24 septiembre 2021

"Queda la música"


 El violinista, fotografía de Frantisek Dostal

La música le acompañó toda su vida, como una segunda piel o como su propia sombra, a todas partes a las que iba la llevaba prendida. Unas veces en una vieja radio, otras era él quien la fabricaba rasgando las cuerdas de su violín; o simplemente la melodía dormitaba en su cabeza hasta que salía por su boca mediante silbidos acompasados.

Nació en la trastienda de un garito oscuro, de olores rancios, y cargado de humo... Allí cantaba y bailaba su madre, y servía copas el que, al parecer, fue su padre, a quien jamás conoció. Creció más bien solo, abandonó el colegio, la que fuera su casa, que no su hogar, y corrió mundo, como hacen los que no echan raíces ni reconocen fronteras... Notas, compases, letras, melodías...cuerdas, viento y un mundo entero por recorrer en la mejor compañía posible... 

06 septiembre 2021

Otoño


 Bosque de otoño: Foto de Ginebra


El otoño se acerca con muy poco ruido:
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.

Se diría que aquí no pasa nada,
pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ángel
que se llamaba luz, o fuego, o vida.
Y lo perdimos para siempre.


El poeta asturiano de la generación del 50 y premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1985, cumpliría años hoy.
Intimista y profundo a la vez que comprometido con unos ideales democráticos y de libertad, el poeta sufrió la estremecedora experiencia de la guerra civil y fue testigo de como las reformas progresistas republicanas que podrían haber cambiado el esquema socio político de nuestro país, se vieron interrumpidos durante el conflicto.

Sus poemas dedicados a los exiliados republicanos en Francia, el homenaje al poeta y amigo Antonio Machado muerto en Colliure (Francia) son imprescindibles en la poesía española, así como fuentes para la didáctica de la historia contemporánea de España.

26 agosto 2021

"Luto y servidumbre"


 Mujeres musulmanas en Hyde Park, Londres. Foto de Ginebra

(...) "Mi pobre Nina, qué vida tan triste la tuya. Aunque no creo que sea por tu color. Mírame. Mira a Zita y a Lia. Somos blancas y sufrimos el mismo martirio que tú. Nosotras, las mujeres, estamos todas abocadas al luto y a la servidumbre. Solo la educación puede liberarnos" (...).

Este fragmento pertenece a la novela que estoy disfrutando en estos días, La Deseada de Marysé Condé, autora antillana nacida en 1937. Me parece tristemente real esta idea de que las mujeres, todas sin excepción, estamos abocadas al sufrimiento , lo que ella denomina luto y servidumbre (dos sustantivos que pueden definir a una parte del género humano. Es terrible, si se piensa bien).

En algunas regiones del Planeta hemos conseguido derechos fundamentales como el sufragio o leyes que nos protejan del abuso o del maltrato. Queda mucho por hacer, muchas necesidades por satisfacer, pero somos libres y podemos vivir una vida digna. La educación, ahí también estoy de acuerdo con la autora, es el motor del cambio y por eso es tan importante inculcar desde edades muy tempranas los valores éticos e insistir en la igualdad.

Sabemos que en la mayoría de nuestro maltratado planeta las mujeres sufren infinidad de injusticias y abusos. Lo vemos cada día en los medios, ha sido así siempre, históricamente, como si en lugar de evolucionar hiciésemos lo contrario. ¿Hacia dónde caminamos? ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Qué nos cabe esperar? y sobre todo: ¿Qué debemos corregir?.



18 agosto 2021

Chocolate

Chocolate. Foto de Ginebra
 

Chocolate lleva cosida a su cabezada un trozo de nube. Se la encontró en la charca que alberga la pradera. Es un caballo nervioso y temperamental, pero mimoso, sensible, y adicto a las manzanas, que como las nubes algodonosas, son su vicio más destacable. Sueña con un campo de manzanos.

Le gusta trotar al caer el sol en verano y al amanecer en las mañanas frías de invierno dónde se embosca con la niebla hasta hacerse imperceptible a quien no lleva en su grupa, pero es el galope corto lo que le hace único. La brisa en la cara, el ruido de los cascos en el camino, la sensación de volar y alcanzar las nubes para prenderlas en sus crines negras.


29 julio 2021

Impresiones


 Reflejos urbanos. Foto de Ginebra

El edificio de cristal hacía las veces de un enorme espejo donde los viandantes quedaban reflejados a modo de impresiones fotográficas de laboratorio. Cada rostro, cada semblante, cada forma de caminar era captada al instante por estos paneles arquitectónicos que cambiaban de color a medida que la luz del sol se definía con el paso de las horas hasta desaparecer en el ocaso.

No sólo el gentío quedaba atrapado en este singular espejo, también el edificio situado frente a esta mole de acero y cristal. El muro de ladrillo y los ventanales blancos rematados en arco de medio punto cobraban una nueva dimensión, más onírica que real, al convertirse en un simple juego óptico al alcance de cualquiera que supiera mirar.

 Al caer la noche  la ciudad duerme. El "dragón de cristal" descansa y digiere despacio cada reflejo robado durante el día...

20 julio 2021

"Indispensables"


 Castaño muerto. Foto de Ginebra

"Y cuando me vaya, se irá sólo una parte de mí".

Esta frase de Peter Maffay podría haber sido escrita por un árbol, porque el cuerpo muerto es indispensable para  la vida del bosque. Durante siglos ha estado extrayendo nutrientes del suelo, los ha almacenado en la madera y en la corteza, de tal forma que  constituye un valioso tesoro para sus descendientes que accederán a ellos con la ayuda de otros organismos como hongos e insectos que se encargarán de la descomposición de la madera.

En numerosas ocasiones, jóvenes plantones germinan sobre el cuerpo muerto de sus progenitores, lo que de forma no muy acertada los científicos denominan "rejuvenecimiento cadavérico". 

El árbol muerto sirve de cobijo a numerosas especies, algunas tan pequeñas que nos pasan desapercibidas. Otras, en cambio, se exponen orgullosas en sus ramas, que les sirven de nido o de dormidero.

Cuando el árbol es descompuesto, cede y cae al suelo. Entonces poco a poco va desapareciendo y se convertirá en humus o alimento para otros árboles vivos.

(Fuente: La Vida Secreta de los árboles de Peter Wohlleben. Ediciones Obelisco)


06 julio 2021

"Loca"


Avena loca. Foto de Ginebra

En estos campos abrasados por el sol del estío crece salvaje la avena loca. Se enreda en los postes y alambradas que seccionan las llanuras y completan una enorme dehesa, casi inabarcable en su inmensidad. Se abraza el pasto a la herrumbre como si de un reencuentro se tratase.

Este espacio que recorro dista  de muchos sitios, es un rincón apartado al que casi nunca llega nadie, excepto los ganaderos en su quehacer diario y algunos ciclistas los fines de semana.

Este silencio ajeno al trasiego, al trajín, al ruido  es tan "sonoro" que lo llena todo, y nos acerca y comparte el gorjeo de la garceta, de la cigüeña, y de tantas otras aves. Retumba el insistente cri cri del grillo o el zumbido de los insectos bajo nuestras pisadas. 

Lejos del barullo cotidiano de cualquier ciudad por pequeña que sea, crece salvaje la avena loca y esparce su tenue crepitar al viento seco del verano intenso.