29 octubre 2019

Caminos

Hitos. Foto de Ginebra

La niebla cubría buena parte del paisaje. No se divisaban ni las montañas ni tampoco el valle,así pues anduvimos casi por inercia hasta que ésta se disipó con los primeros rayos de sol. No estoy segura de la distancia que recorrimos;tampoco de los caminos sin señalizar que tomamos, pero recuerdo con bastante exactitud algunos momentos precisos de la conversación, de sus ojos fijos en los míos, de esos gestos que voy conociendo, los que me empujan hasta encontrar las palabras precisas. 

Un perro ladraba a lo lejos y se oyó el sonido ronco de un disparo. Día de caza, pensé, y un escalofrío me recorrió el cuerpo entero. Seguiste contándome cosas sobre tu aventura amorosa, se te iluminó la cara al referirte a Manuel. Te has enamorado como una adolescente, le dije. "Suerte", pensé, pero no llegué a pronunciarlo, porque la palabra se me atragantó en la garganta y no supe como hacerla salir de allí.

Casi sin darnos cuenta habíamos llegado al pueblo por un camino diferente al que utilizábamos con frecuencia; un camino surcado de atajos y trochas escondidas entre los brezos y la maleza. Senderos ocultos como en las relaciones personales y vitales, me dije,  con un destino final en parte intuido y en parte sorprendente o desconocido...

9 comentarios:

La utopía de Irma dijo...

Todos los caminos llevan a Palacios de Compludo jajajajaja, bonita charleta para un precioso paseo como el que describes.

Besines utópicos, Irma.-

Erik dijo...

Hoy por fin en este otoño raro he podido perderme un ratito en la niebla. Y Si. Suerte.

Bonito.

Besos

Ildefonso Robledo dijo...

Ay, que hermoso es pasear por el campo... Y respirar la naturaleza...

Alí Reyes dijo...

La cazadora...pero con una cámara

Fackel dijo...

Ahí, ahí la vida misma..."un camino surcado de atajos y trochas escondidas entre los brezos y la maleza. Senderos ocultos como en las relaciones personales y vitales..." Esa es la clave, con el matiz de que a veces lo que parecen atajos son sendas que no conducen a ninguna parte o que te obligan a retroceder, y en las trochas hay ocultas situaciones inesperadas, no siempre exultantes. A elegir sobre la marcha, porque si se piensa uno demasiado la andadura acaso no arranca.

alfonso dijo...

·.
Mi palabra...
Bonito jito, o hito, granítico, como corresponde a la zona.
Esos paseos son siempre una maravilla, especialmente cuando los regresos se convierten en improvisados. Es la oportunidad para los descubrimientos... como muchas conversaciones.
Un beso Maribel.

LMA · & · CR

Gabriela dijo...

Tu cadencia me ha hecho sentir el camino,
compartir la conversa.
Caminos de intimidad.
Descubrirnos en trama vincular.

José A. García dijo...

Es de sabios reconocer que no podemos recorrer todos los caminos y que existen aquellos que en verdad no fueron construidos para nuestros pasos. Aunque nunca se puede volver atrás.

Saludos,

J.

Ginebra dijo...

La metáfora de la vida como un camino lleno de recovecos y/o senderos, atajos, etc es, digamos, un "clásico", pero me parece muy apropiada.
Gracias por vuestros comentarios que siempre agradezco y de los que aprendo o me enriquecen.
Besos