19 julio 2018

Es inquietante...

Ilustración de Hombre Invierno

" Siempre me ha intrigado, como un rasgo significativo y misterioso de la psicología humana, que la vida de diario encuentre un cauce  para seguir fluyendo como si tal cosa durante las guerras, que los niños sigan jugando, los músicos haciendo música, los bailarines danzando, los escritores (que acaso ni siquiera hacen mención en sus libros al momento histórico que viven) escribiendo, las muchachas poniéndose guapas, los novios bailando incansablemente a media luz... Es inquietante, y reveladora de los fondos turbios de nuestra alma, la facilidad que a veces tenemos para convivir con el horror y para reajustar o acomodar a las circunstancias de un día para otro, nuestra tabla usual de valores (...)"
( El Balcón en Invierno,Luis Landero, Tusquets)

8 comentarios:

La utopía de Irma dijo...

Es inquietante la pasividad mundial antes hechos así, los seres humanos cada día somos y estamos más grises, me recuerda tanto a Momo, los niños juegan pero no son felices, los mayores quieren ser niños pero tampoco somos felices, las guerras y el odio resulta que son grandes negocios para unos pocos, en fin esto es un "puto caos" y lo peor de todo, es que nos hemos acostumbrado, tanto que lo vemos como algo normal, ME NIEGO A ELLO...

Besines utópicos, Irma.-

Ginebra dijo...

Me resulta magistral esta reflexión de Landero, reflexión que hago mía y que está presente en la mente de mucha gente, Irma, pero ese puto caos que mencionas, parece ser el eje que mueve todo. Un eje erróneo, injusto, inhumano... pero sobre el que poco o nada podemos hacer . Esta especie de negación me consume, ese no poder hacer me agota... y buscamos nuestros refugios a salvo de esa vorágine y... la vida sigue, pero es triste para quienes no dejamos de mirar a todos lados. Un abrazo, Irma y mi aliento solidario al pueblo palestino, a esa minoría que sufre este “ holocausto” a manos de quienes no hace tanto sufrieron algo no tan distinto.

Efraín Luzbel dijo...

Carnet de identidad

“Escribe
que soy árabe.
Soy nombre sin apodo.
Espero, paciente, en un país
en el que todo lo que hay
existe airadamente.
Mis raíces,
se hundieron antes del nacimiento
de los tiempos,
antes de la apertura de las eras,
del ciprés y el olivo,
antes de la primicia de la hierba…

Escribe
que soy árabe,
que tengo el pelo negro
y los ojos castaños;
que, para más detalles,
me cubro la cabeza con un velo;
que son mis palmas duras como la roca
y pinchan al tocarlas.
Y me gusta el aceite y el tomillo.
Que vivo
en una aldea perdida, abandonada,
sin nombres en las calles…

Escribe
que soy árabe;
que robaste las viñas de mi abuelo
y una tierra que araba,
yo, con todos mis hijos.
Que sólo nos dejaste
estas rocas…

Escribe, pues…
escribe…
que no aborrezco a nadie,
ni a nadie robo nada.
Mas…
¡Cuidado con mi hambre
y con mi ira!

Mahmud Darwish, de “Poetas palestinos de resistencia”

Ginebra dijo...

Precioso poema de resistencia, gracias Efraín por regalarnos poesía; versos que “ ponen la guinda” en el postre adecuado. Cuando un pueblo es humillado y sufre hambre y le niegan los derechos básicos, es normal que la ira irrumpa como lo hace un volcán en erupción. Entonces el caballo se desboca y todo es posible, y todo está justificado... La historia es testigo de esa ira en forma de revoluciones y/ o movimientos sociales que derrumban los cimientos del orden impuesto y se da un cambio como no podía ser de otro modo. Es reconfortante leer tus comentarios. Besos

Ildefonso Robledo dijo...

En los momentos mas inquietantes, la vida sigue... De un modo u otro, todo sigue latiendo... Y lo pelo es que terminamos no dando importante al motivo de esas inquietudes...

Somos asi, amiga... Asi se nos hizo... Cuesta entenderlo pero la naturaleza es asi... Y el hombre tiende a adaptarse a ella mansamente, salvo excepciones, claro

Un abrazo

Ginebra dijo...

Cuesta entenderlo, pero es parte de nuestra naturaleza, como dices... pero hay hechos tan graves e injusticias tan atroces que remueven conciencias y bueno, hay quienes luchan para enmendarlas y eso es también nuestra naturaleza: rebelarnos ante la opresión, no?. Besos

Gabriela dijo...

Lo inquietante Bella, es lo profundo de esta verdad, y nuestra posibilidad de ver, de comprometernos.
También pienso, que si continuamos, si resistimos es por la palabra, por el arte que nos da aire y nos proyecta, aunque sea sólo a algunos.

Ginebra dijo...

La palabra está antes que la acción, sin lo primero no hay lo segundo. Las teorías se mudan en praxis en todas las revoluciones, en todos los grandes cambios, Gaby, como dices: resistimos por la palabra.
Besos