08 junio 2018

"Un beso y una flor"

Cyclamen blanco. Foto de Ginebra

El cyclamen blanco es una flor de tipo bulbo que posee una extraordinaria belleza, dada la forma de sus pétalos que sugieren un corazón de esos que solemos dibujar en los cristales cuando el vaho nos brinda esa posibilidad.

Su periodo de floración es el invierno hasta bien entrada la primavera; es entonces cuando ralentiza su crecimiento y, digamos, se toma un largo descanso estival porque no le gusta el calor.

No necesita cuidados extraordinarios, aunque sí precisa de parte de nuestro tiempo, como cualquier otra planta. En contrapartida, ella nos ofrecerá siempre mucho más de lo que nosotros podemos concederle, por ejemplo esa delicada y rara belleza que viene a adornar nuestras tardes de invierno, lluvia y sofá.

En la mitología griega se la consideraba una flor vinculada al amor duradero y sincero y Plinio el Viejo sostenía que su cultivo evitaba el mal de ojo. En otras culturas, esta planta se asocia a las pócimas de amor, a la magia, a la resignación por un amor perdido y, por ende, a las despedidas (esto me recuerda a la letra de aquella canción de Nino Bravo: "al partir, un beso y una flor"...

6 comentarios:

ac ga dijo...

·.
Nunca hemos tenido un ciclamen pero los consejos que nos adjuntan en el vídeo, por si algún dicha compramos una.
La foto, con tan intenso blanco y negro, resulta potente, casi pide un diálogo con ella.
Un poco más de textura en el blanco le hubiera sentado bien. La composición me encanta.
Un beso Maribel

LMA · & · CR
.

Gabriela dijo...

Que bienestar me produce tu foto,
que magia traen las flores.

La utopía de Irma dijo...

¡Qué foto más bonita! Si te digo la verdad hasta que no he visto el vídeo con "mucho" detenimiento no sabía que planta era.

Buen fin de semana, besines utópicos, Irma.-

Erik dijo...

Es bonita si. Yo ando ahora cuidando de unas orquídeas que me regalaron hace unos meses.

Un abrazo.

Efraín Luzbel dijo...

A veces buscamos retratos y hablamos a fotos de amores perdidos.

"Estoy mirando una fotografía
en la que da un rayo de sol.
Tanto argumento, tanto razonar
mientras se iba escapando nuestro amor.
Ninguna lógica puede salvar
el abismo que se abre entre decir
te quiero y no decirlo.
Miro sonriendo la fotografía.
Amanos mucho tiempo.
Tarda en marcharse el sol de los retratos"

Joan Margarit.

Ginebra dijo...

El poema de Margarit es excelente, no lo conocía, gracias. Sí, hay un gran abismo que escapa a toda la lógica entre lo uno y lo otro, es algo que no entenderemos y por eso queda dentro y duele. Lo expresó muy bien, supongo que porque sintió ese dolor del que hablo y que yo no supe describir tan magistralmente...
Besos