13 mayo 2020

Estaciones


Un niño con piel tostada como la arena del desierto monta por primera vez un caballo. Es un caballo tordo atruitats ;tan fuerte como dócil. Galopa con una intensidad desmedida y hay que acortarle las riendas porque puede ser tan rápido como un vendaval inesperado.

Es temprano y hay una luz tenue atrapada en un mar de nubes que anuncian una tormenta de verano. El pasto está seco, su tonalidad es de ese amarillo albero que nada tiene que ver con el verde intenso que vistió en primavera.

El niño se agarra a las crines, temeroso quizá de esa experiencia de la primera vez. No sabe que el caballo tordo jamás le haría caer, pues conoce a quien lo monta y en su carácter lleva implícita esa nobleza de actuar según las circunstancias, siempre respetuoso con quien, a horcajadas, lleva en su lomo.

Retratos. Fotos de Ginebra

La gente pasea ausente a unos acordes de guitarra. La joven que los emite  no se siente intimidada por esa pasividad del peatón que tiene prisa o por la lentitud con la que un grupo de jubilados se toma parte de las horas de la que consta el día. No parece importarle que, aparentemente, nadie la escuche tocar ni se detenga un instante.

Sonríe agradable a la cámara ataviada con ese apéndice que es su guitarra y nos ofrece un rayo de sol en una Castilla acostumbrada a los días fríos de finales de otoño y destemplados de invierno.

10 comentarios:

Erik dijo...

Solo...

¡Maravilloso!

Beso

Fernando Álvarez dijo...

Una entrada muy bonita, las dos fotos transmiten belleza pero también ese aire de libertad tan añorada ahora. La sonrisa de la chica de la guitarra es preciosa. Y que bien lo relatas.
Eché de menos la música, aunque también he aprendido algo nuevo...
Un abrazo

Ginebra dijo...

Gracias, amigos.
En estos días se echa de menos ese "aire de libertad", como dice Fernando. Las cosas van mejorando y con eso nos quedamos, al menos podemos salir en franjas concretas y, en algunos casos, incluso sin franjas, si el municipio tiene menos de 5000 habitantes.
Volveremos a sentir ese deambular más comedido ahora, al menos al principio. A detenernos frente a una chica que toca la guitarra, a caminar sin miedo al otro, sin tantas distancias en todos los sentidos.
Y podremos montar a caballo aquellos que podamos... eso lo echo de menos yo más que la música todavía, y ya es decir...
Besos

alfonso dijo...

·.
Un post muy completo. Me voy con un conocimiento mayor sobre los caballos, especialmente, los tordos y las características de su pelaje.Dos post en uno. El niño y su caballo, y esa íntima relación que se establece.
Y una guitarra con chica. Me encanta su templanza, ajena a los ajetreos circundantes.
Dos buenas fotos. Claro.

Un beso... y cuidaros !

LaMiradaAusente · & · CristalRasgado

Gabriela dijo...

Los tiempos que corren perplejos en la libertad de otros días.
Quien pudiera montar a caballo por praderas.
Aqui se acerca el invierno.
Otros planes parecen...

Ildefonso Robledo dijo...

Preciosos estos aires de libertad que nos traes... Me encantó
Un abrazo

Ginebra dijo...

Gracias, amigos, por vuestras palabras de ánimo siempre.
Pronto iremos superando todo lo relacionado con la pandemia y podremos tener mayores cotas de libertad. AHora no es el momento, creo que las autoridades sanitarias son los expertos que deben indicarnos cómo y cuándo. Lo demás son pataletas políticas de partidos que en lugar de arrimar el hombro intentan boicotear y machacar al gobierno que los españoles hemos elegido. En fin, un asco de país, la verdad. Ingobernable, siempre lo ha sido.

Retomaremos actividades y todo seguirá poco más o menos que antes, sin más, pues memoria tenemos más bien poca y sesera, algunos/as, ninguna. Sólo hay que echar un vistazo a las imágenes procedentes del "elitista" barrio de Salamanca, lo llaman libertad de expresión, pero a mí me suena a borreguismo dirigido desde Vox y PP, Ciudadanos no estará muy lejos tampoco... EN Aluche y otros barrios de Madrid, en cambio, no se ven caceroladas, se ven largas colas de personas recogiendo comida que voluntarios y vecinos del barrio preoparan, también menús de cáritas. ALlí no se ha visto a la famosa presidenta de la comunidad (famosa por las bobadas que suelta por esa bocaza) ni al alcalde de dicha ciudad. Sólo se les ve para animar caceroladas de "gente bien" y que hay que pasar a la fase I en esa comunidad cuando es imposible sanitariamente. EN eso están pensando los pueblitos de la Sierra de Madrid, con 0 contagiados que vayan ahora a los madrileños a poner todo patas arriba.

EN fin, que necesitaba expulsar un poco de este cenizo político que me revienta de vez en cuando. La estupidez humana es infinita, con eso cuento.
Besos a todos y todas

La utopía de Irma dijo...

Qué totos y que post más bonito, hacen falta estas bocanadas de aire y de libertad, por aquí seguimos en la fase rara esta del 0.5 pero bueno esperemos que muy pronto nos suban la nota y podamos salir.

Besines utópicos.-

Sara dijo...

Hola Maribel, espero que estéis bien y a ver si poco a poco podemos tener un poquito de nueva normalidad en nuestras vidas... nosotros al vivir en La España Vaciada, en la España rural , desde el 2 de mayo no hemos parado de caminar y caminar, de montañear y disfrutar de esta primavera que está siendo hermosa, verde intenso como hacía años que no la veíamos...tu entrada habla de libertad, de nobleza, de humanidad y de caballos, que son todo eso (libertad, nobleza y humanidad...esa que no tienen muchos humanos...y de caballos sabes tú mucho.
Abrazotedecisivo, cuidaros muchísimo

Ginebra dijo...

Pues queridas amigas, es lo que hay. Yo creo que esta carrera por adelantar fases sin una vacuna a la vista y con miedo a rebrotes es un poco insensata. Quien pueda, por ser población de bajo riesgo y pocos habitantes, pues genial, como tú, Sara, y a disfrutar que para eso la España vaciada tiene muchos problemas y quién no pueda, como Madrid, pues a joderse toca. A ver si algunos/as lo entienden de una p...vez. No es tan difícil. Es el núcleo con mayor densidad de población y, por tanto, con más riesgo. Y si a eso se le añade que la sanidad pública estaba hecha unos zorros, pues ya está.

En fin, esto es algo sobrevenido que se ha convertido en un enorme problema sanitario y hasta que no haya seguridad me parece que tenemos que ir con tiento. Que la economía se resiente, pues claro, pero están primero las personas, creo yo... bueno, para algunos está primero la economía, desde luego.
Lo que parece mentira es el desmantelamiento de la sanidad pública en comunidades como Madrid y las quejas y caceroladas que los mismos que desmantelaron hacen ahora.... yo desde luego creo que así no vamos a ningún sitio, con escaladas o sin ellas.

En fin, a cuidarse y a estar atentos que esto todavía no ha terminado.
Besos