09 diciembre 2016

"Baile cósmico"





Árboles. Foto de Ginebra


Cavar un profundo hoyo en una zona abrigada de los vientos y soleada, tener  en cuenta la dimensión y peso del individuo, y plantar bien profundamente la raíz en la tierra.

Cubrir con abundante tierra mezclada con fertilizante o abono en pequeñas dosis (otra vez hay que "sopesar" peso y dimensiones) y proporcionar riego equilibrado. Dejar que cada especie se desarrolle libremente. Tener paciencia y observar. Ser optimista y, siempre, saber esperar.

10 comentarios:

Gabriela dijo...

Bello!
La naturaleza siempre un maravilloso maestro
Sin juicios ni desesperaciones, ocurre

Sergio DS dijo...

Algún día, quizá, aprendamos de la sabia natura... paciencia.

Aristos Veyrud dijo...

"Los arboles han sido siempre para mí los predicadores más eficaces. Los respeto cuando viven entre pueblos y familias, en bosques y florestas. Y todavía los respeto mas cuando están aislados. Son los solitarios. No como ermitaños, que se han aislado a causa de alguna debilidad, sino como hombres grandes en su soledad, como Beethoven y Nietzsche. En sus copas susurra el mundo, sus raíces descansan en lo infinito..." Hermann Hesse

Aristos Veyrud dijo...

Esta contemplación apoyada en el canto ceremonial del arte de la fotografía nos entrelaza en la danza cósmica, en el susurro del mundo y descanso en el infinito. Todo desemboca en el necesario asombro y silencio que nos responde a los cimientos de toda existencia. Solo queda respirar con triunfo y entregarse al gozo nada más.

Aristos Veyrud dijo...

Te dejo este vídeo Casa Gilardi
Besos querida Ginebra!!!

ñOCO Le bOLO dijo...


Si mi palabra es mi voz, hoy mi voz es sopesar. Así se hace todo.
Dos hoyos profundos, de 50x50x50 como mínimo... y lo demás ya lo sabes, dejarlos ahí y mimarlos. Ahora son dos hermosos liquidámbares que en estos días has dejado llover sus hojas ya rojas para teñir el suelo. Y queda una invitación pendiente, en primavera me esperan, para que su su vida salga del letargo en el que ahora se sumergen.
Unas fotos más que sugerentes, con ese fantástico blanco y negro que todo lo convierte en arte.

un beso

· LMA · & · CR ·

Ginebra dijo...

La naturaleza es el bálsamo que nos salva y de Gaia yo, personalmente, siento admiración por los árboles (creo que se nota:)
Preciosa la arquitectura de Barragán, querido Aristos, la casa, los colores, las líneas, me ha gustado mucho, sobre todo que la casa gire en torno al árbol, que es espléndido.

Gracias, Gaby, Sergio, gracias Ñoco y a seguir disfrutando de esos liquidámbares de hojas rojizas en otoño.
Buen día

Eólico dijo...

“Cavar un profundo hoyo en una zona abrigada de los vientos y soleada, tener en cuenta la dimensión y peso del individuo, y plantar bien profundamente en la tierra”.

─ Esto es un sepelio en toda regla.

“Cubrir con abundante tierra mezclada con fertilizante o abono en pequeñas dosis”.

─ ¡Joder!, ya está muerto el desgraciado, ¿para qué echarle mierda encima? ¿Puede echarse fertilizante evacuado con anterioridad o hay que “abonar” in situ, corpore in sepulto?

“Proporcionar riego equilibrado”.

─ ¿No basta con la mierda? ¿Es necesario mear también sobre la tumba?

─ Asqueroso, pero esto explicaría por qué después de “plantar” y “abonar” un individuo siguiendo tus recomendaciones, si como dices se tiene paciencia y se sabe esperar, al poco tiempo brota un cementerio.

virgi dijo...

Muy zen tu entrada, Ginebra. Ojalá tuviéramos la sabiduría de la Madre Naturaleza, pero no, nos empeñamos en negarla.
Me encantaron las fotos, decididos, fuertes, arraigados esos árboles.
Un besote (ya me dirás algo de Lanz)

Ginebra dijo...

Muy chispeante tu comentario, eólico. En realidad, visto así, puede parecerse a un sepelio en toda regla:) pero hablo de plantar y posibilitar vida.
Aunque la vida y la muerte son caras de una misma moneda, no en vano nacemos para morir...
Besos

Pues sí, Virgi, algo de esa sabiduría nos haría falta, porque el panorama es bastante desolador...
Me he enamorado de Lanzarote, voy a volver en cuanto pueda, es más, podría vivir allí tranquilamente, en un pueblito de los de interior de la isla. Preciosos. Diferente y mágica la isla. Timanfaya es el PN que más me ha impactado de todos los que conozco. Es absolutamente increíble.
Besos