14 junio 2020

Tiempo de verano

Picotas. Foto de Ginebra

El verano no es verano para mí si no viene acompañado de un cuenco de picotas, que en realidad son cerezas de variedad ambrunés, aunque el personal las conoce por el nombre de picotas. Éstas sólo puedes encontrarlas  en el Valle del Jerte por ese motivo tienen denominación de origen y se merecen ese "honor gastronómico", no sólo por su excelente sabor, sino porque son únicas, autóctonas de un espacio concreto. Si no llevan el sello que garantiza esta denominación, es que no son picotas y te están dando "gato por liebre", tenlo en cuenta si vas a comprar cerezas.

Las diferenciarás por su textura, más dura que otras, porque no llevan rabo y su color es más oscuro, menos rojo que  otras variedades; pero sobre todo por su delicioso sabor y porque son las cerezas que más tarde maduran, ahora es el tiempo de las picotas y no antes, aunque las hayas visto en fruterías o supermercados, no eran tales.

Este tiempo de verano, de sol, de calor, de cerezas, de mar y de olas, de fiestas interminables, de descanso... ha sido una inspiración constante para la creación de magníficas canciones, como la famosa Summertime, creada en los años treinta como una pieza o aria para ópera que más tarde pasó a ser adaptada al jazz y versionada por grandes artistas como Billie Holiday en 1936, Charli Parker, Elle Fitzgerald, Nina Simone y otros como Gene Vicent en 1958, tal vez poco conocida.

En este tiempo de confinamiento, el músico y compañero Ricardo ha trabajado con sus alumnos/as (a distancia claro) este tema en múltiples variantes y el resultado ha sido muy satisfactorio. Partiendo de la versión clásica ha añadido instrumentos y transformado la partitura hasta lograr diferentes versiones, todas ellas  muy interesantes.

7 comentarios:

alfonso dijo...

·.
Vale, vale. Acepto picotas como denominación de origen pero... ¿has probado las del Bierzo? También te encantarían.
Yo me quedé sin poder ir a la floración. A ver si no me pierdo las picotas también.
La foto es muy fresca, como esos dos temas que suenan muy limpios del artificio actual.

Un beso Maribel.

LaMiradaAusente · & · CristalRasgado

Erik dijo...

Maravillosas. Tienen un sabor muy especial y ese color carmín oscuro maravilloso.

Por cierto tengo esa opera en mi discoteca.

Besos

Fernando Álvarez dijo...

Bonita entrada, me encantan las picotas y cerezas. Este fin de semana me comí unas cuantas y aunque estaban buenas, seguro que no serían ni parecidas a esas del Valle del Jerte de tu fresca y natural foto que da ganas de meter la mano.
Muy interesante la actividad con los alumnos de música que cuentas. No conocía esa versión de Gene Vicent.
Gracias, un abrazo

Ginebra dijo...

No he probado las del Bierzo porque con las del Valle ya me basta, recuerda eso de consumir productos locales... además, no creo que ganaran en sabor a las nuestras (haciendo patria, por supuesto).

Esta entrada venía a ser un pequeño homenaje al verano en forma de post musical (puse dos temas setenteros relacionados con el verano que me parecen muy buenos) y también el reconocimiento del trabajo de alguien que vive para la música y que sabe enseñar música a los alumnos y alumnas, algo importante porque en este mundo tan tétrico a veces y a días, la música, como el arte y la literatura nos ayudan mucho... En fin, amigos, las cerezas eran una mera excusa para hablar del verano porque mis veranos no serían tales sin cerezas, claro. Me ha tocado recogerlas desde bien pequeña (ayudando en casa) paseo entre cerezos en todos sus "estados estacionales" si puede decirse así(la floración nos la hemos perdido todos y todas porque estábamos confinados. Todos excepto los que viven y trabajan en explotaciones agrarias donde había cerezos, claro).

Me alegra vuestros comentarios y he de pediros disculpas por estar poco presente. Ahora mismo estoy un poco liada con otros temas que requieren mi máxima atención. Vendrán tiempos mejores.

Un abrazo y gracias por estar.

La utopía de Irma dijo...

Andaaa te iba a comentar de las cerezas del Bierzo también, pero a mí este año me han dado gato por liebre también con las cerezas del Bierzo, estaban horrorosas ya cerrabas los ojos antes de probarlas, cuando se lo dije al frutero me dijo que era normal ya que eran las primeras y yo ya joío pero me dijiste que estaban cojonudas (claro que me iba a decir), así que otro miauuuuu...

Que musiquitaaaa más maravillosa, ainss como se te echaba de menos por estos lares y lugares.

Besines utópicos.-

Ginebra dijo...

Este año, Irma, no ha sido año de cerezas. Mucha lluvia y poco sol, por eso estaban amargas las que te dio el tendero... además de pocas, no han estado tan sabrosas. Las picotas sí, porque maduran las últimas y con un sol en condiciones...
Me alegra que mis musiquillas te hayan hecho tilín:))) lástima que las composiciones de Ricardo no sea capaz de ponerlas aquí, también os gustarían.
Besos

Sara dijo...

Ohhhh qué delicia de entrada, esas cerezas sólo podían ser de tu valle mi querida Maribel...de ese valle que nos tiene enamorados a mi Manuel y a mi...qué ganas de volver a esa maravillosa Extremadura, a ese Valle del Jerte...¿sabes una cosa? He estirado mi mano y te he robado una, he podido saborear su dulzor y hasta sentir su aroma...ains... este verano está demasiado lleno de pandemia para poder disfrutarlo como me gusta, como nos gusta...pero se intentará rozar con las ganas esa "nueva a-normalidad"
Feliz verano Maribel yo ya lo estoy recibiendo al son de tu sintonía, qué por cierto me encanta esta canción, da alegría, siempre me ha gustado mucho...y alegrías es lo que necesitamos en estos tiempos coléricos y difíciles.
Mi abrazotedecisivo hoy con aroma a cerezas de tu Jerte.