre hay una preciosa luz de esperanza.
Besos y buen verano

Queiles dijo...

Sigues siendo la gran fotógrafa de siempre. Besos

Ginebra dijo...

Gaby, pues espero que a tu hijo le vaya bien con su orquesta por estas tierras tan calurosas, porque tenemos ola de "caloret" para rato.
Besos

Virgi, qué va, qué más quisiera yo!. La esperanza no debe abandonarnos nunca, creo que forma parte del motor de la vida, al menos de la mía... me entreno para no perderla:)
Besos, bonita

Queiles, ¡qué sorpresa más grande!. Gracias, imagino que tú sigues también con tu cámara al cuello. Me alegra este reencuentro:).
Besos