21 julio 2017

Paisajes en sepia


El camino serpentea entre el paisaje reseco, delimitando  puntos cardinales opuestos.La animada conversación cesa cuando la fotógrafa ha visto mentalmente la foto antes de materializarla con un disparo. Deja que el hombre que la acompaña se adelante unos pasos, y atrapa, con él dentro, toda esa planicie en un clic.
En la vasta llanura el tiempo se detiene y las cosas dejan de pasar, se interrumpen de pronto, y cualquier acción queda congelada en la vorágine del espacio-tiempo.

Paisajes cercanos (serie paseos con Romano). Fotos de Ginebra

La mole de granito rompe la llanura omnipresente en toda la ruta.Nidos vacíos vencidos por una luz cada vez más intensa.
El silencio lo inunda todo. Es protagonista indiscutible de la escena, por eso llevamos callados un buen rato como queriendo, con nuestro mutismo, no romper ese hechizo que proporciona un paraje natural sin tránsito humano.

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