30 noviembre 2015

Mediodía

Foto de Ginebra
Las clavellinas buscan su hueco para saludar al sol cada mañana. Los barrotes son suficientemente livianos y benévolos como para permitírselo. El macizo artesonado del techo protege la colada de los aguaceros impertinentes y de las heladas nocturnas impenitentes en esta tierra.

Las golondrinas anidan en los huecos abrigados y soleados y pasan mucho tiempo observándonos desde las cuerdas que conforman el tendedero; cada una poniendo sus propios límites al resto o buscando un camino paralelo a las demás.

Tras las cortinas que empuja la brisa, ronronea un gato al compás de unos tacones en la escalera. Más allá sólo el ruido y el gentío: una motocicleta, un vendedor de cupones, el trajín de los cafés en el bar, la puerta de la vecina y el camión del butano...


El barrio tiene
el aire de una aldea
cuando amanece

La brisa seca
tanta ropa tendida
bajo el alero

A mediodía,
detrás de los visillos, 
un gato negro

En el alféizar
de la ventana verde, 
unos geranios
(Ángel Campos Pámpano)

5 comentarios:

Alí Reyes dijo...

Muy buena foto...¡El detalle! y de eso es que hablas.
En otro orden ¿Tú sigues a Virgi? Me refiero a la bloguera de las Canarias. Te cuento que su mamá acaba de fallecer. visítala en lo que puedas

Chousa da Alcandra dijo...

Me has traido a la memoria la imagen de mi abuela tendiendo la ropa en el corredor. Y muchas veces se enfadaba con las golondrinas porque emulaban el arte del "blackbird" que expone estos días en el Ulla river, según recoge cierto bloguero gallego estos días...
Y a ti la imagen te permitió dibujar los versos del poeta. Que grande es la fotografía, que canaliza el brutal chorro de la imaginación!.

Bicos cálidos (que para heladas ya está la climatología)

Aristos Veyrud dijo...

Qué terca es la vida!!! hasta se cuela por cualquier rendija o se derrama por las líneas y los bordes al amparo de sus luces y de sus sombras naciendo a los sentidos y a la virtud del lente, a la algazara de los versos y a la fruición de un instante de silencio. Esta publicación es una contemplación que nos participa de esenciales experiencias.
Besos Artista!!!

Sara dijo...

Adoro esas escenas...las busco cada fin de semana...y dejo a esos momentos...el trozito más grande de mis sensaciones...de mi alma.
Hoy tu entrada me ha gustado especialmente, me hace sentir bien.
Abrazotedecisivo Maribel y muy buen puente, descansa y disfruta.

Ginebra dijo...

Mi abuela también tendía sus sábanas en la solana, así llamamos aquí a los balcones de madera con tejadillo que abundaban (por suerte aún quedan bastantes) en las comarcas del Norte de Cáceres. Cuando estaban secas yo la ayudaba a doblarlas. Junto a las sábanas se secaba el maiz que teníamos que desgranar y también, en temporada, higos, una delicia dulce que sustituían a los caramelos.
Esta foto vino a recordarme un poco ese tiempo que pasó, pero que permanece en la memoria.

Gracias y besos para todos y todas.
Qué paséis un buen día