25 abril 2016

Nidos

Nido y granito. Foto de Ginebra

Los nidos siempre han llamado mi atención. Cuando están ocupados y también cuando están vacíos. Me gusta observar dónde y de qué forma han sido construidos. Quiénes y cómo son los seres que los habitan y, si tuviera tiempo, investigar cómo y de qué forma viven sus inquilinos.

Hay nidos de amor (niditos suelen denominarse en el argot cotidiano) nidos imponentes como los que construyen las cigüeñas con todo lo que encuentran por ahí; nidos pequeños fabricados con paja y barro... En definitiva, esos lugares que sirven para cohabitar en pareja generalmente, para procrear o para vivir como cada cual vaya pudiendo o le dejen.

Este nido de la fotografía es casi una anécdota, porque el sostén en el que se enraiza llena por completo el espacio, es su columna vertebral, inexpugnable y soberbia esa mole de granito.

No hay habitantes, en este preciso instante han salido a comer, pero regresarán al hogar, como lo hacemos nosotros; a ese lugar que nos acoge y protege, que nos define como personas, incluso. El hogar o el derecho a una vivienda digna, pero eso es otro tema...

Volamos, pero volvemos, regresamos siempre a los brazos que, entendemos, nos reciben temblorosos por la dicha del regreso.

7 comentarios:

Transgénico dijo...

Perdona, pero esa peña no es granito, es piedra caliza. Y nada de nidos o niditos, el moño de arriba es una deposición de pterodáctilo (pterodactylus antiquus).

La fotógrafa te ha dado gato por liebre. Hay que poner en cuarentena todo lo que te cuenten los fotógrafos, son todavía más mentirosos que los pescadores.

Regresar al nido después de un largo y solitario vuelo es tan dichoso que poco o nada importan “los güevos” que se hayan podido romper durante la ausencia.

Besos (básicos, sin ningún aditivo erógeno)

Alí Reyes dijo...

La clave de todo es el vuelo. Quien más alto vuele más alto lo instala

ñOCO Le bOLO dijo...


Mi voz es para decirte que la foto parece la de un hombre encorvado por el peso de una extraña gabardina.
El tema musical, suave y agradable de escuchar, pero lo dejo para irme con JJ Cale.
Si de niditos hablamos, pues el derecho a una vivienda digna forma parte de una de esas utopías alcanzables.

Un beso

· LMA · & · CR ·

Ginebra dijo...

Hablando de nidos, Transgénico, tú también has vuelto a uno, por lo que se ve. Mi primer lector, ¡qué tiempos aquellos!:))) Todos mentimos, pero unos más que otros, ¿no crees?. Lo besos básicos no es lo tuyoooo, ¡venga ya....! ¿me vas a dejar así?. ¡No me lo creoooo!
Besos castos, pues.

Pues seguro que sí, porque los buitres vuelan muy alto y construyen sus nidos muy alto también:))) Alí.
Besos

Con JJ Cale está muy bien acompañado, señor Ñoco, mejor que con Magic Numbers, la experiencia es un grado, por supuesto y el estilo musical también lo es.
¿un hombre con gabardina y encorvado? ¡sigo sin verlo!, jajajajajjaja. Me ha recordado a mis elucubraciones cuando miro las nubes, veo escenas que nadie ve... me falta ver muertos, como el niño del Sexto Sentido.
Besos

Gabriela dijo...

Recuerdo con que delicadeza también trajiste fotos de aves, y los nidos de las cigüeñas!

Tus fotos son como un paseo x tu paisaje!
Gracias!!

Transgénico dijo...

¡Qué gozo volar
y volver igual que la cigüeña
al mismo nido!


Así es, he vuelto. El asesino siempre vuelve al lugar del crimen, jajajaja. Fue hace muchos años; tú vagabas por los arrabales de la blogosfera en busca de Bob Marley y me encontraste a mí. Ni que decir tengo lo mucho que ganaste con el cambio. Ni punto de comparación tenían las malolientes greñas de aquel rastafari con mis suaves y argentados cabellos. Además, yo vendía el costo más barato que él (creo que eso fue lo único que te atrajo de mí).

Bueno, pibón, compruebo por algunos de tus autorretratos de la sidebar que estás aun más buenorra que antaño, ¡y mira que entonces ya estabas para mojarte en pan! Irradias serena plenitud, parece que la monta continuada (a caballo) te ha torneado aún más las protuberancias y tonificado (¿humedecido?) las oquedades.

¡Y basta ya de besos píos! Aunque han pasado muchos años y ¡sabe dios! la clase de mieles que en mi ausencia habrán libado tus labios, te ofrezco muy gusstoso lo míos para que estampes en ellos la parte o partes de tu cuerpo (todas menos una) que más te apetezca homenajear. Te advierto que he hecho un máster de mímica labial. Puedo montar claras de huevo a punto de nieve con solo mover los labios.

Sara dijo...

Ese derecho al hogar y a una vivienda digna Maribel???, eso queda en la letra pequeña, tan pequeñita que los que tenemos hogar (y por supuesto vivienda)sabemos las sensaciones tan maravillosas que sentimos al ser recibidos por la dicha del regreso...maravillosa dicha...así es que pido eso mismo para todos los seres humanos...me permito gritarlo aqui igual que en otros rincones (porque tu rincón es el rincón de las UTOPÍAS por excelencia, y yo creo en ellas)
Mi abrazotedecisivo y compartimos también ese gusto por investigar cómo y de qué forma viven los inquilinos de todos los hogares (ainsss si tuviese tiempo yo también jajajaja). Buen finde largo, disfrútalo mucho.