10 febrero 2016

"Único y fugaz"

Paseo con niebla. Foto de Ginebra
La niebla era inusualmente fría, si se tenían en cuenta los datos meteorológicos del mes, incluso del año. Caminaba agitada a primeras horas de la mañana porque tenía poco tiempo para entregar documentación y desplazarse hasta su lugar de trabajo.

Llevaba un bolso que contenía los mismos papeles de todos los años: méritos académicos y profesionales que la administración requería una y otra vez, a pesar de que obraban en su poder desde hacía años.
Esto la fastidiaba. La ponía de mal humor porque no entendía tanta incompetencia y tanta pérdida de tiempo; consideraba el suyo, su tiempo, tan valioso como el de cualquiera y por ese motivo no entendía que esta situación se repitiera constantemente, formando "un bucle espacio-tiempo" digno de una peli titulada "El día de la Marmota"...

En esas tribulaciones andaba cuando se dio cuenta del regalo inesperado que tenía ante sus ojos, ante sus sentidos: una luz sobrecogedora y nueva, que pincelaba cada escena cotidiana con la impronta de algo nuevo, de algo único y fugaz.

A pesar de las prisas, se detuvo. Abrió la cremallera del bolso y sacó su móvil e hizo un par de fotos; eso ya era una excepción teniendo en cuenta que no solía hacer fotos con el teléfono.
Pensó en "dar la vuelta" a sus pensamientos, como el que da la vuelta al calcetín. El paseo cotidiano se había vestido de gala ese día, a esa hora tan inusitada para ella, y sonrió porque, verdaderamente, en ese preciso instante,se sintió una persona importante.

6 comentarios:

ñOCO Le bOLO dijo...


Nada me extraña. Tendré que hacer como ella ante situaciones tan pródigas. El teléfono siempre a mano. Solo me falta el hábito, usarlo para hacer alguna foto. La tuya, también yo la hubiera aprovechado.
El relato esta muy bien. Lo anodino, lo vulgar, se transforma en luz por el arte de un disparo... aunque se necesita alguien con buena mirada, claro.

Un beso

· LMA · & · CR ·

Erik dijo...

Por eso siempre llevo o la mochila con la reflex o si no una en el bolsillo, aunque admito que dos o tres veces tuve que usar también e teléfono.

Beso

Gabriela dijo...

bella!!
que maravilla que un giro matinal te devolviera la importancia.
Que nunca falten esos momentos, ni la música genial!
Abrazo

La utopía de Irma dijo...

Ni podemos ni debemos dejarnos amedrentar por tanta incompentencia, de hecho estamos rodeados de instantes perfectos, como dice ñoco hay que tener buena mirada y tú vas sobrada de buenas miradas.

Besines utópicos, Irma.-

Ginebra dijo...

Lo de la ineptitud es un tema que daría para un buen post, francamente. Si partimos de los centros de trabajo y ascendemos hasta el gobierno en funciones nos toparíamos con tal cantidad de necios que se creen listos que nos abrumaría la cifra... Por ello es mejor fijarse en otras cosas más interesantes como el día que hace cuando miras por la ventana, el café a primera hora de la mañana, la ducha caliente en invierno, esas grandes cosas que te hacen sentir bien.

Gracias por lo de la mirada, Ñoco e Irma, eso también le hace a una sentirse bien y por la visita, Erik y Gaby.
Besos y buen fin de semana.

volvo dijo...

Ains querida, vivimos en una sociedad de burócratas, tienen que tener una pila de papeles encima de la mesa para poder justificar "tanto trabajo"...
Me quedo con la segunda parte del relato, que es más agradable y ligera; yo siempre voy con el móvil ojo avizor, hay infinidad de momentos que de no ser así se me escaparían. Y como dices... más de una vez me ha alegrado el día.

Te dejo un beso.