05 abril 2016

Cara y Cruz



Ella no mira a las montañas, tiene el rostro escondido entre sus manos. Las nubes se funden con el humo de las hogueras otoñales. La luz de la mañana baña su cuerpo atlético. Desnuda, aparta su mirada de las cumbres, del sol, de todo lo que hay a su alrededor. No sabemos si se trata de un gesto de dolor, de retraimiento o simplemente una expresión íntima que viene utilizando desde que tiene uso de razón.

Hogueras en el valle. Foto de Ginebra
Él, en cambio, mira hacia el fondo del valle desde su atalaya granítica. Ella y él, a dos pasos el uno del otro y ,en realidad, tan distantes. A la sombra,por costumbre; en la cara oculta, que es donde se siente como "pez en el agua";solos ella y él, cruzando la sierra, planeando a través del llano, remontando el cauce,y sobrevolando el espacio hasta perderse en una cumbre y regresar de nuevo al origen, a ese tiempo en el que los dos eran cara y cruz del mismo compás.

13 comentarios:

ñOCO Le bOLO dijo...


Mi voz es para decirte que nos regalas un buen tema musical, una triste balada country deliciosa.
Y que las sos fotos, compuestas como un cara y cruz, son estupendas para ilustrar tus reflexiones. Somos, sí, siempre caras de una misma moneda, pero caras que nos miramos por dentro, por el interior de la moneda, para sentirnos como únicos.
Eso, que las fotos me encantan.

un beso

· LMA · & · CR ·

Chousa da Alcandra dijo...

Ninguno de los dos quiere mirar mucho más allá. Tal vez con lo cercano es suficiente o tal vez no quieran asumir su pequeñez mirando a lo lejos.
En todo caso, aún formando parte del mismo compás, es ella la que mantiene la esbeltez en el pentagrama de hogueras...

(Y no te creas esa distancia aparente que mantienen. Seguro que por las noches, cuando la luna pone música a sus veladas, a saber como vuelan juntos planeando a través del llano, remontando cauces y sobrevolando hasta perderse por las cumbres).

Bicos

Sara dijo...

A veces hasta la cara y la cruz de una misma moneda están a años luz...tanto, que jamás se encuentran, ni coinciden, ni se ponen de acuerdo...pero caminando...caminando por la vida...siempre se coincide.
Mi abrazotedecisivo guapa

Libellus dijo...

Ella, esbelta, de cuerpo atlético. Él, giboso, de tripa flácida, cabeza gacha y mirada perdida.
Un post de acentuado tinte misándrico que inmediatamente pondré en conocimiento de los abogados de mi asociación, a fin de que emprendan las acciones judiciales que crean convenientes.

Ginebra dijo...

el tema musical es ciertamente delicioso, Ñoco, opino igual que tú. Este chico compone y canta estupendamente el country.
No sé que me inspira más, si la fotografía o la literatura, están muy mezcladas y de fondo la música, siempre.
Besos

Chousa, pero qué bonito eso que has escrito sobre la noche y la luna y la velada de estos dos seres errantes... Me ha encantado.
Sí desde luego en este pentagrama, la esbeltez es de ella, porque nuestro amigo está un poco "dejado" de la mano de Dios...
Besos

Es verdad, Sara, a veces estar cerca no significa estar juntos y lo contrario, estoy completamente de acuerdo contigo.
Un beso por el camino

Libellus, cierto, el pobre da grima, pero es que no tenía otra escultura masculina junto a la femenina y claro, el texto tenía que tener dos protas...jajajajajaja, pobre hombre giboso y flácido, me está dando hasta penita...
Besos cercanos

"La Chancalaera" dijo...

"Lo fueron todo
y ya los ves
ahora,
petrificados por la distancia.

Vivir,
para las estatuas,
se reduce a esquivar
las cagadas de los pájaros."

Alí Reyes dijo...

Llora por los incendios

Ginebra dijo...

Chancalaera, las estatuas no esquivan nada, porque no tienen movilidad, pero dan pie a un poema, veo que haces a todo: haiku y poemas en general... versátil.

Alí, no son incendios, son podas de ramas de cerezo controladas.

La utopía de Irma dijo...

Me pasa igual que a Ñoco me gusta todo, las fotos, la balada, arrejuntarnos todos por aquí y por allá, por cierto de momento no han conseguido amordazar la utopía, aunque despues de lo que he soltado hoy no sé yo.

Besines utópicos, Irma.-

"La Chancalaera" dijo...

Hasta ahí llego, señora de etílico nombre. Que las estatuas no tienen ninguna movilidad ya lo sospechaba yo, aunque no lo afirmo de forma tan categórica como vos, pues yo nunca me he parado a observar qué es lo que hace una estatua durante las 24 horas del día. Pero si no existiera el lenguaje metafórico y figurado, la poesía sería un insulso compendio de perogrulladas y obviedades.

“Haz un milagro:
convierte en cuerpo de oro
mi alma de barro.”

"Hay un oficio que debiera prepararnos para las más sordas batallas, para los más sutiles desengaños. Pero es un oficio de mujeres y les será vedado siempre a los hombres. Consiste en lavar las estatuas de quienes amaron sin medida ni remedio y dejar enterrada a sus pies una ofrenda que, con el tiempo, habrá carcomido los mármoles y oxidado los más recios metales. Pero sucede que también este oficio desapareció hace ya tiempo, nadie sabe a ciencia cierta cuál es el orden que debe seguirse en la ceremonia…" (Álvaro Mutis).

Ginebra dijo...

Irma, gracias. Pues mira, me alegro de que haya gente que diga lo que piensa , que no tenga miedo ni pelos en la lengua, ni incoherencias internas (las precisas de la especie humana y no más) y todo eso, esa gente, como haces tú en tu blog, son los granitos de arena con los que contamos, somos pocos, pero peleones:))) y eso cambia el mundo, antes o después, o al menos nuestro entorno más próximo y de ahí.... ¡¡¡¡al infinito y más allá!!!

Bueno, Chancalaera, creo que es uno de los comentarios más bonitos e interesantes que he tenido hasta ahora, y eso es algo a tener en cuenta, porque me siento afortunada en el sentido de que suelo gozar (los que siguen este blog y yo misma) de interesantes formas de decir y de expresar.
Así es que te doy las gracias más sinceras, como poco.
Es una lástima que se pierdan los rituales, las formas o maneras, las esencias, pero siempre habrá alguien que se afane por recuperar... lo que haya que recuperar.
Besos para los dos.

virgi dijo...

La lejanía que tenemos los humanos unos de otros se recorta un poco en pareja o -tantas veces- se acentúa aún más. Esas figuras nos revelan la soledad en la naturaleza, esa de donde venimos y a la que volveremos.
Un abrazo.
Muy guapa en ese espejo.

Ginebra dijo...

Pues soledad, precisamente, es el título de estas fotografías, el título que yo les he puesto, así es que comprendo tu pensamiento y así están, solas rodeadas de la plenitud de las montañas, del paisaje siempre cambiante y asombroso, a esa madre de la que salimos y a la que volveremos. Besos y gracias, querida Virgi.