09 septiembre 2018

Cigarrillos y baladas

París, la nuit. Foto de Brassaï

En un rincón del atestado salón, entre el humo de los cigarrillos y la balada procedente del incansable gramófono, una mujer joven reposa su brazo sobre el hombro de su acompañante. No vemos el rostro de él, sólo la sonrisa explícita de ella.En la imagen leemos la complicidad que destila ese momento íntimo entre ambos. ¿Una proposición?, ¿tal vez una confesión o una promesa?.No parece una despedida, más bien un reencuentro esperado.

Sea como fuere, es algo que posiblemente no sabremos porque ese instante fugaz sólo les perteneció a ellos y, de alguna forma, al fotógrafo que captó la imagen a ambos lados del espejo para atraparnos a todos en ella; para hacernos partícipes de la intimidad de dos enamorados en las noches parisinas de hace décadas.

10 comentarios:

Efraín Luzbel dijo...

Aunque tal vez la distancia había acumulado entre ellos desgastes y desencuentros capaces de hacerles olvidar lo mucho que se amaban, yo creo que se trata de un reencuentro esperado y deseado. No se ve el rostro de él pero se le intuye una sonrisa tan explícitamente feliz como la de ella.

Ginebra dijo...

Puestos a imaginar una situación, me quedo con esa versión de reencuentro aderezada con la fantástica voz de Peggy Lee de fondo en esta balada.
Besos

Ildefonso Robledo dijo...

Oh, que foto... y, Oh, que tiempos aquellos...

Precioso trabajo, amiga

Ginebra dijo...

Cierto: la imagen desprende la nostalgia de esos tiempos de cafés y ambiente parisino de los años cuarenta tan lejanos y tan inspiradores.Besos, amigo

José A. García dijo...

Y uno que creería que los entrometidos que sacan fotos en los momentos más inoportunos habían nacido con las redes asociales...

En fin.

Más allá del chiste, la fotografía tiene mucho que analizar.

Saludos,

J.

Ginebra dijo...

Lo de redes "asociales" tiene su sentido, José, no te creas que no:).
Sí, cierto, cualquier imagen se presta a un análisis y cada cual puede sacar su propia conclusión, todas válidas pues la verdad nos queda velada.
Puede ser, la joven, una prostituta, por ejemplo, captando a un futuro cliente, el fotógrafo se movió en esos ambientes durante una época en la que facturó esa serie de fotografías titulada París, la nuit...
Yo, en cambio, he hilado una historia romántica, que puede o no corresponderse con la realidad.
Besos

Fackel dijo...

¿Y si ambos posaban para Brassaï, fuera o no inductor el fotógrafo? La sonrisa encajaría y este observador también es posibilista.

Ginebra dijo...

Todo es probable, no sería la primera ni la última vez que un fotógrafo paga para hacer una foto que, en teoría, es espontánea y en la práctica está preparada. Ejemplo: los famosos besos de París y NY en los años cuarenta.
Saludos

acga dijo...

·.
Y mi voz te dice que la distancia desde la Playa del Camello fue de 920 metros, según Google Earth... Información para cualquier otra vez

Me quedo con Peggy Lee de fondo. La foto muestra posibles complicidades... y lo que se quiera imaginar.
Un beso Maribel


LMA · & · CR

Ginebra dijo...

920 m es un paseo estupendo hasta la cafetería dónde, tal vez, pongan una de Peggy Lee. Un té verde humeante y una larga conversación.
Besos latitud sur hacia el norte.