22 diciembre 2016

Planetas convergentes

Telaraña. Foto de Ginebra
He aprendido a esquivar las telarañas, las de fuera y las de dentro (que siempre he intentado, con más o menos éxito, echarlas "p'a fuera"). 

Mientras tanto me dedico, entre otras cosas, a observar la pericia del tejido, el vértigo de un trabajo "de altura" y la perfección de esa convergencia en una red de espacios y ramajes que crecen sin estorbarse; me ensimisma ese concepto espacial de "alto x ancho" equilibrado y perfecto. Nada entorpece a nada, a nadie.

Cada cuál sabe exactamente hacia donde dirigirse en un equilibrio perfecto entre su existencia individual y su entorno...

7 comentarios:

ñOCO Le bOLO dijo...


Te diría que la foto es un buen contrapicado. Esas ramas dan un toque dramático a la imagen pero, como bien dices, tendremos que saber dirigirnos hacia ese equilibrio perfecto...
En realidad, nuestra existencia es un continuo viaje en busca de alguna clase de equilibrio, aún sin conocerlo.

un beso
Y sobre estas fechas... ¿tarda mucho en llegar el nueve de enero?

· LMA · & · CR ·

Ginebra dijo...

Jajajjaajaja, no tengo prisa de que venga el 9 de enero, ya que hoy comienzan mis vacaciones, La Navidad para mí significa exclusivamente periodo vacacional, ni me gustan estas fechas, ni suelo celebrar nada más allá de estar con los amigos y la familia, cosa que hago siempre no sólo en Navidad.
Un árbol portugués es éste, de Sintra concretamente, sitio dónde los árboles retan al factor altitud;)
Besos en equilibrio.

Aristos Veyrud dijo...

Tomo lo del vértigo como punto de partida hacia esta meditación o ejercicio de consciencia hacia la bondad y silencio del universo, hacia su orden y abundancia. Exaltación hacia la aceptación de lo perfecto en una fracción de tiempo de luz y sombra.
De las telarañas que mencionas ¿son las vivas donde aún habita la araña, o las abandonadas?
Una de las meditaciones más apasionantes es precisamente las que se relacionan con la sabiduría y presencia de los árboles, Buda se iluminó debajo de una higuera. Poner las palmas de las manos sobre ellos y escucharlos desde allí, o abrazarlos siempre producirá trascendentales transformaciones.
Besos querida Ginebra!!!

Ginebra dijo...

Si Buda meditó o encontró el sentido debajo de una higuera, es indicativo de que el camino "está poblado de árboles", es más, son ellos los que nos lo muestran.
Hoy he estado un buen rato debajo de un roble, ahora sin hojas, divisando las montañas y las hogueras que en esta época pueblan el valle (hogueras para quemar las podas de los cerezos) puede interpretarse como quemar los malos sentimientos y/o recuerdos y darle una oportunidad a los nuevos que han de venir...
Besos

Chousa da Alcandra dijo...

Puede apreciarse como se dan besos cada vez que el viento las empuja a rozarse levísimamente. Y luego tornan a su telaraña de harmonía.

Bicos de inverno

Torcuato dijo...

Muchas veces vemos las telarañas pero no sabemos donde está la araña que las ha construido.
En cuanto a que cada uno sabe exactamente hacia donde dirigirse, no se yo. Más bien diría que la mayoría somos pollos sin cabeza.
Me ha gustado el texto, Ginebra, y por supuesto la foto. Y la música.
Besicos y Felices fiestas.

Ginebra dijo...

Chousa, !qué bonito punto de vista!.Besos.... Desde luego que parecemos pollos sin cabeza, saben como manipularnos, la jugada consiste en que nos resistamos. Besos