14 noviembre 2022

La encina


Encina. Foto de Ginebra

La resiliencia, esa es la virtud, por llamarlo de alguna forma, que percibo ante esta imagen. Germinó en un lugar hostil, pero habitable. Había que buscar la escasa humedad y lo hizo: raíces profundas, estatura mediana y hojas gruesas para evitar la  transpiración excesiva y la pérdida de agua. El sol, justiciero en verano, podía ser un enemigo serio, tal vez por eso su tronco se retorció para que su copa pudiera buscar la sombra y esconderse de esa luz inmensa, de ese calor infernal...

Sorteando peligros,  creció y crece, se expande, envejece y vive ajena a todo lo que no sea ofrecer pasto fresco a las ovejas que sestean a la sombra de su copa o ver brotar  en primavera un sinfín de florecillas silvestres multicolores.

 

03 noviembre 2022

Caminos


 Retrato con roble al fondo. Foto de Ginebra

Cuando paseamos juntas el paisaje es distinto. A intervalos observamos detalles, comentamos sobre la forma y el color de las nubes, de los vetustos árboles que nos vamos cruzando por el camino... Atravesamos bosque de ribera en las gargantas que cortan tajantes el  itinerario. Soy yo quien te muestra el sendero, que hasta ahora te era desconocido, un sendero de piedra que nuestros antepasados diseñaron y que sigue siendo tan útil. 

La perra nos sigue, pero de vez en cuando no puede reprimirse y arranca veloz entre los matorrales. Las vacas que pastan en la dehesa, nos miran recelosas, me inquieta que alguna haya parido recientemente y la emprenda con ella.

Un par de horas en una mañana fresca de finales de septiembre. Estas lluvias han transformado el paisaje y la lluvia caída habrá pincelado de tonalidades el camino que siempre está ahí esperándonos...

19 octubre 2022

Rosas en el jardín


 Rosas silvestres. Foto de Ginebra

Cuando le llegó ese momento dulce que llaman jubilación, no dudó en cumplir algunos sueños pendientes, entre ellos, construir una casita con forjado de madera y amplios ventanales en su espacioso jardín. 

Siempre se le dio bien el diseño, y era de esperar que la construcción que tenía en su cabeza se materializara como algo verdaderamente bonito, luminoso, de buen gusto... y lo consiguió, aunque para ello tuviera que contar con la colaboración de algún amigo "manitas", e incluso del trabajo abnegado de un inmigrante subsahariano cuyo nombre traducido al castellano significaba "Gracias", ironías del destino...

Gran lector y persona amante del sosiego y la contemplación, dedicaba gran parte de su tiempo al cultivo de su flor preferida, la rosa antigua o rosa silvestre. Pasear por la rosaleda, sentarse en el banco de lectura y contemplar su creación le llenaban de orgullo y no era para menos, pues el resultado de su construcción maravillaba a curiosos y vecinos. 

El aroma de las rosas, la brisa entre la tupida vegetación, la luz y el acogedor espacio de su casita de madera eran la recompensa a tantos años de duro trabajo, sinsabores, viajes continuos y soledad en habitaciones de hotel...

10 octubre 2022

LLuvia


 Gota de lluvia. Foto de Ginebra

Puede que hoy llueva. El parte meteorológico hacía ayer su previsión para hoy y para los primeros días de la semana. Me asomé a la ventana y, ciertamente, parecía nublado pues no aprecié ninguna estrella en el cielo, tampoco vi la luna. Finalmente no ha llovido y me temo que no lo hará. 

Duermo y sueño. Me persigue un recuerdo redundante: caminamos abrazados, reímos mientras cruzamos una plaza tenuemente iluminada por un par de farolas. Ha llovido mientras tomábamos unas pintas en el bar de Álex. Afuera, en la calle desierta, queda el rastro húmedo de los charcos y algunas gotas prendidas en las ramas de los árboles. 

Es noche cerrada en este recuerdo, no hay nadie en la calle, hace frío y quedan escasas ventanas iluminadas. Me despierto con la caricia de sus labios en mi nuca y se esfuma el sueño.

Tal vez llueva mañana...



24 septiembre 2022

" O robles o arándanos"


Chozo de pastores con roble. Foto de Ginebra

El otoño va robando horas a un verano especialmente bochornoso en el que cualquier actividad al aire libre se convertía en un "deporte de riesgo". Ahora, en estos días que llegan silenciosos , plenos de luz y nubes, es otra cosa. Vuelven los paseos por el monte, las rutas a caballo por la dehesa y la delicia de la contemplación de la naturaleza que nunca decepciona.

El chozo de piedra sirvió para cobijar a los cabreros en la sierra, incluso les sirvió de vivienda algunos meses. La edificación de piedra, sencilla, humilde, sigue siendo un refugio seguro en caso de  desatarse una tormenta inesperada. El roble se salvó del arboricidio  que cercenó a sus hermanos , con los que formaba una hilera en perfecta simetría... "O robles o arándanos que nos dan de comer", me dijeron los dueños, y en esta lucha por la supervivencia ganaron los arándanos de Irene, ecológicos, eso sí...

Pronto crepitará la hojarasca bajo las pisadas y el humo de las chimeneas será la señal para la vuelta a esas tardes tranquilas de café y lectura, cualquier cosa que nos evada de la sinrazón de los sucesos internacionales , de la gresca de la política nacional y de las difíciles elecciones como la determinar si hay que talar un roble añoso para cultivar la tierra o no...

Mientras el otoño se materializa con su belleza cromática, yo sigo esperando sin perder la esperanza...


31 agosto 2022

Ventanas


Mujer en la ventana. Foto de Ginebra


Hay una mujer apostada en la ventana del tercer piso. Es joven y atractiva, también curiosa, observadora de los paseantes y de la vida que circula abajo, en la calle.

Una figura que se repite cada sábado es la de Clemente, un anciano acompañado de un bastón que porta impenitente ese día de la semana un pequeño ramo de rosas para su mujer, fallecida hace más de un año. Los sábados, Clemente visita el cementerio, y se pasa horas frente a la tumba de la que fuera su "amor verdadero", a juzgar por la constancia y el tesón. A veces las rosas están mustias, casi deshojadas, pero él las lleva como si estuviesen frescas, a pesar de que el cementerio dista más de dos kilómetros de su casa y a buen seguro  llegará sin un pétalo en el ramo...

Concha pasea siempre a la misma hora. Es una persona de costumbres arraigadas. Lo intuye no sólo por este detalle horario, sino porque cada día pasea con un paraguas en la mano, haga buen o mal tiempo. El objeto no cumple una función para el que está diseñado, sino que es el "arma" con el que Concha piensa defenderse  si alguien , un ser anónimo, tiene intención de atacarla.

Desde la ventana del tercer piso, nuestra mujer escucha el incesante gorjeo de los pájaros en las copas de los plataneros, y espera paciente la hora mágica de los atardeceres que tiñen el cielo de colores dorados y violáceos. Nadie se sabe observado y ese anonimato es el velo con el que cubre las horas y los días en el piso tercero...


05 agosto 2022

"espacio/tiempo"


  Los amigos. Foto de Ginebra

No llegué a tiempo para escuchar la conversación, el comentario o la broma que generó una carcajada colectiva , pero a juzgar por el gesto de mi amiga Paloma, debió ser "desternillante".

No llegué a tiempo para ello, pero sí tuve la ocasión de captar el instante y ahí quedó, almacenado en la tarjeta de la cámara y revivido al descargar las imágenes.

Richard Bach dijo que "la amistad no depende de cosas como el espacio y el tiempo", seguramente esta reflexión sea  cierta, pero es tan precioso el instante en el que ese tiempo y ese espacio pueden compartirse físicamente y así,  anhelamos vernos reflejados en los ojos del otro, entendernos sólo con un gesto, o reírnos en una mezcla sonora de agudos y graves... la amistad no depende del espacio y del tiempo, pero seguramente se avive como la llama con el soplete...