25 enero 2016

De espejos plateados

Paisaje sumergido. Foto de Ginebra
Hace tiempo que prohibieron el tráfico por el puente de piedra, ahora sirve de paseo a los peatones que se asoman al espejo plateado que es el río.
El sol y las nubes, por un instante, modelaron una luz dorada sobre la tarde gris. Un instante que aproveché para tomar esta instantánea de un paisaje de ribera sumergido en el agua. Mirar los árboles del revés me relaja, me parece estéticamente bonito, tiene algo de magia de cuento infantil. Es como asomarse a otro mundo que habita en las profundidades y que sólo se aparece cuando los elementos del cosmos se alinean. La imaginación es la puerta por la que accedemos a otra vida que no vivimos cada día.

Los grajos siguen picoteando gusanos cuando paso por su lado. No se inmutan ni les preocupa mi presencia, yo diría que me ignoran. Algunos patos nadan en un recodo de aguas mansas, entre el ramaje sumergido y el reflejo de las copas en la superficie acuosa.
A través del ojo del puente veo a un pescador lanzando su caña al agua y a un par de perros que se avistan, se olfatean y se ladran antes de comenzar lo que parece que será una buena escaramuza.
Hay un niño con un abrigo rojo que tira piedras al río para dibujar ondas en la superficie. Está solo, no hay nadie más. Nos miramos, me saluda con la mano y le hago un gesto con la cámara. Niega con su cabeza para advertirme que no le gustan las fotos.

Hace frío. En unos minutos se sucederá el espectáculo diario del crepúsculo y buscaré en él esa línea destacada en el horizonte para ver como se tiñe todo de rojizos, naranjas y lilas. Acuarelas celestes que borrarán este paisaje sumergido en el que he buceado sin llegar a mojarme.

7 comentarios:

Alí Reyes dijo...

Debieras decir la dirección del puente...Muchos querrán ver lo que tú viste

ñOCO Le bOLO dijo...


· Es hermoso lo que escribes. Una simple escena que encierra algo de poesía.
El gesto del niño es inusual... les suelen gustar las fotos. Lo de los grajos si que es usual. pasan de nosotros. Ya nos conocen.
ah, el enlace no funciona.

· Un beso, Mari...sol

· LMA · & · CR ·

Sara dijo...

Adoro todos los espejos plateados de naturaleza...y bucear sin siquiera mojarnos...eso sólo nos lo permite nuestra imaginación...ains Maribel ¡bendita imaginación! puede que tú ni lo hayas percibido, pero conseguiste que estuviese allí, a tu lado,observando esos rojizos, naranjas y lilas. Preciosa entrada.
Mi abrazotedecisivo y buena semana.

Ginebra dijo...

Cuando alguien transporta a otro , un desconocido o desconocida, a un sitio especial para el primero, mediante una foto y un texto, no hace falta nada más... creo yo, Alí.Puede ser que al primero no le interese dar más datos, porque no es necesario.

Me alegra, Sara, que hayas viajado conmigo.

Algunos dicen que soy un sol, algunas me ven como si fuese una luna, ¿quién soy en realidad, querido Ñoco????

Besos para todos y feliz noche

Chousa da Alcandra dijo...

Bucear sin mojarse...es posible gracias a ese portento que llevamos encima de los hombros. En ocasiones con ayuda de la vista, del oido...; en otras incluso con los ojos cerrados.

Bicos de inverno

volvo dijo...

Hace tiempo que... en mi pueblo lo hicieron lo contrario: se cargaron las piedras del puente y lo cementaron para que pasasen los coches sin dificultad. No era en absoluto necesario, ni era cuestión de supervivencia para los habitantes. Esta es otra de esas cosas que "no les perdono". Se puede igualmente contemplar el río, sus habitantes y reflejos, pero no es lo mismo. Ya no disfruto con la misma intensidad que te he imaginado mientras leía.
Y también, Hace tiempo que... que te echo de menos.

Te dejo un beso, Ginebra.





Ginebra dijo...

Chousa, un portento que a veces no para de idear, otras se queda varado como un coche viejo en un taller del que no vuelve a salir, pero que siempre nos asegura una percepción distinta de cada entorno, yo diría que una percepción personal, porque no todo el que mira, ve. Y no todo el que ve, siente lo mismo...
Besos

Volvo, y es para no perdonárselo, francamente. Hasta ahora hemos "mirado para otra parte" y les hemos concedido a los políticos (locales, autonómicos y nacionales) demasiadas prebendas. Los tiempos cambian y ahora les va a ser más difícil tomarnos el pelo, al menos eso espero.
Bueno, me alegra mucho que te hayas dado un voltio por aquí. Ciertamente nos hemos alejado un poco, pero sólo un poco:).
Gracias y un beso