29 julio 2021

Impresiones


 Reflejos urbanos. Foto de Ginebra

El edificio de cristal hacía las veces de un enorme espejo donde los viandantes quedaban reflejados a modo de impresiones fotográficas de laboratorio. Cada rostro, cada semblante, cada forma de caminar era captada al instante por estos paneles arquitectónicos que cambiaban de color a medida que la luz del sol se definía con el paso de las horas hasta desaparecer en el ocaso.

No sólo el gentío quedaba atrapado en este singular espejo, también el edificio situado frente a esta mole de acero y cristal. El muro de ladrillo y los ventanales blancos rematados en arco de medio punto cobraban una nueva dimensión, más onírica que real, al convertirse en un simple juego óptico al alcance de cualquiera que supiera mirar.

 Al caer la noche  la ciudad duerme. El "dragón de cristal" descansa y digiere despacio cada reflejo robado durante el día...

5 comentarios:

Ildefonso Robledo dijo...

Bello trabajo, que nos conduce a un mundo pleno de magia.
Un abrazo

Erik dijo...

Sencillamente ¡Genial!

Un abrazo

José A. García dijo...

Somos reflejos que no sabemos que lo quieren ser.

Saludos,
J.

La utopía de Irma dijo...

Preciosooooo todoooooo, todo las impresiones son impresionantes y encima la que canta y yo somos tocayas me encantaaaaa su voz.

Besines utópicos.-

Sara dijo...

Cuánto hacía que no escuchaba esta canción, mil gracias por traérmela de nuevo, y de tu entrada qué decirte...esas impresiones a veces no se reflejan justamente, cómo todo en la vida,juegos ópticos, auditivos, emocionales...y a ver qué pasa con todo ello, con todos estos robados...me has hecho reflexionar, extremeña guapa. Mi abrazotedecisivo.