11 enero 2019

Bajo los olmos

Paseo de otoño. Foto de Ginebra

Camina solitario bajo los olmos. El sonido de sus pasos se amortigua entre la hojarasca seca de otoño. No hace frío y lo agradece porque su resfriado sigue advirtiéndole que debe cuidarse. Ella solía hacer referencia a su frágil salud: "amor, qué debilucho eres", le susurraba al oído acariciándole la nuca con sus dedos.

Absorto en sus pensamientos escuchaba un tema musical para piano y violín de Secret Garden, mientras recordaba las últimas letras que leyó. Eran de ella,  y versaban sobre botánica, concretamente de una especie poco común de flor silvestre que, al ser trasplantada a un tiesto o sembrada en un jardín, se ajaba y moría irremediablemente.

Sonrió para sus adentros al unísono de los últimos compases del Adagio. Una sonrisa de esas que sólo aciertan a articular aquellos que se sienten plenos cuando se saben amados.

Caía la tarde y el parque yacía entre los últimos rayos de sol y aquel hombre, siempre en las nubes, se alejó del "clic".

04 enero 2019

"Milana bonita"




A finales de otoño comienzan a llegar las grullas a nuestro país procedentes del norte de Europa , la inmensa mayoría, se habla de un 80%, se establece en Extremadura para pasar el invierno al abrigo de un clima más benigno, abundancia de bellotas y paisajes amables a la espera de su vuelta a Escandinavia, Alemania o países Bálticos.

La grulla común recorre más de tres mil kilómetros cada año en este periplo migratorio. En su recorrido atraviesa el continente con algunas paradas establecidas para reponer fuerzas. La barrera de los Pirineos es dificultosa, más si las nieves se han adelantado.

Es un maravilloso reencuentro anual el que nos espera a todos los amantes de la naturaleza y especialmente de la ornitología. El final del otoño y el invierno aquí no se comprenden sin el vuelo y el gruir de esta magnífica especie. 

Tenemos suerte de que éstas arriben aquí con su propio vuelo, si tuvieran que hacerlo en tren, desde luego que hubiesen desistido de elegir esta región para establecerse... Unas nos eligen y otros nos obvian históricamente. El gen combativo, desde luego, se mutó en otra cosa (conformismo, obediencia, servidumbre, vaya usted a saber...) cuando se pobló esta tierra y así seguimos: a la cola de todo lo que signifique desarrollo y/o bienestar.

Nos queda el bosque mediterráneo mejor conservado de Europa y la tasa de paro más alta de España. También las comunicaciones más obsoletas , el jamón de pata negra,la torta del Casar y algunos "Santos Inocentes".

16 diciembre 2018

En el interior del bosque

En el interior del bosque. Foto de Ginebra

Pasear por el monte y cruzar los bosques de robles; seguir el curso de  una garganta  y en su tramo bajo observar los frondosos castaños junto al aliso y al fresno. Ese gesto, en sí mismo, ya contiene "el todo" como emoción gratificante. Pero hay más, su biodiversidad: esa flor aquí, esta otra allá. Los insectos con sus zumbidos unos; con sus colores otros; el sonido de las hojas en los distintos árboles o el gorjeo de cada ave en su lugar.

Por si esto fuera poco, podría decirse que el bosque nos brinda mucho más. Sorpresas en general agradables y algunas que poco o  nada tienen de eso.
Lo que una no llega a imaginar es encontrar un muñeco tejido con saco de esparto, relleno de helechos, pintarrajeado y, por si esto fuera poco, ahorcado.
Confieso que, sin haberlo visto de lejos, y encontrándolo repentinamente casi pegado a mi nariz, me causó cierta impresión. En el interior de este bosque de castaños, además de una inmensa vida animal y vegetal, estábamos únicamente él y  yo, nadie más que se supiera.

¿Qué significado podría tener?, eso es lo que pensé. La inquietud del inicio se convirtió en una curiosidad que supongo ancestral. ¿Un ritual mágico o un graciosillo que disfruta jugando en el bosque?. ¿Un aviso a caminantes solitarios?... No lo sabremos, pero de lo que estoy segura es que el momento serviría, por ejemplo, para escribir un relato corto.

Sin embargo, lo que importa, al fin y al cabo, es que capturé el instante que se me antojó un tanto surrealista, quizá por lo inesperado del encuentro en ese contexto. Ahí quedó su reflejo impreso en la lente y existe él porque está en el retrato, en cambio  nadie pudo ver mi rostro asustado, temeroso y curioso (por ese orden) aunque forme parte del instante capturado.

10 diciembre 2018

Mediodía otoñal

 
Es cerca de mediodía, como dicen en el pueblo cuando miran la altura en la que se encuentra el sol respecto de la tierra. He observado durante todo el camino las nubes y la luz que jugaba entre ellas. He parado el coche en el río y me he apoyado en el puente. ¡Qué maravillosa acuarela impresionista se había formado en el agua! El bosque de ribera reflejado en el caudal del río o un paisaje acuático de Monet.




Hojas de higuera cerca de Rebollar. El camino angosto conducía al tramo de una garganta que albergaba todo un vergel. Alisos, sauces, higueras, chopos y un cerezal.
El otoño se crecía y en un "do de pecho" pincelaba todo con una gama cromática inimitable. Propia de un maestro de taller...

Otoño. Fotos de Ginebra

Y enroscada en la verja del jardín, la hiedra abrazando un sueño: Sobrevivir. 

03 diciembre 2018

Ni un derecho más


Esta figura femenina pertenece al grupo escultórico El Mirador de la Memoria, del escultor toledano Francisco Cedenilla Carrasco y están situadas en la localidad de El Torno, frente a la sierra de Tormantos en el Valle del Jerte.

Su gesto es fruto de un enorme estremecimiento, de un dolor profundo. Mira a las sierras y al río Jerte que fluye tranquilo en forma de presa cerca de Plasencia.
Sufre porque ha visto la tragedia de una guerra y de una represión atroz desde el principio de ésta. Ha visto, seguramente, como se llevaron a su esposo, padre o hermano;   a su tío o a su amigo, de noche, y a la fuerza. 
Llora y se pregunta cómo fue posible aquello. Como el sueño de una vida digna y justa, de la libertad, acabó cercenado por el levantamiento armado.

Mirador de la Memoria. Fotos de Ginebra

El abuelo Leonardo Cedenilla Sánchez fue asesinado el 17 de octubre de 1936 junto con un puñado de hombres, 11 fueron los represaliados, en la localidad toledana de Marrupe. La causa de su muerte, según consta en los archivos se detalla como "causa de la guerra". Los once fueron detenidos cuando los insurrectos tomaron la localidad a su paso por Toledo. Les fusilaron a todos. El abuelo Leonardo tenía 43 años. 
Las labores de indagación y exhumación de los cadáveres comenzaron en 2002 por parte de la familia Cedenilla Carrasco y ,tras no  muchos esfuerzos, lograron dar con los restos cerca de Marrupe, en el Cerro de  La Peña Negra.

En otro cerro y en otra sierra se levanta el homenaje a él y a otros muertos anónimos que fueron asesinados por las tropas fascistas del general Franco.
En nuestra memoria están impresos sus nombres, su lucha y su historia. No vamos a olvidarnos de los que aún quedan en fosas sin localizar, sin exhumar. No vamos a rendirnos ante el avance de ideologías con mensajes viejos tergiversados en imágenes y rostros nuevos. No. De eso ni hablar. No podemos perder ni un derecho más.

24 noviembre 2018

"Puntos de mira"


Rolo ha tenido una infección debido a una picadura de abeja. Tiene los ojos llorosos y enfermos, con ellos te mira resignado, un tanto apático y triste, pero sin perder el buen carácter que destila.

La reunión de amigos se le está haciendo un poco larga. Demasiada gente haciendo ruido, pero se le ve tranquilo. Le gustan las castañas. Le he pelado varias y las ha comido de mi mano. Lleva un rato persiguiéndome en busca de alguna más. Que no pierda el apetito es la mejor señal de una pronta mejoría.



Un hombre se acerca a la mesa en la que estoy tomando un café. Disparo con un discreto clic desde mi asiento mientras intuyo que el sujeto no me ve. Tras de sí hay una nube preciosa hecha de jirones vaporosos y cargada de gotitas esperando descargar una vez hayan conseguido el tamaño y peso necesario para precipitar y continuar así ese ciclo del agua que nos regala vida.

Retratos de Ginebra

Uma mira a la cámara desde las arrugas de la camiseta. Lola se deja achuchar por esa dueña un tanto ausente. Es un momento íntimo, efímero e irrepetible, como el río de Heráclito, pero se puede atrapar...

20 noviembre 2018

"besos cromáticos"


El beso de otoño es rojo y su sabor agridulce. Según la luz y la hora del día, puede cambiar al marrón de las castañas. El abrazo del otoño está teñido de colores.
Áspero y dulce, rugoso y tierno... Granito y seda, su ser.

Naturaleza muerta. Fotos de Ginebra