30 enero 2017

Con esa cara de cochino


Atónitos, perplejos, estupefactos y cabreados, así nos quedamos durante el proceso electoral a la presidencia de EEUU; primero al observar que un patán cualquiera presentaba su candidatura y después, que ese mismo patán pudiera desbancar a otros candidatos de su partido y vencer a su oponente demócrata a la que todos apoyábamos, no ya por méritos propios (que no dudo que fueran mejores que los de este tipejo) sino por lo que se nos venía encima si este personaje se convirtiera en presidente de un poderoso país.

Escuchamos sus promesas electorales y seguíamos atónitos ante la sarta de incongruencias y salidas de tono de este tipejo narcisista , de este americano con cara de cochino que se ha convertido en presidente de los EEUU con promesas electorales ultranacionalistas, xenófobas, machistas y antidemocráticas.

Es paradójico, como poco, que la primera democracia histórica del mundo, el país que elaboró la primera Declaración de Derechos (Virginia, 1776) se haya convertido de la noche a la mañana en una especie de Alemania de los años treinta, un país segregacionista, homófobo, islamófobo, racista, que levanta muros y que niega el cambio climático y propone la explotación salvaje de nuevos espacios naturales como primeras actuaciones del nuevo gobierno.

La sociedad americana está dividida. En las grandes ciudades de la costa Este y Oeste se repiten las manifestaciones contra Trump, pero en las zonas del interior, en pequeñas ciudades y entornos rurales, en esa América Profunda del rifle, del Ku Klux Klan y el nacionalismo blanco, los apoyos incondicionales al nuevo presidente hacen saltar las alarmas.

Los inmigrantes tienen miedo, los musulmanes son los nuevos judíos en la era Trump . Los recientes decretos sobre inmigración tienen colapsados los aeropuertos y algunos países han comenzado a aplicar las mismas medidas xenófobas sobre la entrada en el país de personas procedentes de algunos países concretos; Irán, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen, entre ellos compañías de vuelo francesas.

Como hiciera Hitler, se ha rodeado de asesores y consejeros segregacionistas y ultranacionalistas, si Hitler tuvo a Goebbels, Trump , para no ser menos, se apoya en Bannon, quien ha declarado la guerra a los medios de comunicación.
¡Y qué decir de las amistades peligrosas!: Putin, Marie Le Pen, Netanyahu... en fin... que es para tener miedo, mucho miedo. Es increíble como la historia puede repetirse, más si perdemos la memoria, si dejamos de recordar el horror, éste se nos aparece de nuevo y se establece en el presente y amenaza con estar también en el futuro.

8 comentarios:

ñOCO Le bOLO dijo...


Lo has resumido muy bien y poco más queda por añadir. Es cierto, es muy preocupante. Mucho. Una bomba racimo cuya explosión habrá de afectarnos a todos.
Mientras esto sucede, nuestra timorata e hipócrita Europa tiene miedo a pronunciarse y así se va abonando el campo para que crezcan fuertes movimientos de extrema derecha, cuando no fascistas directamente.
Veremos lo que pasa. De momento, mucha gente tiene carnaza televisiva abundante para pasar el rato. Quizás la tele-prensa del corazón pierda algunos fieles, que con Trump ya hay diversión.

un beso

· LMA · & · CR ·

Ginebra dijo...

Los Aliados, antes de la II Guerra Mundial, tampoco se pronunciaron, simplemente dejaron hacer... Hitler incumplía los acuerdos tomados en Versalles y comenzaba una carrera expansionista por Europa. Todos callaron como temiendo despertar al monstruo y éste hizo lo que tenía claro que iba a hacer: involucrar a la humanidad en una guerra hasta entonces nunca vista, de mayores dimensiones en víctimas y en destrucción que la Gran Guerra ocurrida 20 años antes.
Los países democráticos de Europa ya no tienen ninguna credibilidad. Lo hemos visto claro con sus actuaciones ante la guerra de Siria y el problema de los refugiados. Nos hemos prostituido de una forma vil.
Besos, Ñoco

Sara dijo...

Mi estimada Maribel, crecen los populismos de un lado y de otro, todos ellos fascistas empedernidos...estamos viviendo tiempos mediocres y si cada uno de nosotros intentamos ser magníficos para todos los que están en nuestro día a día, podremos hacer frente a estos(voy a evitar el calificativo) a estos, que vienen a cambiar el mundo ( que nos libren de ellos). Yo quiero creer que sea en el mismo interior de La Casa Blanca, que le suavicen sus colaboradores y opinión Pública, que sea tanta la presión a la que se le soleta que cambie de rumbo en sus políticas. De verdad que quiero creerlo por que sino...pufffff.
Mi abrazotedecisivo

Ginebra dijo...

Pues yo creo, Sara, que a este tipo de personas no le cambia nadie, es más, creo que él está por encima de presiones y opiniones distintas a la suya. Se rodea de gentuza de su misma calaña, sólo hay que ver la trayectoria política de sus consejeros y los cargos que ocupan, no se salva ni uno ni una. Pero la esperanza es lo último que se pierde y yo espero que, de una forma u otra, no agote su legislatura. A mí me parece muy peligroso. Besos, Sara

Alí Reyes dijo...

Exactamente así nos sentimos ¿Cómo pudo un pueblo de inmigrantes elegir a un personaje tan obtuso?...en fín. tampoco puedo hablar muy duro pues en Venezuela el pueblo eligió a Chavez y ya ves las consecuencia. Por lo visto a cada nación le toca su hora del absurdo.

Ginebra dijo...

Ese es el problema, que al final los votos tienen, a veces enormes consecuencias. Fatídicas consecuencias en Venezuela, EEUU y es España, que aquí NO nos libramos de un presidente y un gobierno con asuntos de corrupción y no sólo no dimite nadie, es que salen elegidos. Expediente X

Sergio DS dijo...

Horroroso, mucho, preocupante, más que eso, lo pero diría yo, que es el resultado de la opinión de 23 millones de personas, eso sí es terrible.

Ya veremos por dónde va, solo o con sus amigos... tiempo.

Un beso.

Ginebra dijo...

Sí, Sergio, ese resultado electoral es terrible. Fíjate los sondeos electorales en Francia, Marine Le Pen puede ser la siguiente en ocupar la presidencia y jefatura del estado...
El sufragio es algo más que depositar una papeleta en una urna... es un enorme trabajo de responsabilidad, pero eso vas y se lo cuentas al 50% de los votantes, que te miran como si estuvieses chalada...
Un beso