11 enero 2019

Bajo los olmos

Paseo de otoño. Foto de Ginebra

Camina solitario bajo los olmos. El sonido de sus pasos se amortigua entre la hojarasca seca de otoño. No hace frío y lo agradece porque su resfriado sigue advirtiéndole que debe cuidarse. Ella solía hacer referencia a su frágil salud: "amor, qué debilucho eres", le susurraba al oído acariciándole la nuca con sus dedos.

Absorto en sus pensamientos escuchaba un tema musical para piano y violín de Secret Garden, mientras recordaba las últimas letras que leyó. Eran de ella,  y versaban sobre botánica, concretamente de una especie poco común de flor silvestre que, al ser trasplantada a un tiesto o sembrada en un jardín, se ajaba y moría irremediablemente.

Sonrió para sus adentros al unísono de los últimos compases del Adagio. Una sonrisa de esas que sólo aciertan a articular aquellos que se sienten plenos cuando se saben amados.

Caía la tarde y el parque yacía entre los últimos rayos de sol y aquel hombre, siempre en las nubes, se alejó del "clic".

12 comentarios:

alfonso dijo...

·.
El tema musical, como siempre, muy bien escogido.
La foto me encanta. Romanticismo puro y duro. Es un hermoso paseo.
Me encanta el relato. Solo no entiendo la clave final, se alejó del "clic"
Un beso Maribel

LMA · & · CR

Camino a Gaia dijo...

La foto es un instante. La palabra necesita un antes y un después.

Ginebra dijo...

Se fue alejando hasta desaparecer del encuadre de mi fotografía, del clic o disparo que se muestra en la fotografía... Alfonso, no hay clave. Es simplemente un momento fugaz.
Este paseo pertenece a un parque urbano que suelo transitar todos los días, finalizo mis paseos aquí. Es un sitio encantador porque hay numerosos árboles de diversas especies y muchas plantas y flores.
Besos

Así es, Gaia y ambas, foto y palabra cuentan una historia,abierta a la imaginación la primera y relativamente concreta o exacta la segunda.
Besos

Efraín Luzbel dijo...

Sabe el pensamiento que no crucé jamás ese paisaje; sin embargo, ahora mismo estoy percibiendo el intenso aroma del follaje. Perfume de ausencias que se tornan memoria al ‘cliquearla’ a usted.

Sonrío para mis afueras, con esa sonrisa bobalicona que solo aciertan a articular aquellos que se sienten perdidamente enamorados... de su talento narrativo, claro está :):).

Ginebra dijo...

¿Está seguro que no cruzó esos parajes?. Piense usted, que a veces no hace falta poner un pie en un lugar para haberlo descubierto. Baste que le porten a uno en el pensamiento y entonces va a todos sitios, hasta al WC, ¿no cree?.
Besos

Efraín Luzbel dijo...

Estaba casi seguro, pero ya me ha dejado usted con la duda y preocupado, pues eso de que lo porten a uno hasta el WC entraña un cierto riesgo: el que ante una eventual falta de papel, lo usen a uno de suplente.

La utopía de Irma dijo...

TAmbién tuve algún "lío" con el clic final pero todo aclarado y tanto la foto, como la historia y la banda sonora que acompaña este instante, me parecen preciosos.

Besines utópicos, Irma.-

Ildefonso Robledo dijo...

Muy buena imagen... Me gusta esta escena otoñal, tan bella
Un abrazo

Ginebra dijo...

Gracias Irma. Besos
El otoño es mágico, Ildefonso, se presta a ser retratado. Gracias y besos
Buen fin de semana para todos y todas

José A. García dijo...

Pocos sobreviven al ser trasplantado, por propia decisión o por imposición.

Saludos,

J.

Sergio DS dijo...

Qué maravilla ese paseo teñido en ocres de la mano de Patti.

Un abrazo.

Ginebra dijo...

Sí, los trasplantes son delicados, pero a veces necesarios, cuestión de espacio...
Saludos
Con Patti, querido Sergio, siempre es adorable pasear:).
Besos