18 enero 2016

Ikea no cree en las "Repúblicas Independientes"

Dibujo de Javier de Blas en "De vuelta con el Cuaderno"
Si el pasado lunes, 11 de enero, me despertaba con la noticia de la muerte de Bowie, hoy lunes casi se me atraganta el café con esta otra noticia no menos triste,como es el cambio de opinión del gobierno sueco de retirar su reconocimiento a la independencia de la República Árabe Saharaui Democrática (Sáhara Occidental) por los intereses que la multinacional IKEA tiene en Marruecos.

Suecia, el único país europeo que llegó a reconocer la independencia de la antigua colonia española da marcha atrás en este tema porque para este país tan "social y democrático", resulta que priman, como en todos, los beneficios económicos de la gran empresa.
De nada valen sus luchas históricas en pro de la justicia social nacional e internacional; su sistema político basado en los derechos propios y ajenos, su imagen (porque al fin y al cabo es imagen) de país desarrollado y sensible a los problemas mundiales... finalmente (lo que finalmente cuenta no es lo que se dice, es lo que se hace) es el capital quien gana la batalla y es una multinacional la que decide el rumbo de la política de un país que, en este caso, no está situado en el sur subdesarrollado, como viene siendo lo habitual (me refiero a que sean las grandes empresas las que decidan las políticas de los países).

No he encontrado en su página web el correo electrónico de esta multinacional en la que suelo comprar de vez en cuando; sí un número de teléfono de atención al cliente. Me hubiese gustado comunicarles que he decidido no volver a comprar ninguno de sus productos y explicarles, además, mis motivos; pero no quiero que me atienda un contestador o un trabajador, que no tiene el porqué "tragarse" mi perorata" ético-política, por decirlo de algún modo (ya tendrá bastante el trabajador con sus horarios y convenios laborales, que no serán muy halagüeños, me imagino). Constato que se guardan muy bien las espaldas, porque es imposible acceder a un canal donde puedas expresar tus quejas en algo no relacionado con devoluciones de artículos, pero éste es otro tema.
He de decir que si no me disgustó en su momento el eslogan, de "Bienvenido a la República Independiente de tu casa" firma de la casa, ahora me suena a una especie de broma de mal gusto. 

En resumen, no sé si las utopías existen o no; pero de lo que sí estoy segura es que la injusticia, la hipocresía y la inmoralidad son monedas de cambio en las relaciones internacionales, en los asuntos nacionales y, estoy segura, en el día a día cotidiano que vivimos (los que nos permiten que vivamos, claro).

2 comentarios:

ñOCO Le bOLO dijo...


Otro cliente (cliente es mucho decir) que se pierden. A ellos les dará igual, a mi no pero lo peor no es Ikea, lo peor es como se nos caen los mitos. Suecia era uno de nuestros paradigmas democráticos.
Aplaudo tu post, Marisol, aunque sea un pataleta, lo que nos queda...

Un beso

· LMA · & · CR ·

Ginebra dijo...

entiendo que para Ikea yo seré un insecto poco más o menos, en el sentido de que poca mella le haré a la multinacional cuando deje de comprar aquí, pero hoy es uno y mañana serán más, porque, evidentemente, mi círculo cercano también dejará de comprar ahí. Es más un tema de coherencia personal y moral que otra cosa.
Lo de Suecia pone de relieve lo que ya sabemos: nos gobiernan las multinacionales y punto. Da igual el pasado socialdemócrata y bla bla bla bla, en el fondo todo se resume a lo mismo... Un auténtico asco, querido Ñoco, te lo dice Maribel, que no Marisol:))))
Besos y gracias por comentar.