03 diciembre 2018

Ni un derecho más


Esta figura femenina pertenece al grupo escultórico El Mirador de la Memoria, del escultor toledano Francisco Cedenilla Carrasco y están situadas en la localidad de El Torno, frente a la sierra de Tormantos en el Valle del Jerte.

Su gesto es fruto de un enorme estremecimiento, de un dolor profundo. Mira a las sierras y al río Jerte que fluye tranquilo en forma de presa cerca de Plasencia.
Sufre porque ha visto la tragedia de una guerra y de una represión atroz desde el principio de ésta. Ha visto, seguramente, como se llevaron a su esposo, padre o hermano;   a su tío o a su amigo, de noche, y a la fuerza. 
Llora y se pregunta cómo fue posible aquello. Como el sueño de una vida digna y justa, de la libertad, acabó cercenado por el levantamiento armado.

Mirador de la Memoria. Fotos de Ginebra

El abuelo Leonardo Cedenilla Sánchez fue asesinado el 17 de octubre de 1936 junto con un puñado de hombres, 11 fueron los represaliados, en la localidad toledana de Marrupe. La causa de su muerte, según consta en los archivos se detalla como "causa de la guerra". Los once fueron detenidos cuando los insurrectos tomaron la localidad a su paso por Toledo. Les fusilaron a todos. El abuelo Leonardo tenía 43 años. 
Las labores de indagación y exhumación de los cadáveres comenzaron en 2002 por parte de la familia Cedenilla Carrasco y ,tras no  muchos esfuerzos, lograron dar con los restos cerca de Marrupe, en el Cerro de  La Peña Negra.

En otro cerro y en otra sierra se levanta el homenaje a él y a otros muertos anónimos que fueron asesinados por las tropas fascistas del general Franco.
En nuestra memoria están impresos sus nombres, su lucha y su historia. No vamos a olvidarnos de los que aún quedan en fosas sin localizar, sin exhumar. No vamos a rendirnos ante el avance de ideologías con mensajes viejos tergiversados en imágenes y rostros nuevos. No. De eso ni hablar. No podemos perder ni un derecho más.

8 comentarios:

Efraín Luzbel dijo...

«Miré, y vi un caballo bayo. El que lo montaba tenía por nombre Vox y el PP lo secundaba: y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad y con las fieras de la tierra».

—Españoles “bien nacidos”: largáos mientras podáis de ese país fachulento. Huid (despavoridos) como pececillos, que vienen los tiburones.

Le acompaño en el sentimiento.

Ginebra dijo...

El problema no es sólo español. La ultraderecha se ha hecho fuerte en varios países europeos, dónde gobierna (Polonia, Hungría, Austria, Italia ) en otros (Alemania, Francia, Dinamarca, Holanda, España...) está entre la segunda fuerza más votada (en la oposición) o la tercera, en definitiva: en los parlamentos y, concretamente, en la oposición. Las fuerzas progresistas pierden fuerza, el rumbo, etc... y el caballo que galopa no es el del Pueblo (véase Alberti) sino, como describes, el caballo de la derecha y la ultraderecha. Esto da miedo.
Sólo se me ocurre un sitio para el exilio, y un sitio que me pilla cerca. "Menos mal que nos queda Portugal", ya lo decían los Siniestro Total, y qué razón tenían.
Yo acompaño en el sentimiento a la mayoría de países democráticos de Europa, francamente.
Saludos

acga dijo...

·.
Mi palabra...
No solo habrá que luchar contra la pérdida de derecho. Haz memoria, seguro que encontrarás muchos derechos a conseguir. En eso consiste el progreso, en un estado de derecho que potencie la generación de nuevos derechos, que nos hagan cada vez más iguales, dentro de las diferencias,
Publicas el post en unos días duros. Que viene el lobo se ha convertido en que el lobo ha llegado.
Un beso

LMA · & · CR

Ginebra dijo...

Completamente de acuerdo contigo, Alfonso. Hay que seguir luchando para conseguir otros derechos pendientes y que sea, de verdad, una sociedad de derecho en el Planeta entero. Es una utopía, pero el hombre es un animal utópico, como dice Mújica.
Publico este post, precisamente en estos días de lobos malos, porque los lobos son buenos, pero este lobo es malo, malísimo. Pero se le ve venir, y quien no lo vea o lo ampare es porque no es una persona justa ni empática ni nada.
Hay que pelear de la forma que podamos, cada cual a su manera. Escribiendo post también:)))
Un beso

Eólico dijo...

Pandemia de lobos, es lo que parece. Es cierto que en Alemania han vuelto a aparecer los fantasmas del pasado, que aún seguían presentes en la memoria de muchos. El histórico dique de contención a la ultraderecha, construido a partir de una experiencia dramática, ha cedido ante la presión del descontento de quienes buscan un cambio radical, y dar un voto “de castigo” a las élites gobernantes.

Un partido, AfD, que dice cosas que durante muchos años eran tabú en este país y que ha conseguido el 13% del electorado es, cuando menos, muy preocupante.

¿Sabe usted si Marinaleda sigue siendo un principado colectivista independiente? Estoy buscando (de nuevo) un pueblo postizo donde mudarme.

Ginebra dijo...

Pues la verdad es que no sé si Marinaleda sigue siendo lo que era, tal vez la cadena de radio Utopía nos informe, porque los medios de comunicación al uso no dicen nada de ese tema, no interesa. Sería un buen destino, tal y como está el tema. El descontento de las masas es el trampolín de estos movimientos fascistas antidemocráticos. La falta de formación también incide y ese voto de castigo de descontentos poco o nada formados nos lleva al abismo. La Memoria, en caso d Alemania y España, sería fundamental y la formación en ls historia contemoránea de estos países desde la escuela. Conocer el pasado atroz haría que los votantes, en parte, decidieran su voto de una forma inteligente. Sin derechos no somos nada y estos charlatanes de pacotilla no resuelven problemas, por lo contrario, los crean. Va sólo a Marinaleda o precisa compañía?:). Besos

Ildefonso Robledo dijo...

Años terribles e insensatos aquellos... Y lo peor es que nos estamos esforzando, algunos mas que otros, eso sí, para que se reproduzcan de nuevo... Son ya muchos los que desean partir, cantando y bailando, para sus luchas... Y ya sabemos lo que pasa luego.

Ginebra dijo...

Pues sí, Ildefonso, fueron años terribles como dices. No repetir el mismo error sería necesario.
Saludos