12 marzo 2017

Retratos en la memoria.


Era un niño pequeño y, como tal, miraba aquello que tenía a su alrededor. Sus ojos negros y rasgados como el de los japoneses, pestañeaban y parpadeaban al impulso de su cerebro, tratando de asimilar todo aquello que le envolvía: el agua de lluvia, el viento en los árboles, los patos en la fuente y el ladrido de un perro cualquiera.

Retratos. Fotos de Ginebra

Cada año cumplido puso distancia en nuestra relación, porque miraba con otros ojos y exploraba nuevas emociones y sentimientos desconocidos para él. Ante su perplejidad natural, mi experiencia de años y mi memoria. De cuando fui chica, como él, adolescente feroz y mujer madura más sosegada, pero igualmente feroz. 

7 comentarios:

Sara dijo...

Simplemente preciosas hoy tus letras y sentimientos...a mi de feroz ya me va quedando poquito, se ha apoderado de mi un sosiego de madurez, que no deja casi paso a la ferocidad...y vivo tan tranquila...ha sido mi opción de decisión y que calidad de vida Maribel...cuánto tiempo perdí.
Abrazotedecisivo...eso si... estoy feroz de contenta porque vuelvo a tu tierra muy prontito, ya tenía muchas ganas...estas cosas en las que invierto en mi vida si me ponen ferozmente alegre y feliz jajajaja.

ñOCO Le bOLO dijo...


El paso del tiempo es inexorable. Ese niño de ojos negros y rasgados te permitirá, como ya te está permitiendo, tener nuevas vidas... a través de esos ojos.
Me gusta mucho tu reflexión. No te preocupes por las distancias, se acortan y alargan según distintos periodos... pero de todo eso ya sabes bien como madre.

Un beso
Me das a conocer a un nuevo autor... que me gusta.

· LMA · & · CR ·

Ginebra dijo...

Bueno, "feroz" en el sentido de carácter o de "genio y figura, hasta la sepultura", pero calibro mucho los momentos en los que sacar las zarpas o dar la coz (si hablamos en el argot equino:))).
Me alegra que vuelvas por aquí, la gente que disfruta de la naturaleza como tú (vosotros) lo hacéis pues es siempre bienvenida.
Besos

Ñoco, esa metáfora de alargar las distancias o acortarlas, darles vida en una palabra, según el periodo, me ha gustado mucho.
Jim Croce murió hace tiempo, pero nos quedan sus canciones, siempre eternas, como algunos instantes en la memoria.
Besos

Roberto Montelana dijo...

La memoria, como aroma que guarda un frasco, sin importar el tamaño, es lo que nos queda.

Yo también miro al mar como niño, me olvido de las canas cuando estoy frente al espejo.

Un abrazo,

Gabriela dijo...

Lo que nos guardamos, nos define en la mirada,
nos suma para encontrarnos en algun momento,
que nunca nos falten los ojos de niños
para ver el mundo, cada vez!

virgi dijo...

Bueno, es lo que tiene crecer, que los pasos son más largos y los caminos se bifurcan, como las ramas de los árboles. Pero tu vitalidad de mujer fuerte siempre tendrá recursos para el encuentro.
Besitos, Ginebra, besitos.

La utopía de Irma dijo...

Ya sabes que las distancias pueden ser laaaaargas o cortitas, todo depende de hacia dónde queramos memorizar el instante de la vida, porque en realidad la vida son un puñadin de instantes, a veces no tantos como nos imaginamos, así que a ser ferozmente felicesssss (lo de comer perdices va a ser que no, es que me dan pena esos bichines tan pequeñitos)

Suena muy bien Jim Croce.

Besines utópicos, Irma.-