23 marzo 2020

Reverdecer

Brotes nuevos en la colina. Foto de Ginebra


Y tras el largo invierno, asoman ya ,en el único árbol de la colina, unos brotes tímidos en sus ramas. Ya está cerca la primavera. 

Le gusta a la encina que la miremos, que nos paremos frente a ella y le dediquemos un tiempo del que, sin duda, nos sobra. Le gusta a la encina que  escuchemos el mensaje que nos lanza, ese que habla sobre que todo acaba reverdeciendo porque es sabido que  la vida siempre empuja, aunque haya apretado antes.

Y, al fondo,  el pueblo que espera al caminante para brindarle un reposo merecido; una cerveza o un vino en una terraza al sol, y unas vituallas de las de siempre, para prolongar, quizá, esa conversación que no cabe en una carta.

Todo es transitorio, aunque a veces parezca una puta locura...

12 comentarios:

Alí Reyes dijo...

Qué texto tan poético...y me encanta eso de "le gusta a la encina". Por estos lados en cambio, (sur de Brasil) viene asomando el otoño

Erik dijo...

Nunca mas acertado. Transitorio.

Besos

Fernando Álvarez dijo...

Guapa foto y más aun con esa reflexión, la última frase es el titular de lo que está ocurriendo. El temazo de Robe y compañía redondea la entrada.
Un abrazo amiga

alfonso dijo...

·.
Mi palabra para decirte que una encina es un árbol majestuoso, especialmente cuando es encina solitaria. Y tu foto así nos la muestra mientras Extremodouro suena.
La vida es transitoria, un instante entre dos nadas, rellenado con muchas primaveras. Aprovechémoslas de una en una. Tiempo tenemos.
Un beso Maribel

LaMiradaAusente · & · CristalRasgado

La utopía de Irma dijo...

ES una puta locura que a veces parece un puto sueño y si no que se lo digan a mi #PutoCalendario

Cuídaros mucho, la encina está encantada con su preciosa primavera. Ainsss mi Extremoduro que los cabrones tienen todas las entradas agotadísimas, voy a dar cuatro brincos y vuelvo.

Besines utópicos.-

g dijo...

Yo, al subir la persiana, me deleito con quince pinos, con el viento enredado entre sus brazos leñosos... sus agujas suspiran y mecen mi cabello...

Ginebra dijo...

Bonitos comentarios. Y sí, aprovechemos el tiempo, nos quedan muchas primaveras, detengámonos a visualizar el viento enrededado en los brazos leñosos de un pinar (es preciosa esa figura retórica, g) y, sobre todo, cambiemos globalmente un poquito el chip en nuestras cabecitas locas. Porque e Planeta se enferma y nosotros, como parte de ese organismo vivo, también lo hacemos y... la culpa la tenemos todos por nuestro inconsciente comportamiento para con a madre tierra, con Gaia. Somos hijos desagradecidos e individualistas y un cambio mental es necesario para adoptar otro tipo de comportamientos. Depende de cada uno y una.
Besos para todos y todas y cuidaros mucho. Yo también lo hago y me quedo en casa.
Besos

Gabriela dijo...

que delicia la naturaleza sabia!
Y de tu mano hermana,
es puro Amor

Ildefonso Robledo dijo...

Preciosa entrada, amiga... La imagen es una maravilla, como la reflexion
Un abrazo

Ginebra dijo...

Gabriela, Ildefonso, gracias.
La naturaleza nos salvará de todo esto, si aprendemos a respetarla y a convivir y relacionarnos de otra manera con ella y entre nosotros mismos. Es una solución que se me ocurre para estos momentos que estamos pasando todos.
Un abrazo

Sergio DS dijo...

Nos vamos al Extremo y va a ser Duro.
Locura total...

Besos.

Ginebra dijo...

Pues sí, Sergio, extremo y duro. En todas sus acepciones.
Un beso