14 diciembre 2016

Simbiosis

Lava y espuma. Foto de Ginebra

Eran como la roca y las olas, se abrazaban con ímpetu para separarse después. Un ir y venir de acercamientos y alejamientos expresos, tácitos, impredecibles, deseados, necesarios o destructivos.

La simbiosis de lava y espuma formaba parte de sus existencias individuales y duales.
El mundo les quedaba lejos porque, a sus ojos, todo les quedaba chico.

6 comentarios:

ñOCO Le bOLO dijo...


Lo veo. Lanzarote.
¿Que mejor sitio para un maridaje tan perfecto? Lava y espuma, fuego y agua...
Un lugar fantástico.

un beso

· LMA · & · CR ·

Torcuato dijo...

Viendo tu magnífica foto, lo pequeñitos e indefensos que se ven los humanos que están encima de la roca y lo grandioso del mar embravecido, pienso: "Que ingenuos algunos hombres que se creen con el poder de dominar a la naturaleza"
Besos, Ginebra

Ginebra dijo...

Maridaje, eso es, Ñoco...
Besos

Pues eso pienso yo: qué prepotentes somos los humanos creyéndonos el ombligo del mundo y, ya ves, tan pequeños y frágiles como las hormigas.
Besos

Eólico dijo...

“La felicidad que ayer fue angustia,
tempestad,
vuelve ahora en breves
oleadas al corazón
como un mar apaciguado.
Bajo el suave sol reaparecido brillan
cándidas ofrendas:
las conchas que la ola
dejó en la orilla”.


Antonia Pozzi

Aristos Veyrud dijo...

Cuando el amor respira es inevitable la contundencia y la fuerza de las manifestaciones, ya sea en la intensidad de las ternuras o en la gigantomaquia y explosiones de los asombros. Es la simbiosis de los truenos y temblores los que de verdad nos despiertan a la vida como bien lo recoges en esta fotografía.
Besos querida Ginebra!!!

Ginebra dijo...

"Precioso y preciso" el poema, refleja lo que pensé e intenté escribir con menos fortuna que Antonia Pozzi.
Besos

Supongo que así es, Aristos, ímpetu y sosiego, ternura y explosión de emociones... sólo lo saben los que aman.
Besos